Luka Modric se despide de los Mundiales: el adiós de un capitán eterno
El mediocampista croata cerró su camino mundialista tras la eliminación ante Portugal, con números que lo colocan entre los grandes de Europa
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Luka Modric se despidió de los Mundiales con la camiseta de Croacia pegada al cuerpo, el brazalete en el brazo y la sensación de haber dejado una última función a la altura de su historia. La derrota 2-1 ante Portugal, en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, marcó el cierre de su camino en la Copa del Mundo, una competencia que lo tuvo como símbolo de una generación que llevó a su país a sitios que parecían reservados para potencias con mayor tradición.
El partido en Toronto tuvo el peso de una despedida anunciada. De un lado estaba Cristiano Ronaldo, que seguirá en carrera con Portugal; del otro, Modric, que a los 40 años terminó su quinto Mundial como líder de Croacia. Portugal remontó con penal de Cristiano y un cabezazo de Gonçalo Ramos en el tiempo agregado, después del gol inicial de Ivan Perisic para los croatas.
El último baile de Modric con Croacia
Croacia volvió a competir hasta el último minuto, como ha sido costumbre en su ciclo reciente. Modric no se escondió en el trámite, pidió la pelota, ordenó ataques y sostuvo a su equipo cuando el partido entró en una zona de tensión. El capitán disputó 103 minutos y completó 44 de 52 pases, con 88% de efectividad, cifras que reflejan su presencia en una noche marcada por el desgaste y la polémica.
La imagen final no fue la de un jugador vencido, sino la de un futbolista que se fue como vivió los grandes partidos: con la frente arriba, rodeado de compañeros y reconocido incluso por el rival que lo eliminó. Cristiano Ronaldo se acercó a Modric para abrazarlo y dedicarle palabras tras el silbatazo, en una escena que resumió una rivalidad y una amistad forjadas también por los años compartidos en el Real Madrid.
El desenlace dejó a Portugal con vida y a Croacia fuera del torneo, pero también abrió paso a la lectura histórica. Modric no solo se despide de un Mundial: se despide del escenario donde Croacia alcanzó la final de Rusia 2018 y el tercer lugar de Qatar 2022, dos campañas que cambiaron la dimensión futbolística de su selección. FIFA también lo reconoce como el Balón de Oro del Mundial 2018, premio que recibió tras liderar a Croacia hasta la final.

Los números mundialistas de Luka Modric
El duelo ante Portugal fue el partido número 39 de Luka Modric en un torneo importante con Croacia: 23 en Copa del Mundo y 16 en Eurocopa. Entre los jugadores de campo europeos, solo Cristiano Ronaldo ha disputado más encuentros en este rubro, con 56, una cifra que amplía el lugar de ambos dentro de una generación que extendió su vigencia más allá de los límites habituales.
En Copas del Mundo, Modric jugó cinco ediciones: Alemania 2006, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y Norteamérica 2026. Su recorrido mundialista abarca dos décadas, desde sus primeros minutos como joven promesa hasta su despedida como capitán y referente absoluto. Durante esta edición, Modric alcanzó las 200 internacionalidades con Croacia en el partido ante Panamá, otro hito dentro de una carrera de selección sostenida desde 2006.
Su legado no se mide solo en participaciones. Modric fue el rostro de una Croacia que aprendió a competir contra cualquiera, a resistir prórrogas, penales y noches de presión máxima. En Rusia 2018 condujo al equipo hasta el subcampeonato y recibió el Balón de Oro del torneo; en Qatar 2022 volvió a dejar a Croacia entre las tres mejores selecciones del mundo, con una generación que encontró en él su brújula futbolística.
La despedida duele porque Modric convirtió lo improbable en costumbre. Croacia perdió ante Portugal, pero su capitán se marchó con una huella que no depende del marcador de una noche. Su último Mundial terminó en Toronto, aunque su historia queda escrita entre los grandes mediocampistas que hicieron de la Copa del Mundo un lugar para jugar, resistir y emocionar.


