UEFA amenaza a la FIFA con acciones legales por el proyecto FIFA Forward Enterprise
El organismo europeo exigió conservar documentos, mensajes y registros relacionados con el fallido plan comercial impulsado por Gianni Infantino

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La UEFA notificó formalmente a la FIFA que analiza emprender acciones legales, procedimientos de arbitraje o denuncias ante organismos reguladores por el proyecto FIFA Forward Enterprise. La iniciativa contemplaba crear una filial comercial abierta a capital privado para gestionar derechos y operaciones de competiciones como la Copa Mundial.
La comunicación fue dirigida a Gianni Infantino y está fechada el 31 de julio de 2026, después de que la FIFA retirara el proyecto ante la oposición de distintas confederaciones y federaciones nacionales. El organismo europeo considera que todavía existen elementos que deben revisarse, aunque la propuesta ya no continúe en proceso de aprobación.
UEFA también pidió a la FIFA tomar medidas inmediatas para localizar y conservar toda la documentación física y electrónica relacionada con FFE. La solicitud incluye la suspensión de cualquier procedimiento interno que permita destruir, modificar, eliminar u ocultar archivos que podrían utilizarse como pruebas en futuros procesos.
UEFA exige conservar documentos y comunicaciones sobre FFE
Entre el material solicitado aparecen correos electrónicos, mensajes enviados mediante WhatsApp, Signal, Teams o Slack, correspondencia escrita y actas de reuniones. La petición también incluye los documentos sobre la estructura del proyecto, el sistema de pagos a las federaciones, las conversaciones con integrantes del Consejo de la FIFA y el plazo del 19 de septiembre establecido para aceptar los recursos.
FIFA Forward Enterprise pretendía concentrar los derechos audiovisuales, patrocinios, licencias, venta de entradas, hospitalidad y explotación comercial de los principales torneos. El planteamiento contemplaba vender hasta el 20 por ciento de la filial y captar aproximadamente 4 mil 200 millones de dólares, con una valoración total cercana a los 20 mil millones.
La oposición encabezada por la UEFA fue acompañada por la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol. Las 55 federaciones europeas acordaron no participar en las competiciones organizadas por la FIFA mientras la propuesta permaneciera activa, una postura que aumentó la presión para retirar el proyecto pocos días después de su presentación.
Infantino explicó que el plan había creado divisiones que impedían mantener el objetivo planteado inicialmente. La FIFA había defendido que la Copa Mundial no estaba a la venta y sostuvo que la inversión privada sería minoritaria, sin entregar el control de las competiciones ni de las decisiones deportivas.
Los fondos obtenidos mediante FFE serían distribuidos a las 211 asociaciones nacionales a través de FIFA Forward y de una opción denominada FIFA Fast Forward. La UEFA mantiene que el proceso presentó problemas de gobernanza y ahora busca asegurar la conservación de todos los registros, mientras aumenta la presión institucional sobre Infantino y su continuidad al frente de la FIFA.


