FIFA desmiente que Gianni Infantino buscara ayuda de Donald Trump para conservar la presidencia: “Es pura ficción”
El organismo rechazó los supuestos contactos con la Casa Blanca en plena crisis por FIFA Forward Enterprise

- FA y Gales retiran su apoyo a Gianni Infantino tras la polémica de FIFA Forward Enterprise
- La FMF revela el impacto del Mundial 2026: récords dentro y fuera de la cancha
- UEFA amenaza a la FIFA con acciones legales por el proyecto FIFA Forward Enterprise
La FIFA desmintió los reportes que aseguraban que su presidente, Gianni Infantino, había intentado recurrir a la administración de Donald Trump para mantenerse en el cargo tras la crisis provocada por el fallido proyecto de privatización de los derechos comerciales del Mundial.
A través de un comunicado oficial, difundido en sus redes sociales, el organismo negó que Infantino hubiera sostenido conversaciones recientes con el presidente de Estados Unidos o con integrantes de su gobierno: “El presidente de la FIFA no ha realizado ninguna llamada al presidente de Estados Unidos, ni a ningún miembro de su administración, en los últimos días. Es pura ficción.”
Con ese mensaje, la FIFA respondió a las publicaciones aparecidas en The Times, que sostenían que Infantino buscaba respaldo político de la Casa Blanca mientras enfrenta una creciente presión para abandonar la presidencia del organismo a menos de un año de las elecciones.
Los reportes aseguraban que, tras el fracaso del plan para vender una participación del negocio comercial del Mundial a un grupo de inversionistas encabezado por Thrive Capital, firma dirigida por Joshua Kushner, hermano del cuñado de Donald Trump, Infantino habría intentado comunicarse en varias ocasiones con el mandatario estadounidense sin éxito.
Las mismas publicaciones afirmaban que el dirigente también buscaba sostener una llamada con el secretario de Estado, Marco Rubio, en un intento por fortalecer su posición política bajo el argumento de que el fútbol representa una herramienta de “soft power” para Estados Unidos. Sin embargo, funcionarios del propio Departamento de Estado negaron que esa conversación estuviera programada.
El origen de la crisis se remonta a la propuesta para crear FIFA Forward Enterprise, una nueva subsidiaria que administraría activos comerciales como derechos de transmisión, patrocinios, licencias y venta de boletos de las principales competiciones de la FIFA. El proyecto contemplaba vender una participación minoritaria del negocio a inversionistas privados.
La iniciativa provocó una fuerte reacción dentro del fútbol internacional. UEFA encabezó la oposición al proyecto y exigió preservar toda la documentación relacionada con la operación, mientras que diversas confederaciones y federaciones nacionales cuestionaron la falta de transparencia en el proceso. La presión terminó por provocar el abandono del plan.
La crisis también derivó en importantes consecuencias internas. Carlos Cordeiro dejó su cargo como asesor principal de la FIFA y el director de operaciones, Kevin Lamour, declaró sentirse “engañado” al asegurar que desconocía las negociaciones que se habían llevado a cabo para impulsar la iniciativa.
En ese contexto aparecieron las versiones que señalaban que Infantino intentaba apoyarse en su cercana relación con Donald Trump para fortalecer su posición de cara a las elecciones presidenciales del organismo en marzo de 2027. La FIFA, sin embargo, rechazó esas afirmaciones y calificó las publicaciones como “pura ficción”.
Por el momento, el organismo mantiene su postura oficial y niega cualquier contacto reciente entre Infantino y la administración estadounidense, mientras continúa la crisis política derivada del fallido proyecto de FIFA Forward Enterprise y crecen las presiones sobre el futuro del presidente de la FIFA.


