Guerra abierta entre tenistas y los Grand Slams: Aryna Sabalenka amenaza con un boicot
Jugadores exigen mayor porcentaje de ingresos en los majors mientras Roland Garros aumenta premios pero reduce su participación total

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Los principales tenistas del mundo confrontaron a los Grand Slams por el reparto de premios, tras el anuncio de la bolsa de premios para Roland Garros 2026. El conflicto se centra en el porcentaje que reciben los jugadores respecto a los ingresos totales de los torneos.
Aunque el Major francés anunció un incremento cercano al 10% en su bolsa para 2026, con un total de 61.7 millones de euros, los propios jugadores sostienen que su porcentaje de los ingresos acumulador por el evento ha disminuido. Las cifras internas apuntan a una caída del 15.5% en 2024 a un estimado inferior al 15% para esta edición, lejos del objetivo cercano al 22% que buscan equiparar con torneos Masters 1000.
Al mismo tiempo, los jugadores también reclaman mejores condiciones estructurales, incluyendo mayor representación en la toma de decisiones, fondos para salud y esquemas de pensión. En 2025, Roland Garros generó aproximadamente 395 millones de euros, con un crecimiento anual cercano al 14%, pero el aumento en premios no siguió el mismo ritmo, lo que profundizó la inconformidad dentro del circuito
En este contexto, un grupo amplio de figuras del top 10, tanto del circuito ATP como WTA, firmó comunicados expresando su “profunda decepción” por la distribución económica. Aryna Sabalenka, número uno del mundo y campeona de cuatro Grand Slams, fue la primera en verbalizar públicamente la posibilidad de medidas extremas.
Antes del inicio del WTA 1000 de Roma la bielorrusa lanzó una amenaza directa a la organización de los Majors. “La verdad es que en algún momento vamos a boicotear. Siento que esa será la única manera de luchar por nuestros derechos”, afirmó.
Sabalenka reforzó su argumento con una idea central sobre el valor del jugador dentro del negocio. “Siento que el espectáculo somos nosotros. Siento que sin nosotros no habría torneo y no habría ese entretenimiento. Hoy en día, nosotras podemos unirnos fácilmente y luchar por esto, porque hay cosas que realmente son injustas para las jugadoras”.
Iga Swiatek y Elena Rybakina responden al movimiento
Iga Swiatek, número tres del mundo y múltiple campeona de Roland Garros, respaldó la necesidad de mejorar las condiciones económicas, pero se distanció de la idea de un boicot como medida inmediata.
“Creo que lo más importante es tener una buena comunicación y discusiones con los organismos, para que tengamos espacio para hablar y negociar”, señaló, enfocando su postura en el diálogo como vía principal. “Boicotear el torneo es una situación un poco extrema”.
Swiatek explicó que la naturaleza individual del tenis complica cualquier acción colectiva de alto impacto. “Nosotros estamos aquí como individuos y competimos entre nosotros, así que es difícil decir cómo funcionaría”, añadió, evidenciando las diferencias internas dentro del circuito.
Por su parte, Elena Rybakina, número dos del ranking, adoptó una postura más pragmática frente al conflicto. La kazaja evitó fijar una posición firme, pero dejó abierta la puerta a alinearse con el grupo. “Sinceramente no lo sé. Si la mayoría dice que vamos a boicotear, entonces por supuesto estoy de acuerdo. No es un problema”, declaró, condicionando su decisión a un consenso general.
El conflicto continúa en desarrollo. Con Roland Garros programado para iniciar el 24 de mayo, la relación entre jugadores y Grand Slams entra en una fase crítica, con la posibilidad de una escalada que podría alterar el calendario del tenis profesional.


