De Raúl Jiménez a Hugo Sánchez: los mexicanos que se ganaron el corazón de una afición en Europa
El regreso de Raúl Jiménez al Wolverhampton encendió a los fanáticos de los Wolves en uno de los momentos más emotivos de mexicanos en Europa

Raúl Jiménez jugó este viernes 14 de agosto su primer partido oficial con el Wolverhampton en su segunda etapa con el club británico y no pudo tener un mejor regreso: marcó desde los 11 pasos, su especialidad, y volvió a sentir de inmediato el cariño de una afición que lo convirtió en uno de sus grandes referentes. Desde su entrada en el segundo tiempo, los fanáticos de los Wolves le dieron una calurosa bienvenida con máscaras de lucha libre, banderas mexicanas y bufandas con el lema “Sí, señor”, el cántico que acompaña al delantero del Tricolor.
Pocos futbolistas mexicanos pueden presumir una conexión tan profunda con una afición en Europa. Para convertirse en ídolo no basta con acumular goles, títulos o buenas estadísticas; también hace falta construir un vínculo con los seguidores, una tarea todavía más complicada para los extranjeros ante la exigencia que caracteriza a los clubes del Viejo Continente. Raúl Jiménez ya escribió su nombre en esa lista durante su primera etapa con el Wolverhampton y, con su regreso, comenzó a alimentar de nuevo una historia que parecía haber llegado a su fin.
Uno de los ejemplos más evidentes es Hugo Sánchez, una de las grandes leyendas del Real Madrid. Su llegada al conjunto blanco no fue sencilla y, en un principio, los aficionados no recibieron con los brazos abiertos al delantero mexicano. Sus actuaciones, sin embargo, cambiaron esa percepción. Cinco Pichichis, como máximo goleador de LaLiga, respaldaron su paso por España y lo convirtieron en uno de los grandes referentes del fútbol mexicano. A eso se sumaron sus goles acrobáticos, sus chilenas y sus remates de primera intención, recursos que ayudaron a convertirlo en uno de los goleadores más emblemáticos de la historia del fútbol.
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En Barcelona también hubo un mexicano que dejó una huella profunda. Rafael Márquez se convirtió en una pieza importante de una de las épocas más exitosas del club catalán. El defensa formó parte de los equipos que conquistaron cuatro títulos de LaLiga y dos UEFA Champions League, en 2006 y 2009, y su jerarquía lo colocó entre los zagueros más recordados por una generación de aficionados azulgranas.
En la Premier League, otro mexicano conquistó a una de las aficiones más exigentes del fútbol inglés. Javier ‘Chicharito’ Hernández llegó al Manchester United y, con sus goles, muchos de ellos poco convencionales, además del carisma que mostraba dentro y fuera de la cancha, se convirtió rápidamente en uno de los favoritos de Old Trafford. Su impacto fue tal que su llegada desató una auténtica “Chicharo-manía” entre los seguidores de los Red Devils.
Sin embargo, la liga que más recuerdos guarda de futbolistas mexicanos es la Eredivisie. Santiago Gimenez, Andrés Guardado e Hirving Lozano conquistaron a la afición neerlandesa con goles, títulos y actuaciones que dejaron una huella profunda. El Bebote se convirtió en el Rey de Rotterdam en tiempo récord: su racha goleadora resultó clave para que el Feyenoord conquistara la Eredivisie en 2023, mientras la afición de De Kuip le dedicó cánticos, banderas de México y un lugar especial entre sus grandes referentes ofensivos de los últimos años.
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En Eindhoven, Andrés Guardado también construyó una historia de idolatría. El Principito fue capitán, bicampeón de la Eredivisie y protagonista de una relación especial con la afición del PSV, que le rindió un emotivo homenaje con un enorme mosaico de la bandera mexicana en las gradas. Por su parte, Hirving ‘Chucky’ Lozano desató la locura en Eindhoven con sus goles y el famoso cántico de Seven Nation Army que acompañaba su nombre. Su legado también trascendió Países Bajos: con el Napoli formó parte del plantel que puso fin a una sequía de 33 años sin un Scudetto y conquistó a una de las aficiones más apasionadas y exigentes de Italia.


