FIFA exige presencia obligatoria de mujeres en cuerpos técnicos del fútbol femenil
FIFA obliga a equipos femeniles a incluir entrenadoras o asistentes mujeres, buscando reducir la brecha en los cuerpos técnicos del fútbol mundial

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FIFA dio un paso regulatorio de fondo en el fútbol femenil: a partir del jueves 19 de marzo de 2026, las selecciones que participen en competiciones femeniles del organismo deberán contar con una entrenadora principal y/o al menos una asistente mujer en su cuerpo técnico. La decisión fue aprobada por el Consejo de la FIFA y busca elevar la presencia de mujeres en áreas que durante años han seguido dominadas por hombres, incluso dentro del propio futbol femenil.
La nueva disposición no se limita al banquillo principal, porque FIFA también exigirá que al menos un integrante del personal médico sea mujer y que dos de los oficiales sentados en la banca pertenezcan al mismo sexo femenino. En otras palabras, el cambio apunta a modificar la estructura completa de trabajo alrededor de los equipos y no solo a cubrir una vacante simbólica en la hoja de alineación.
La aplicación comenzará este mismo año con la Copa Mundial Femenil sub 20 de la FIFA, programada para septiembre en Polonia, y después alcanzará al Mundial sub 17, a la Copa de Campeones Femenil de la FIFA 2027 y al Mundial Femenil de Brasil 2027. La intención de la FIFA es que la medida se extienda a sus competiciones femeniles de selecciones y clubes en todas las categorías de edad, con una implementación progresiva desde los próximos torneos.
Los datos que explican la nueva medida
El organismo sostiene que la norma responde a un problema visible: el crecimiento del fútbol femenil no ha venido acompañado por un aumento proporcional de mujeres en los puestos de mando. En la Copa Mundial Femenil de 2023, solo 12 de las 32 selecciones tuvieron a una mujer como entrenadora principal, una cifra que exhibe la brecha que todavía existe en la élite. Ese contraste al explicar por qué la FIFA decidió convertir la promoción de entrenadoras en una obligación y no solo en un deseo institucional.
Los números son todavía más duros cuando se observa el mapa completo del futbol mundial. El informe de FIFA sobre sus federaciones miembro publicado en 2023 señaló que solo el 5% de los entrenadores son mujeres, mientras en su reporte anual ‘Setting the Pace’ indicó que en 86 ligas y 669 clubes apenas el 22% de las directoras técnicas son mujeres. Esa combinación explica por qué la FIFA ya no quiso quedarse solo en campañas de visibilidad.
Jill Ellis, directora general de fútbol de la FIFA, ha insistido en que no hay suficientes entrenadoras en el sistema y que se necesitan rutas más claras para abrirles espacio, darles visibilidad y multiplicar oportunidades. Bajo esa lógica, la nueva regla pretende empujar a federaciones y clubes a revisar sus procesos de formación, contratación y promoción interna, en vez de esperar a que el mercado resuelva por sí solo una desigualdad que lleva años instalada.
La medida también se acompaña de inversión y programas específicos, algo clave para que la exigencia no quede desconectada de la realidad. FIFA reportó que desde 2021 ha apoyado a 795 entrenadoras de 73 federaciones miembro mediante becas de formación, mentorías y esquemas de desarrollo profesional, con el objetivo de preparar más perfiles para puestos de alta responsabilidad. Es decir, la obligación reglamentaria llega respaldada por una estrategia previa de capacitación.
En términos prácticos, la decisión de la FIFA pone a las federaciones frente a una prueba inmediata: ya no bastará con presumir apoyo al fútbol femenil, ahora deberán reflejarlo en sus cuerpos técnicos. La norma puede convertirse en una palanca real para abrir puertas a nuevas entrenadoras, pero también obligará a acelerar procesos de detección, formación y ascenso que en muchos países siguen rezagados. El mensaje del organismo es claro: el crecimiento del juego debe verse también en quién lo dirige desde la banca.


