Muere Oscar Schmidt, leyenda del básquetbol brasileño y miembro del Salón de la Fama
Oscar Schmidt, histórico anotador de Brasil, falleció a los 68 años tras una larga batalla contra un tumor cerebral.

- Playoffs NBA 2026, al momento: equipos calificados y cruces
- ¡El chef ‘cocina’ la remontada! Stephen Curry lidera la victoria de los Warriors ante Clippers
- 76ers vence al Magic en el Play-In del este y consiguen su lugar en los Playoffs
El mundo del básquetbol está de luto tras la muerte de Oscar Schmidt, histórico jugador brasileño y miembro del Salón de la Fama. El exbasquetbolista falleció este viernes a los 68 años, luego de una larga batalla contra un tumor cerebral que enfrentó durante 15 años, de acuerdo con información compartida por su familia.
En un comunicado, sus seres cercanos destacaron la forma en la que Schmidt afrontó su enfermedad, así como el legado que deja dentro y fuera de la cancha. La familia también solicitó respeto a su privacidad, mientras que distintas instituciones del deporte reconocieron su trayectoria y el impacto que tuvo en varias generaciones.
Oscar Schmidt es considerado uno de los máximos referentes del baloncesto brasileño. A lo largo de 19 años defendió la camiseta de su selección, con la que disputó 326 partidos y registró un promedio de 23.6 puntos por encuentro. Su compromiso con el representativo nacional marcó una época y lo convirtió en una figura central del deporte en su país.
Uno de los momentos más recordados de su carrera ocurrió en los Juegos Panamericanos de 1987, cuando lideró a Brasil a una victoria sobre Estados Unidos en la final disputada en Indianápolis. En ese encuentro, Schmidt anotó 46 puntos en un triunfo por 120-115, resultado que significó la primera derrota de un equipo estadounidense en casa dentro de una competencia internacional de ese nivel.
A pesar de haber sido seleccionado en el Draft de la NBA de 1984 por los New Jersey Nets, Schmidt decidió no firmar contrato para poder continuar con su participación en la selección, ya que en ese momento los jugadores de la liga estadounidense no podían representar a sus países. Su carrera profesional se desarrolló principalmente en Brasil e Italia, donde también dejó huella.
Con una estatura de 2.03 metros, Schmidt se distinguió por su capacidad de tiro de larga distancia en una época en la que ese recurso no era tan utilizado. Esa característica le valió el apodo de “Mão Santa”, con el que fue reconocido durante su carrera.
En competencias internacionales, participó en cinco Juegos Olímpicos y cuatro Copas del Mundo, donde se consolidó como uno de los máximos anotadores. Mantiene registros históricos en ambas competiciones, incluidos partidos de alta producción ofensiva, como los 55 puntos que logró ante España en los Juegos Olímpicos de 1988 y los 52 frente a Australia en el Mundial de 1990.
Schmidt se retiró en 2003 a los 45 años, con una cifra acumulada de 49,737 puntos entre clubes y selección, lo que lo colocó como el máximo anotador histórico de forma no oficial hasta ser superado años después. Tras su retiro, se dedicó a dar conferencias y compartir su experiencia, incluyendo su proceso tras ser diagnosticado con cáncer en 2011. Fue inducido al Salón de la Fama de la FIBA en 2010 y al Naismith Memorial Basketball Hall of Fame en 2013. Le sobreviven su esposa y sus dos hijos.


