Brasil toca fondo: la pentacampeona firma su mayor sequía mundialista tras caer ante Noruega
La eliminación ante Noruega alarga una crisis histórica de la ‘Canarinha’, que no gana la Copa del Mundo desde Corea-Japón 2002

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Brasil volvió a salir del Mundial antes de tiempo y el golpe ya tiene dimensión histórica. La derrota 2-1 ante Noruega, en los octavos de final del Mundial 2026, no solo dejó fuera a la pentacampeona en Nueva York; también confirmó que la Canarinha llegará a la siguiente Copa del Mundo con 28 años sin levantar el trofeo, su mayor sequía desde que conquistó su primera estrella. Erling Haaland firmó dos jugadas decisivas y Neymar descontó de penal en el agregado, pero el intento de reacción llegó demasiado tarde.
El dato pesa más por el punto de partida. El siglo XXI comenzó con Brasil campeón en Corea-Japón 2002, con Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho, Cafú y Roberto Carlos como símbolos de una selección que parecía lista para prolongar su hegemonía. Sin embargo, desde aquel título, la verdeamarela no ha regresado a una final mundialista en seis ediciones consecutivas: Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora Norteamérica 2026. Brasil suma cinco títulos mundiales, más que cualquier otra selección, pero su última estrella sigue siendo la de 2002.
La maldición europea que Brasil no logra romper desde 2002
El patrón también se volvió imposible de ignorar: Brasil ha quedado eliminado en los últimos seis Mundiales por selecciones de la UEFA. Francia lo frenó en 2006, Países Bajos en 2010, Alemania en 2014, Bélgica en 2018, Croacia en 2022 y Noruega en 2026. La última victoria brasileña en una fase de eliminación directa ante un rival europeo fue la final de 2002 ante Alemania, una referencia que ya parece demasiado lejana para una generación que creció viendo a Brasil como candidata permanente.
En Alemania 2006, el campeón defensor llegó con una nómina de lujo: Ronaldo, Ronaldinho, Kaká, Adriano, Cafú y Roberto Carlos. El equipo de Carlos Alberto Parreira parecía tener ataque de sobra para buscar el sexto título, pero Francia lo eliminó 1-0 en cuartos de final con una noche memorable de Zinedine Zidane y el gol de Thierry Henry. Aquella caída marcó el primer aviso: el talento individual ya no bastaba para sostener el dominio mundial.
Cuatro años después, en Sudáfrica 2010, Brasil llegó con Dunga en el banquillo y un equipo más pragmático, con figuras como Kaká, Robinho, Lúcio, Maicon, Dani Alves y Julio César. La Canarinha tomó ventaja ante Países Bajos con gol de Robinho, pero el partido se le fue de las manos en el segundo tiempo y terminó con derrota 2-1 en cuartos de final. Wesley Sneijder fue el rostro de la remontada neerlandesa y Brasil volvió a despedirse sin semifinal.
El punto más doloroso llegó en casa. En Brasil 2014, la selección de Luiz Felipe Scolari avanzó hasta semifinales con Neymar como figura, Thiago Silva como capitán y nombres como Marcelo, David Luiz, Maicon, Hulk y Oscar. Pero la lesión de Neymar en cuartos ante Colombia y la suspensión de Thiago Silva dejaron al equipo expuesto antes del golpe más duro: el 7-1 ante Alemania en el Mineirao. Una de las derrotas más impactantes en la historia de los Mundiales.

Neymar, Vinicius y otra generación que se queda sin corona
Rusia 2018 parecía una oportunidad de revancha con Tite. Brasil llegó con Neymar, Philippe Coutinho, Gabriel Jesus, Roberto Firmino, Casemiro, Marcelo, Thiago Silva y Alisson, pero Bélgica lo sacó en cuartos de final con un 2-1 que volvió a exhibir la dificultad brasileña ante rivales europeos en cruces directos. El autogol de Fernandinho y el tanto de Kevin De Bruyne dejaron sin premio a una generación que había dominado la eliminatoria sudamericana, pero que no logró trasladar esa fuerza al tramo decisivo del Mundial.
En Qatar 2022, el guion fue todavía más cruel. Brasil se adelantó ante Croacia en tiempo extra con un golazo de Neymar, quien igualó una marca histórica de Pelé en la selección, pero Bruno Petkovic empató al minuto 117 y llevó la serie a penales. Croacia ganó 4-2 desde los once pasos y dejó fuera a un equipo que contaba con Vinicius Junior, Rodrygo, Richarlison, Raphinha, Casemiro, Marquinhos y Alisson. Otra camada de élite se quedó sin final.
El Mundial 2026 terminó por cerrar un ciclo emocional. Neymar, de 34 años, ya había señalado que esta Copa representaba su última oportunidad mundialista, y su imagen tras la eliminación ante Noruega dejó una postal fuerte para Brasil. El atacante, máximo símbolo brasileño de la última década, participó en cuatro Mundiales, sufrió lesiones, cargó expectativas y se marcha sin el título que persiguieron también figuras como Thiago Silva, Marcelo, Dani Alves, Casemiro, Marquinhos, Coutinho, Firmino y ahora Vinicius Junior.
La derrota ante Noruega también compromete el proyecto de Carlo Ancelotti, quien llegó al Mundial con la misión de devolver estabilidad y jerarquía competitiva a una selección golpeada por cambios de rumbo tras Qatar 2022. Brasil superó con sufrimiento a Japón en dieciseisavos, con gol agónico de Gabriel Martinelli, pero ante Noruega volvió a perdonar: Bruno Guimaraes falló un penal, Endrick desperdició una ocasión clara y Haaland resolvió el partido cuando la Canarinha ya no encontró respuestas.
Brasil seguirá siendo la selección más ganadora en la historia de la Copa del Mundo, pero el peso de sus cinco estrellas ya no oculta la crisis. Desde 2002, pasaron Ronaldinho, Kaká, Ronaldo, Adriano, Robinho, Neymar, Marcelo, Casemiro, Thiago Silva, Coutinho, Vinicius, Rodrygo y Endrick sin que ninguno pudiera añadir la sexta. La próxima oportunidad llegará en 2030; para entonces, la sequía será de 28 años, más larga que los 24 que separaron los títulos de 1970 y 1994. Para un país que convirtió el Mundial en parte de su identidad, la espera ya dejó de ser una mala racha: se transformó en la herida más grande de la era moderna de la Canarinha.


