FIFA responde a las críticas por Forward Enterprise: “Nadie está vendiendo el fútbol”
El organismo aclaró que su proyecto FIFA Forward Enterprise tiene un carácter consultivo y requiere el apoyo de la mayoría de sus 211 asociaciones miembro para avanzar

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La FIFA emitió nuevas aclaraciones sobre el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) después de las críticas expresadas por distintas confederaciones. El organismo defendió el carácter consultivo de la iniciativa, negó que busque entregar el control de sus competiciones y aseguró que ninguna modificación avanzará sin el respaldo de la mayoría de sus 211 asociaciones miembro.
La institución reconoció las preocupaciones difundidas públicamente y afirmó que continuará con un proceso de discusión abierto. De acuerdo con su postura, algunos reportes periodísticos presentaron información incorrecta y alteraron la consulta que tenía prevista realizar con las federaciones nacionales.
“Hemos escuchado las opiniones de las respectivas confederaciones sobre la propuesta de creación de FIFA Forward Enterprise (FFE) y queremos abordar las cuestiones surgidas desde la publicación de los primeros informes en los medios el martes. Respetamos las opiniones y preocupaciones expresadas públicamente y reafirmamos nuestro compromiso con una consulta abierta y democrática. Nuestro proceso de consulta previsto se vio interrumpido por informes mediáticos erróneos. Continuaremos con este proceso para garantizar que cada Asociación Miembro (AM) pueda expresar su opinión con base en hechos. La FFE se ha propuesto únicamente para garantizar que todas las Asociaciones Miembro de la FIFA (AM) tengan la oportunidad de participar activamente en el desarrollo comercial del fútbol en sus respectivos países, sin que esto se produzca a expensas del espíritu ni de la gobernanza de la FIFA ni del fútbol en sí”, arranca el comunicado.
“Nadie está vendiendo el fútbol. Esto no es algo que la FIFA consideraría”, señaló el organismo al responder a los cuestionamientos sobre la posible participación de capital privado en la nueva estructura comercial. La FIFA añadió que las asociaciones deben conocer los detalles antes de emitir su voto y rechazó que una confederación pueda decidir en representación de todas las federaciones.
“Todos tienen derecho a expresar su oposición y a solicitar aclaraciones, pero ninguna entidad puede pretender representar a las 211 AM del mundo. Cada AM debe tener la oportunidad de revisar la propuesta y participar en la configuración de su propio futuro“, agrega la misiva.
¿Qué propone FIFA Forward Enterprise?
El proyecto contempla trasladar las actividades comerciales y operativas relacionadas con la organización de eventos a una empresa subsidiaria. Según la FIFA, esa entidad permanecería bajo su propiedad y control, aunque concentraría áreas como derechos de transmisión, patrocinios, licencias, boletaje, hospitalidad y otras operaciones vinculadas con sus torneos.
La propuesta busca generar ingresos adicionales mediante una administración conjunta de esos activos. Los recursos obtenidos serían repartidos entre las 211 federaciones para financiar programas de infraestructura, formación, competencias y desarrollo del fútbol en sus respectivos territorios.
Cada asociación recibiría 20 millones de dólares mediante el programa FIFA Forward Development durante el periodo 2027-2030, sin importar si respalda o rechaza el proyecto. A esa cantidad podría sumarse otro pago extraordinario de 20 millones por medio del FIFA Fast Forward Programme, cuya participación sería voluntaria y se financiaría con inversión externa.
La FIFA aseguró que ese capital no implicaría ceder el control de la organización ni modificar su modelo de gobernanza. Gianni Infantino ya había definido FFE como una oportunidad sujeta a consulta y no como una obligación para las federaciones integrantes del organismo.
La oposición de las confederaciones aumenta la presión
Las aclaraciones llegan después de que UEFA y Concacaf rechazaran la iniciativa y cuestionaran tanto su contenido como el procedimiento utilizado para presentarla. La confederación europea incluso planteó retirar a sus selecciones de las competiciones organizadas por la FIFA mientras no se abandone el proyecto y se ofrezcan garantías sobre la propiedad de los torneos.
Concacaf, organismo al que pertenece la Federación Mexicana de Fútbol y que aseguró que analizaran la propuesta, también expresó su oposición y pidió que cualquier decisión relacionada con el futuro comercial del deporte respete los procesos de gobernanza y la participación de todos los sectores involucrados.
Ante ese escenario, la FIFA subrayó que los componentes de FFE todavía pueden aprobarse, rechazarse o modificarse, tanto de manera conjunta como individual. El organismo recalcó que la subsidiaria no será creada si no obtiene el respaldo mayoritario de sus asociaciones miembro, por lo que sus actividades comerciales continuarían bajo el modelo vigente.
La discusión seguirá abierta mientras las federaciones analizan el alcance financiero y administrativo de la propuesta. Para la FIFA, el objetivo es ampliar los recursos destinados al desarrollo; para sus críticos, el proyecto mantiene interrogantes sobre la entrada de inversionistas privados y el futuro control comercial de las principales competencias internacionales.


