Juicio por Maradona: cardiólogo señala a médicos por ignorar indicios de fallo cardíaco
Gustavo Di Niro aseguró que Diego mostró alta presión arterial y retención de líquido días antes de morir

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A casi seis años de la muerte de Diego Armando Maradona, nuevas declaraciones volvieron a poner bajo la lupa la atención médica que recibió el astro argentino durante sus últimos días. El cardiólogo Gustavo Di Niro aseguró que existieron señales que podían advertir un deterioro progresivo de su estado de salud y que debieron provocar un cambio en la conducta del equipo que lo atendía, antes de que falleciera el 25 de noviembre de 2020.
Di Niro compareció este jueves ante el tribunal que juzga las circunstancias alrededor de la muerte del exfutbolista. El especialista formó parte de la Junta Médica Interdisciplinaria creada en 2021 para analizar el caso y explicó que los estudios realizados posteriormente encontraron indicios de un daño cardíaco que llevaba tiempo desarrollándose, en lugar de apuntar exclusivamente a un episodio repentino ocurrido el día del fallecimiento.
La declaración más contundente llegó cuando el cardiólogo habló de las señales que pueden aparecer antes del fallecimiento de un paciente. “Uno tuvo que haber tenido una alarma y eso lleva a cambiar la conducta”, sostuvo Di Niro frente al tribunal. Para el especialista, las condiciones que presentaba Maradona debían haber provocado una reconsideración de la manera en que estaba siendo tratado y del lugar en el que permanecía bajo vigilancia médica.
Maradona murió a los 60 años por un paro cardiorrespiratorio y un edema pulmonar mientras cumplía una internación domiciliaria en Tigre, al norte de Buenos Aires. El exjugador se encontraba en una casa después de haber sido sometido previamente a una neurocirugía, pero precisamente la pertinencia de continuar su recuperación bajo ese esquema de atención es uno de los puntos centrales que se discuten durante el juicio.
De acuerdo con Di Niro, los hallazgos analizados por la junta eran compatibles con “un evento subagudo o crónico”, debido al deterioro que presentaba el corazón del campeón del mundo. El especialista añadió que Maradona contaba con antecedentes capaces de haber generado lesiones crónicas y explicó que la acumulación de líquido observada en su cuerpo tampoco correspondía, desde su análisis, con la hipótesis de una muerte completamente súbita.
El cardiólogo también fue crítico al referirse a la decisión de mantener al exfutbolista bajo internación domiciliaria frente a una posible falla de órganos. Di Niro sostuvo que cuando existen indicios de una eventual insuficiencia cardíaca se debe aumentar la complejidad de la atención y trasladar al paciente a un sitio preparado para tratar ese escenario, algo que, según su testimonio, no ofrecía el esquema domiciliario en el que se encontraba Maradona.
Su declaración se suma a la realizada dos días antes por Carlos Cassinelli, otro integrante de la junta médica que investigó el fallecimiento. Cassinelli señaló ante el tribunal que Maradona presentó edemas, hipertensión, taquicardia y falta de aire, síntomas que debieron ser evaluados por quienes tenían a su cargo el seguimiento de su salud. Los testimonios apuntan así a señales previas que, según los especialistas, requerían una valoración médica más profunda.
La discusión resulta fundamental para determinar las responsabilidades alrededor de la muerte del ídolo argentino. Siete profesionales de la salud enfrentan el juicio acusados de homicidio con dolo eventual, figura bajo la cual la acusación sostiene que pudieron conocer el riesgo generado por determinadas acciones u omisiones. Los imputados han planteado distintas estrategias de defensa, pero todos sostienen su inocencia frente a los cargos.
El testimonio de Gustavo Di Niro vuelve ahora a colocar el foco sobre las horas y días anteriores al fallecimiento de Maradona. La conclusión del cardiólogo es que no se trató simplemente de una falla cardíaca imprevisible: existieron signos de deterioro que, desde su perspectiva, debieron encender las alarmas y modificar la atención del paciente. Será el tribunal el encargado de determinar si esas advertencias fueron ignoradas y qué responsabilidad tuvieron los profesionales que acompañaron al histórico futbolista argentino durante la etapa final de su vida.


