La era Maresca inicia con dudas: profundidad, experimentos y Cherki al rescate
Rayan Cherki entró desde el banquillo para cambiarle la cara al Manchester City en el arranque de la era post-Guardiola

Pedirle a Enzo Maresca que reemplace lo que era Pep Guardiola en el Manchester City probablemente sea injusto. El catalán dejó atrás seis títulos de Premier League en nueve temporadas, un triplete y uno de los equipos más dominantes que ha visto el fútbol inglés.
Pero la afición de los sky blues y la plantilla que dejó el español tiene esas exigencias: pelear todos los títulos. El problema es que el italiano no solo tiene que reemplazar al entrenador que marcó una era. También heredó una plantilla que perdió piezas esenciales, especialmente en el centro del campo.
Rodri se marchó al Barcelona y Bernardo Silva dejó el club como capitán. Tijjani Reijnders tampoco continúa después de una temporada decepcionante y Nico González apunta al Newcastle. John Stones, fundamental como mediocampista híbrido durante algunas de las mejores campañas de Guardiola, también salió.
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Mientras el mercado sigue abierto, el nuevo City ya empezó a competir. La victoria 2-1 sobre Bournemouth dejó los primeros tres puntos de la era Maresca en Premier League, pero también bastantes dudas. El equipo pasó 84 minutos sin encontrar respuestas, llegó a 174 minutos oficiales sin marcar esta temporada y necesitó que Rayan Cherki entrara desde el banquillo para cambiar completamente el partido.
Rayan Cherki cambia completamente el partido
El francés entró al partido al minuto 63 y cambió la cara de un City que había sufrido para romper a un Bournemouth cómodo defendiendo en bloque y esperando su oportunidad para contragolpear.
En un centro del campo con poca profundidad y equilibrio, Cherki aportó imaginación en espacios reducidos, movimientos entre líneas y capacidad para encontrar pases que nadie más puede hacer. Al minuto 84, asistió a Marc Guehi con un tiro de esquina perfecto y siete minutos después, le dio el triunfo a su equipo. Recibió la pelota entre tres marcadores, levantó la cabeza y filtró una pelota que partió a la zaga para dejar a Josko Gvardiol frente a la portería. Un pase que nadie más hubiera visto.
No debería sorprender demasiado. Solo Bruno Fernandes generó más oportunidades de gol que Cherki la temporada pasada en jugadas de juego activo, a pesar de que el francés fue titular únicamente en 19 partidos bajo las órdenes de Guardiola. En el Mundial tampoco tuvo un papel protagonista dentro de una Francia cargada de talento ofensivo.
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Su larga campaña internacional puede explicar por qué Maresca decidió apostar por Phil Foden en los primeros dos partidos. Pero una cosa es administrar cargas y otra prescindir demasiado tiempo del futbolista que más soluciones ofensivas ofrece. Ante un City todavía lleno de dudas, la capacidad de Cherki para abrir defensas lo convierte en una pieza demasiado importante para vivir en el banquillo.
Un mediocampo con opciones reducidas
Elliot Anderson llegó por 135 millones de euros y está llamado a convertirse inmediatamente en uno de los líderes futbolísticos del proyecto. Mateo Kovacic sigue ofreciendo experiencia, pero fuera de ellos las alternativas empiezan a depender de fichajes, reconversiones y posiciones improvisadas.
Rico Lewis tuvo que ocupar minutos en esa zona durante la Community Shield, mientras Nico O’Reilly, formado como mediocampista, ha terminado consolidándose principalmente como lateral izquierdo porque el equipo también necesita profundidad defensiva.
Los experimentos de Maresca
Durante su etapa en el Chelsea, Maresca se destacó por varios experimentos y cambios de posición. En el City esa tendencia tardó muy poco en aparecer. La Community Shield ya había dejado una primera muestra con Anderson jugando como interior y no en la base de la jugada, donde se siente más cómodo. Contra el Bournemouth, el italiano fue todavía más lejos: Marc Guéhi apareció como mediocampista.
