Mundialistas de México 86 recuerdan lo que significó jugar en casa: “El público era el número uno”
Fernando Quirarte, Luis Flores, Miguel España y otros integrantes de la selección mexicana revivieron el momento de la entonación del Himno Nacional en el Estadio Azteca
- Simulador Mundial 2026: dirige el camino de tu equipo hasta la final
- Inglaterra, los inventores del fútbol que solo presumen un título y una larga colección de tragedias
- México vs Inglaterra: la enorme brecha económica entre plantillas para los octavos de final del Mundial 2026
A cuatro décadas de la Copa del Mundo de 1986, varios integrantes de aquella selección mexicana regresaron al Estadio Azteca para recordar una de las etapas más importantes de sus carreras. Fernando Quirarte, Luis Flores, Miguel España, Carlos de los Cobos, Félix Cruz, Armando Manzo y varios seleccionados más coincidieron en que representar al país en un Mundial disputado en casa fue una experiencia que marcó sus vidas y que el respaldo de la afición fue un factor determinante durante el torneo.
Los exfutbolistas recorrieron nuevamente el inmueble donde México disputó parte de aquella Copa del Mundo y compartieron recuerdos sobre el ambiente que se vivía antes de cada partido, el compromiso que sentían al vestir la camiseta nacional y la conexión que lograron construir con los aficionados.
Fernando Quirarte recordó que desde el primer momento entendieron que el verdadero protagonista era el público. “El público es número uno. Uno juega en la cancha pensando en darle una satisfacción a tu afición”, expresó. El exdefensor también rememoró el gol que marcó en el partido inaugural y explicó que aquella celebración tuvo un significado especial. “Salí corriendo y dando besos al cielo a mi padre y a Diosito por haberme dado esa oportunidad y de haber cumplido mi promesa con mi papá”, comentó.
Uno de los momentos que más permanece en la memoria del grupo fue la interpretación del Himno Nacional antes del encuentro inaugural, cuando una falla en el sonido del estadio provocó que más de cien mil personas lo cantaran sin acompañamiento musical. Miguel España recordó que aquella escena permanece intacta en su memoria. “Me recuerda cuando salíamos a escuchar el Himno Nacional, que además fue cantado a capela con más de 110 mil espectadores. Son cosas que se quedan grabadas para toda la vida”, señaló.
Carlos Muñoz coincidió en que ese instante representó uno de los sueños que pudo cumplir como seleccionado nacional. “Yo traía la idea de que ojalá se me pudieran acomodar las cosas para estar entonando el Himno Nacional antes de un partido. Gracias a Dios me tocó entonarlo aquí en el Estadio Azteca. Eso para mí era mi sueño”, explicó.
Fernando Manzo recordó la impresión que le causó salir al campo en un estadio con más de 110 mil personas y aseguró que esa responsabilidad se transformó en motivación. “No cualquiera juega un Mundial y más en tu casa. Para mí jugar fútbol fue mi vida. Imagínate la ilusión que tiene el aficionado de ver a tu selección ganar”, explicó.
Los integrantes de aquella generación coincidieron en que el grupo trascendió más allá del terreno de juego y terminó convirtiéndose en una familia durante la concentración mundialista. También expresaron su deseo de que la Selección Mexicana que disputa la Copa del Mundo de 2026 logre construir una conexión similar con la afición. “La afición es noble. Con tantito que le den se prende. Vamos a tratar de que todos seamos uno. Es mi país, es mi gente”, concluyeron, convencidos de que el apoyo del público puede volver a convertirse en un impulso para el representativo nacional.


