Ganadores y perdedores de la primera ronda del NFL Draft 2026
Draft 2026 de la NFL deja movimientos clave en equipos como Jets, Raiders y Steelers

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- Fernando Mendoza, elegido con el primer pick del NFL Draft 2026
- Los Rams sorprenden al elegir a Ty Simpson
El Draft de la NFL 2026 dejó movimientos que reconfiguran el rumbo de varias franquicias desde el primer día. El quarterback Fernando Mendoza encabezó la clase al ser tomado en el primer pick por Las Vegas Raiders, mientras que decisiones de equipos como Los Angeles Rams con Ty Simpson o los Tennessee Titans con Carnell Tate marcaron el ritmo de la primera ronda. En contraste, organizaciones como los Pittsburgh Steelers, Arizona Cardinals y Minnesota Vikings salieron con más dudas que certezas tras sus selecciones iniciales.
Las decisiones tomadas no solo impactan el corto plazo, también condicionan proyectos deportivos completos. Algunas franquicias lograron cubrir necesidades clave con prospectos que encajan en su esquema, mientras otras apostaron por perfiles que requieren desarrollo o no responden de inmediato a sus carencias. A partir de estos movimientos, se perfila un escenario donde el margen de error se reduce y cada elección será evaluada conforme avance la temporada.
Ganadores del NFL Draft 2026
El nombre que encabeza la lista es Fernando Mendoza junto a los Las Vegas Raiders. La franquicia consiguió al quarterback que lideraba la generación, un jugador que registró 72% de pases completos en 2025 y que llega para asumir el control ofensivo para llevar a los Indiana Hoosiers al título de la NCAA. Su incorporación se suma a una base reciente que incluye talento en posiciones clave, lo que permite proyectar una ofensiva con mayor estructura.
Los New Orleans Saints Los New Orleans Saints apostaron por reforzar su ofensiva con la selección de Jordyn Tyson, receptor que llega como una opción dentro del sistema que encabeza Kellen Moore. Su incorporación se da en un esquema donde Chris Olave mantiene el rol principal en el juego aéreo, lo que abre espacio para que el nuevo elemento se integre de forma progresiva. El movimiento también tiene implicaciones para el desarrollo del quarterback Tyler Shough, al sumarle una alternativa más en el ataque por pase, dentro de una estructura que busca diversificar sus opciones ofensivas tras el draft.
El caso de Ty Simpson con los Los Angeles Rams representa una apuesta a futuro. La organización decidió invertir en el quarterback de Alabama que mostró producción en la primera parte de la temporada de la NCAA, con 20 pases de anotación en ocho juegos. El proyecto dependerá de su desarrollo en los próximos años dentro del sistema ofensivo del equipo de Sean McVay y bajo el cuidado de Matthew Stafford. El movimiento de los Rams responde a una lógica de planificación a mediano plazo. La organización no solo invirtió una selección alta, sino que también lo hizo en un contexto donde no había tomado un jugador en esa posición del draft desde 2016. Eso eleva la expectativa sobre su desarrollo dentro del sistema ofensivo.

La selección de Carnell Tate marcó uno de los movimientos más relevantes para los Tennessee Titans en la primera ronda. El equipo llegó al draft con la necesidad de reforzar su juego aéreo y encontró en el receptor proveniente de Ohio State Buckeyes una opción para ocupar un rol inmediato dentro de la ofensiva. Tate llega con antecedentes de producción en un sistema que ha generado receptores que han tenido impacto desde su primer año en la liga. Su perfil apunta a convertirse en una de las principales opciones para el mariscal de campo Cam Ward. Además del movimiento por Tate, Tennessee también ejecutó una maniobra para regresar a la primera ronda y reforzar otra zona del equipo. En esa operación seleccionaron al defensivo Keldric Faulk, lo que les permite sumar una pieza con posibilidades de participación desde el inicio en la línea frontal.
Por su parte, los New York Jets tuvieron una primera ronda activa en el Draft 2026 al reforzar distintas áreas del roster. Con la segunda selección global eligieron a David Bailey, enfocado en fortalecer la presión defensiva. Más adelante, en el pick 16, incorporaron a Kenyon Sadiq, ala cerrada que llega como opción en el juego aéreo tras destacar en el proceso previo al draft.
El equipo también realizó un movimiento para volver a la primera ronda y seleccionar a Omar Cooper Jr., receptor de Indiana University. Con estas decisiones, los Jets añadieron piezas en defensa y ofensiva, ampliando sus alternativas en el ataque por pase y reforzando su estructura en ambos lados del balón.
Perdedores del NFL Draft 2026
Los Pittsburgh Steelers vivieron una secuencia que marcó su primera ronda. El equipo tenía en la mira a Makai Lemon como una opción para reforzar su ofensiva, pero la selección fue tomada antes por los Eagles, lo que obligó a modificar el plan sobre la marcha. Ante ese escenario, los Steelers eligieron a Max Iheanachor, tackle formado en Arizona State, quien inició su trayectoria en el fútbol americano en 2021. La selección apunta a desarrollar a un jugador con condiciones físicas para una posición clave, pero con un proceso de adaptación proyectado a futuro.
En el caso de los Arizona Cardinals, la selección de Jeremiyah Love en el tercer pick generó cuestionamientos por el contexto del roster. El corredor llega a un equipo que ya cuenta con opciones en esa posición y que enfrenta pendientes en otras áreas, como la línea ofensiva y la posición de quarterback. Además, la inversión en un pick alto implica un contrato relevante dentro del tope salarial, lo que aumenta la exigencia sobre su rendimiento desde el inicio. La elección no responde a una necesidad inmediata, sino a la proyección del jugador dentro del sistema.

Por su parte, los Minnesota Vikings optaron por Caleb Banks con la selección número 20, en una decisión marcada por el contexto físico del jugador. Banks llegaba al draft tras una cirugía en el pie izquierdo, situación que influyó en su evaluación durante el proceso previo. Aunque su rendimiento en la Universidad de Florida lo colocó como un prospecto considerado en rondas tempranas, la elección implica un riesgo en cuanto a su disponibilidad y adaptación en el corto plazo. El movimiento refleja una apuesta por su recuperación y desarrollo, más que una solución inmediata dentro del roster.