Los Cherries aprovecharon la confusión inicial y la falta de comunicación al minuto 26. Evanilson encontró espacio para mandar el balón al segundo poste y Marcus Tavernier apareció completamente libre para marcar el 0-1.
Guéhi se adaptó bien a la posición. El central se mostró cómodo con la pelota, recuperó balones importantes, ocupó correctamente los espacios y terminó marcando el empate. Maresca quedó satisfecho y confirmó que puede volver a utilizarlo ahí.

Pero una solución de emergencia no debe convertirse en la solución permanente. El zaguero puede cumplir en partidos concretos, especialmente cuando City domina la posesión, pero también significa perder a uno de los mejores defensores del equipo varios metros más atrás.
La remontada permite analizar el experimento desde una victoria. Cherki incluso ayudó a que el ambiente alrededor del estreno terminara siendo mucho más ligero. Pero el partido también dejó una señal bastante evidente: Manchester City necesita más piezas.
Bouaddi soluciona muchas cosas
La buena noticia para Maresca es que el mercado finalmente parece empezar a moverse. Justo antes del estreno en Premier League se reportó un acuerdo con Lille por Ayyoub Bouaddi a cambio de 95 millones de euros fijos y otros cinco en variables. El marroquí de 18 años llegaría como una de las mayores promesas del fútbol europeo y con un perfil que encaja perfectamente en lo que necesita este City.
Bouaddi puede jugar como seis o como ocho. Tiene físico para competir en Premier League, gana duelos y puede proteger la base del mediocampo. Con el balón, puede recibir bajo presión con ambas piernas, girar, avanzar mediante conducción y romper líneas. El adolescente suma 96 apariciones en Ligue 1 y fue indiscutible para Marruecos en el Mundial.
El africano tiene experiencia para su edad, pero sigue teniendo 18 años. Pedirle que llegue inmediatamente a Inglaterra para asumir la responsabilidad que dejó un Balón de Oro como Rodri sería cargarlo con una presión enorme.
Y aun con su incorporación, la profundidad seguiría siendo cuestionable. Anderson, Bouaddi y Kovacic ofrecen una base interesante, mientras varios jugadores polivalentes pueden cubrir la posición, pero mover constantemente piezas de otras zonas traslada el problema.
El City sigue siguiendo otros nombres. El interés de Maresca por Enzo Fernández, con quien trabajó en Chelsea y a quien convirtió en uno de los líderes de aquella plantilla, permanece, aunque cualquier negociación sería costosa y el reloj del mercado ya corre en contra.
Muchas salidas y todavía demasiadas preguntas
El problema tampoco termina en el mediocampo. En ataque, Erling Haaland, Jeremy Doku y Antoine Semenyo pueden formar uno de los tridentes más peligrosos de la Premier League, mientras Foden sigue siendo una pieza de enorme nivel si Maresca consigue recuperar su mejor versión.
Pero nuevamente aparece la profundidad. Savinho y Omar Marmoush están muy cerca del Tottenham, Doku ha tenido problemas físicos y Maresca terminó recurriendo a Jack Grealish en sus dos primeros partidos oficiales. La opción en ese frente sería Allan, futbolista de 22 años que llegaría procedente del Palmeiras tras alcanzar un acuerdo de 40 millones.
El club ha vendido muy bien, pero también ha perdido muchas piezas en muy poco tiempo. La victoria ante Bournemouth sirve para arrancar con tres puntos y bajar momentáneamente la presión. También permitió descubrir que Guéhi puede ofrecer una alternativa inesperada y confirmó que Cherki tiene talento suficiente para cambiar un partido prácticamente solo.
Pero detrás del resultado siguen las mismas preguntas. Manchester City tiene talento, dinero y todavía algunos días de mercado. Lo que todavía no parece tener es una plantilla terminada.


