Will Anderson Jr rompe el mercado: Texans firma al no QB mejor pagado en la historia de la NFL
El ala defensiva firma con los Texans una extensión de 3 años y 150 millones, convirtiéndose en el no QB mejor pagado en la historia de la NFL

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Will Anderson Jr ya hizo historia en la NFL y lo logró antes de llegar a la plenitud de su carrera. El ala defensiva de los Houston Texans acordó una extensión de tres años y 150 millones de dólares, cifra que lo coloca como el jugador que no es quarterback mejor pagado de todos los tiempos dentro de la liga. El acuerdo, además, confirma que la franquicia de Houston lo ve como una de las piezas centrales de su presente y de su futuro.
La magnitud del movimiento también se explica por los detalles del contrato. Anderson recibirá 134 millones garantizados, contará con cláusula de no traspaso y tendrá un promedio anual de 50 millones de dólares, una marca sin precedente para un no QB. Con eso, el defensivo de Texans superó la referencia salarial que tenía Micah Parsons, cuyo promedio anual era de 46.5 millones.
El premio a un impacto inmediato
La extensión no llega por casualidad ni por proyección vacía. Houston apostó por un jugador que ya respondió como figura de élite desde sus primeros años en la NFL. Anderson fue tomado con la tercera selección global del Draft de 2023 y, desde entonces, se convirtió en un nombre constante entre los mejores defensivos jóvenes del campeonato. Su ascenso incluyó el premio a Novato Defensivo del Año, dos selecciones al Pro Bowl y un reconocimiento All-Pro del primer equipo.
En 2025, el egresado de Alabama firmó la mejor campaña de su trayectoria. Terminó con 12 sacks, 20 tackleadas para pérdida y 85 presiones al quarterback, números que lo colocaron entre los defensivos más productivos de la temporada. Su rendimiento fue tan alto que acabó segundo en la votación al Jugador Defensivo del Año, solo detrás de Myles Garrett.
Los números acumulados también respaldan el tamaño del contrato. En 46 partidos con Houston suma 30 sacks, 136 tackleadas, 46 tackleadas para pérdida, cuatro balones sueltos forzados y tres recuperaciones, producción que explica por qué Texans decidió adelantar cualquier negociación futura y amarrarlo desde ahora. Anderson no solo respondió a la expectativa de una selección alta de Draft, sino que la rebasó en muy poco tiempo.
Texans manda un mensaje al resto de la liga
La renovación de Anderson también deja clara la ruta competitiva de la organización. Texans no solo aseguró a su mejor cazador de quarterbacks, también blindó la identidad de una defensa dominante. La temporada pasada, Houston permitió apenas 17.4 puntos por partido y 277.2 yardas por encuentro, registros que colocaron a la unidad entre las más sólidas de toda la NFL.
A nivel interno, el acuerdo refuerza la idea de continuidad en un roster que quiere pelear arriba en la AFC. La franquicia ya había movido piezas para sostener a su base principal, como la extensión para Danielle Hunter, otro de los nombres fuertes del frente defensivo. En ese contexto, la continuidad de Anderson se vuelve una prioridad estratégica y no solo una recompensa individual.
Con este contrato, Houston lanza un mensaje directo al resto de la liga: Will Anderson Jr no es solo una estrella emergente, ya es una pieza de franquicia. A sus 24 años, el defensivo ya rompió el techo salarial para los jugadores que no son quarterbacks y ahora carga con la responsabilidad de justificar una inversión histórica. Por lo visto hasta ahora, Texans no pagó solo por el presente: pagó por un líder capaz de sostener su proyecto en los años por venir.


