Antonelli reconoce la suerte que tuvo con el safety car en el GP de Japón
El italiano reconoce errores en la salida, destaca el impacto del safety car y su ritmo sólido, mientras admite que debe mejorar en los cambios de marcha

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Kimi Antonelli convirtió el Gran Premio de Japón 2026 en el día que lo puso en otra dimensión dentro de la Fórmula 1. El piloto de Mercedes ganó en Suzuka, firmó su segundo triunfo en la categoría y quedó como el líder más joven en la historia del campeonato de pilotos, un salto que confirma que su irrupción dejó de ser sorpresa para convertirse en una amenaza real para el resto de la parrilla. La victoria del italiano llegó, además, apenas dos semanas después de su primera celebración en China, lo que dimensiona todavía más el tamaño de su arranque de campaña.
Lo de Antonelli en Japón significó ganar peso dentro del campeonato. Mercedes salió de Suzuka con otro golpe de autoridad y el joven italiano se marchó a la cima de la clasificación, por delante de su compañero George Russell, después de tres fechas en las que la escudería plateada ha impuesto condiciones desde el arranque del nuevo reglamento.
Un triunfo construido entre errores, estrategia y ritmo
La carrera, sin embargo, no comenzó como él esperaba. Oscar Piastri le arrebató la punta en la salida y Mercedes perdió posiciones en los primeros metros, en una secuencia que obligó a Antonelli a remar desde atrás antes de encontrar el momento clave del domingo. El propio piloto lo reconoció sin rodeos al explicar su arranque: “Tuve un comienzo terrible. Necesito revisar qué pasó. Luego tuve suerte con el coche de seguridad para ponerme en cabeza, pero después el ritmo fue increíble”.
El quiebre definitivo llegó en la vuelta 22, cuando el accidente de Ollie Bearman activó el coche de seguridad y cambió el guion de Suzuka. Antonelli aún no había parado, aprovechó la neutralización para visitar boxes y regresó a la pista en la primera posición, desde donde administró el reinicio con una solvencia notable. A partir de ese momento, el italiano se adueñó del ritmo de carrera y construyó una ventaja clara sobre sus perseguidores. No extraña, entonces, que resumiera así su sensación en el segundo tramo: “Fue realmente agradable. En el segundo tramo me sentí muy bien con el coche. Estoy muy satisfecho con eso”.
Antonelli lidera el campeonato, pero mantiene los pies en la tierra
Antonelli también mantuvo la cabeza fría cuando aparecieron las preguntas sobre el título. En plena euforia por el triunfo y el liderato, el italiano prefirió bajar el volumen a la conversación y dejó una frase que retrata bien su momento actual: “¡Me siento muy bien! Claro que es demasiado pronto para pensar en el campeonato, pero vamos por buen camino.”
La victoria dejó, además, una confesión técnica que ayuda a entender por qué Antonelli no se conforma con el resultado. Lejos de presentarse como un piloto satisfecho solo por haber ganado, puso el foco en una debilidad concreta de su manejo: “Puedo practicar algunos cambios de marcha bruscos para sentirme más cómodo con ellos, porque, sin duda, han sido mi punto débil este año. Necesito mejorar en ese aspecto, porque de eso se puede ganar o perder carreras fácilmente”.
Esa autocrítica se reflejó también en su análisis del rendimiento del coche a lo largo de la carrera. “En la pista media fuimos fuertes una vez que tuvimos aire libre y en la pista dura, el ritmo fue increíble. No sé cuál habría sido el resultado sin el coche de seguridad, pero me facilitó mucho las cosas”.
Toto Wolff explica el crecimiento de Antonelli y el error con Russell
Toto Wolff combinó autocrítica, análisis y hasta humor al evaluar el desempeño de Mercedes en Japón, comenzando por la salida de Kimi Antonelli. El jefe del equipo no dejó pasar el detalle del arranque fallido del joven italiano: “Un arranque fallido, pero estos chicos aprenden a manejar en autos automáticos. Tenemos que enseñarles a soltar el embrague de forma progresiva, no tan rápido.” Además, reconoció que el problema no es solo del piloto: “No les estamos dando las herramientas más sencillas. Nuestras salidas han sido mediocres y necesitamos mejorar eso”.
Sobre la comparación interna entre Antonelli y George Russell, Wolff dejó claro que el contexto fue determinante, especialmente por los problemas que afectaron al británico desde la clasificación. “Lo veo un poco mezclado. El error colectivo dejó a George en desventaja con el coche. Desde la Q1 ya no fue suficiente y tuvo que luchar con eso también hoy.” Mientras tanto, Antonelli capitalizó cada oportunidad: “Cuando llegó el momento de ir rápido, Kimi estaba marcando vueltas perfectas y eso hizo la diferencia”. Esa diferencia de rendimiento en momentos clave terminó inclinando la balanza dentro del propio equipo.
Finalmente, Wolff explicó el problema técnico que condicionó la carrera de Russell y no dudó en asumir la responsabilidad, señalando directamente al sistema del monoplaza. “Fue un error en el sistema eléctrico, en el software que intentaba darle una ventaja”. El resultado fue contrario a lo esperado: “Lo que generó fue una especie de ‘super clip’ que ralentizó el coche y ahí fue donde perdió la posición de forma inesperada ante Leclerc, así que no estuvimos a la altura en la carrera de George”. En contraste, cerró con una reflexión sobre Antonelli: “Es increíble. Ayer tenía 14 y hoy 19. Ha ganado dos carreras seguidas en Fórmula 1 y estamos muy contentos con su desarrollo. Necesitamos protegerlo de los que hablan de Campeonatos del Mundo”


