El Estadio Azteca presume su pasto de primer mundo rumbo a la Copa del Mundo
El inmueble capitalino entra en su etapa final de preparación para un evento que marcará un nuevo capítulo en su historia
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A solo unos días de volver a la actividad, el Estadio Azteca presume un césped completamente renovado que busca colocarse a la altura de las mejores canchas del mundo. La nueva superficie será protagonista en el regreso del fútbol al inmueble, cuando la selección mexicana enfrente a Portugal el próximo 28 de marzo en el primer partido tras la remodelación rumbo al Mundial 2026.
El regreso del fútbol al Coloso de Santa Úrsula no solo marca un momento simbólico, también representa un avance importante en los trabajos de adecuación del recinto. La cancha será uno de los principales focos de atención, especialmente por la exigencia que implica ser sede del partido inaugural del Mundial por tercera ocasión en su historia.
A través de sus canales oficiales, la Ciudad de México, como sede del torneo, mostró parte del proceso de renovación del césped. El proyecto incluyó tecnología especializada para garantizar una superficie en condiciones óptimas, comparable con las mejores canchas del fútbol internacional.
El procedimiento comenzó con la instalación de un sistema de cosido sintético que se realizó durante siete días continuos. Este método consistió en insertar fibras a una profundidad de 18 centímetros con una separación de dos centímetros, lo que permite reforzar la estabilidad del terreno de juego.
Posteriormente, el proceso de siembra inició a finales de diciembre, utilizando 350 kilogramos de semillas. La mezcla se compuso principalmente de Ryegrass en un 84 por ciento, complementado con Kentucky Bluegrass en un 16 por ciento, buscando lograr una superficie uniforme y resistente.
La calidad del césped ha sido un tema recurrente en torneos internacionales, donde algunas sedes han recibido críticas por el estado del campo. Un caso reciente se presentó en el Mundial de Qatar 2022, cuando jugadores de Brasil señalaron dificultades para controlar el balón debido a las condiciones del terreno.
Con ese antecedente,la exigencia para el Estadio Azteca es mayor, considerando que recibirá a selecciones de primer nivel como Portugal este sábado, cuyos futbolistas están habituados a competir en escenarios de alta calidad en Europa. Esto convierte al partido amistoso en una evaluación clave antes del torneo mundialista.
El mensaje desde la organización es claro: el objetivo es ofrecer una cancha de nivel internacional. Con el balón listo para rodar nuevamente, el inmueble capitalino entra en su etapa final de preparación para un evento que marcará un nuevo capítulo en la historia del fútbol en México.


