De Costa Rica a Argelia: las mayores goleadas sufridas por Guatemala
El equipo chapín comenzó de la peor manera el segundo ciclo de Luis Fernando Tena al frente del seleccionado.

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La derrota ante Argelia por 7-0 volvió a poner bajo la lupa el ciclo de Luis Fernando Tena, en el inicio de su segunda etapa al frente del equipo. El amistoso disputado en Europa marcó un arranque complejo y reactivó las dudas sobre el presente del conjunto.
Si bien el entrenador no estuvo en el banco de suplentes en este primer encuentro, el resultado representa un golpe fuerte para el nuevo proceso. La goleada condiciona el comienzo y deja en evidencia la necesidad de ajustes inmediatos.
El resultado también invita a mirar hacia atrás. A lo largo de su historia, la selección de Guatemala ha atravesado distintos momentos en los que recibió derrotas amplias, muchas de ellas ante rivales de mayor jerarquía o en contextos de transición.
Un repaso histórico de las goleadas
Aunque el 7-0 reciente genera impacto, no es el registro más amplio en contra. En el historial aparecen resultados que marcaron etapas difíciles y que todavía forman parte de las estadísticas más negativas del equipo.
Uno de los antecedentes más duros se dio ante Costa Rica, que se impuso por 9-1 en 1955. Ese encuentro sigue siendo la mayor goleada recibida por Guatemala en su historia.
Años antes, el mismo rival había logrado otro resultado amplio con un 8-1 en 1939. En ese período, las diferencias dentro del fútbol centroamericano eran más marcadas y se reflejaban en los resultados.
En tiempos más recientes, también se registraron caídas importantes. En 2016, Guatemala perdió 7-1 frente a Armenia, mientras que en 2018 cayó 7-0 ante Israel en amistosos internacionales.
Estos antecedentes muestran que las goleadas han aparecido en distintos momentos de la historia del equipo. Sin embargo, lejos de ser solo un registro negativo, cada derrota puede ser un impulso para mejorar.
La caída ante Argelia debe servir como motivación para cambiar el rumbo. Cada partido es una oportunidad para aprender, fortalecer al equipo y preparar el camino hacia resultados más positivos. Las goleadas históricas no definen al fútbol chapín; son un llamado a crecer, mejorar y enfrentar los próximos desafíos con determinación.


