¿No que no? Benjamín Gil, de despreciar a los Diablos Rojos a convertirse en su nuevo mánager
El estratega mexicano aseguró en 2025 que nunca dirigiría a los escarlatas y calificó de “maleducada” a su afición; un año después, cambió de equipo
En el béisbol mexicano, las rivalidades pueden dar giros inesperados. Benjamín Gil pasó de asegurar que nunca dirigiría a los Diablos Rojos del México a convertirse en su nuevo mánager para la temporada 2027 de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB). El anuncio oficial, realizado el jueves 15 de octubre de 2026, recuperó una de las declaraciones más polémicas del estratega durante su etapa con los Charros de Jalisco.
La contratación tiene un antecedente que va más allá de la rivalidad deportiva. En septiembre de 2025, Gil cuestionó el comportamiento de los aficionados escarlatas, aseguró que el Estadio Alfredo Harp Helú no imponía respeto y descartó formar parte de la organización capitalina. Poco más de un año después, el llamado ‘Matador’ estará al frente del equipo al que criticó públicamente.
El Matador llegó al infierno. 😈🔥 https://t.co/qM31LoHzM7
— DiablosRojosMX (@DiablosRojosMX) October 15, 2026
¿Qué dijo Benjamín Gil sobre los Diablos Rojos y por qué aseguró que nunca los dirigiría?
La controversia comenzó el 11 de septiembre de 2025, después del segundo enfrentamiento de la Serie del Rey entre Diablos Rojos y Charros de Jalisco. El equipo capitalino consiguió una contundente victoria por 12-1 en el Estadio Alfredo Harp Helú, resultado que dejó a los dirigidos por Gil con dos derrotas en la final. Sin embargo, el marcador no fue lo único que generó molestia en el entrenador.
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Durante la conferencia de prensa posterior al encuentro, Gil denunció que había recibido insultos desde las tribunas y calificó de “maleducada” a la afición de los Diablos Rojos. El estratega sostuvo que la asistencia al estadio no representaba un factor de presión para él y aseguró que las expresiones de algunos seguidores contrastaban con el trato que acostumbraba ofrecerles, como firmar autógrafos y tomarse fotografías.
Pero sus palabras fueron más allá de una crítica al ambiente. El entonces mánager de los Charros afirmó que no quería representar a una organización cuyos aficionados, desde su perspectiva, le habían faltado al respeto. Incluso manifestó su rechazo a trabajar para los capitalinos: “Lo que sí me quedan ganas, es nunca ser manejador o parte de los Diablos Rojos, porque debe haber respeto”. Aquella postura contrasta con la decisión anunciada en octubre de 2026.
La Serie del Rey terminó de la peor manera para Gil y sus dirigidos. Diablos Rojos completó una barrida de 4-0 sobre Charros de Jalisco y conquistó su campeonato número 18 de la LMB, además de conseguir el bicampeonato después del título obtenido en 2024. La derrota dejó al estratega sin la oportunidad de levantar el trofeo frente al conjunto que había cuestionado durante la serie.
El episodio tampoco fue la primera controversia de Gil con una afición que posteriormente terminaría representando. En 2015, cuando dirigía a los Tomateros de Culiacán, protagonizó un enfrentamiento verbal con los seguidores de Guadalajara tras ganarles una final. Años más tarde reconoció que se había equivocado con sus palabras. Finalmente, llegó a los Charros, donde conquistó dos campeonatos de la Liga Mexicana del Pacífico, en las temporadas 2024-2025 y 2025-2026.
¿Por qué Benjamín Gil terminó como mánager de los Diablos Rojos del México?
El cambio de equipo comenzó a concretarse el 14 de octubre de 2026, cuando Charros anunció que Gil no seguiría como su mánager en la LMB para 2027, después de tres temporadas. Un día más tarde, Diablos Rojos confirmó su contratación. Su salida de Jalisco únicamente corresponde al circuito de verano, pues continuará dirigiendo al equipo durante la campaña 2026-2027 de la Liga Mexicana del Pacífico, con la posibilidad de renovar su vínculo para futuras temporadas.
Uno de los aspectos más llamativos surgió con las declaraciones de Alfredo Harp Helú, propietario de los Diablos Rojos, quien aseguró que dirigir al conjunto capitalino era uno de los deseos del estratega. “No nos hagamos bolas, él es muy comprometido y uno de sus grandes deseos era manejar a Diablos Rojos, claro que le gusta meterse en todo, dice que no hay mejor afición que la de Ciudad de México. Si él tenía ganas de manejar Diablos Rojos se le va a hacer y para Diablos será muy bueno”, La versión del propietario contrasta con el rechazo expresado por el entrenador en 2025.
Más allá de sus antecedentes con los seguidores, el historial deportivo de Gil es uno de los principales argumentos que respaldan su contratación. El tijuanense acumula 15 campeonatos entre su carrera como jugador y mánager, incluidos seis títulos de la Liga Mexicana del Pacífico como estratega y una Serie del Caribe en 2026. También formó parte de los Los Angeles Angels que ganaron la Serie Mundial de 2002 y condujo a México al tercer puesto del Clásico Mundial de Béisbol 2023.
La llegada del Matador también representa un cambio importante después del ciclo de Lorenzo Bundy, quien condujo a Diablos Rojos a los campeonatos de 2024 y 2025. Bundy pasará a desempeñarse como asesor deportivo dentro de la organización a partir de 2027, después de registrar 236 victorias y 86 derrotas en 322 encuentros, incluidos los playoffs. Gil tendrá la responsabilidad de recuperar el campeonato que los escarlatas no pudieron refrendar en 2026.
El nombramiento también provocó reacciones divididas entre los aficionados de Diablos Rojos en redes sociales. Mientras algunos reconocieron la trayectoria del nuevo entrenador y sus resultados en distintos equipos, otros recordaron las declaraciones de la Serie del Rey de 2025 y cuestionaron su incorporación. La relación entre Gil y los seguidores capitalinos será uno de los temas que acompañarán su llegada al Estadio Alfredo Harp Helú.
Benjamín Gil ya demostró en Jalisco que una rivalidad con la afición no necesariamente impide construir una etapa ganadora. Ahora intentará repetir esa historia en la Ciudad de México, aunque con un antecedente diferente: haber asegurado públicamente que nunca formaría parte de los Diablos Rojos. Su desafío para 2027 será conseguir resultados deportivos y reconstruir la relación con una afición a la que anteriormente rechazó.


