Infantino defiende FIFA Forward Enterprise: “Es una propuesta, no una obligación”
El presidente de la FIFA aseguró que la nueva empresa dependerá del respaldo de las 211 federaciones y promete elevar los recursos para desarrollar el fútbol
- FIFA Forward Enterprise: qué es el proyecto que desató una crisis de confianza dentro del fútbol mundial
- UEFA endurece su ofensiva contra Infantino: “FIFA se enriquece con sus amigos”
- Agenda deportiva de hoy: calendario, resultados y estadísticas, al momento
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, salió a explicar el funcionamiento de FIFA Forward Enterprise (FFE), el proyecto con el que el organismo pretende reorganizar la explotación comercial de sus competencias y atraer capital privado. Su mensaje llegó en medio de las críticas de la UEFA y los cuestionamientos de otras confederaciones por la falta de información y consulta previa.
El dirigente rechazó que la creación de la nueva empresa esté decidida o que las asociaciones nacionales estén obligadas a respaldarla. Según su explicación, la iniciativa tendría que recibir el apoyo de la mayoría de las 211 federaciones afiliadas y del Consejo de la FIFA antes de avanzar.
“FIFA Forward Enterprise, o FFE, es en realidad una propuesta, una oferta. Forma parte de un proceso democrático, de un proceso de consulta y, sobre todo, representa una oportunidad, pero no una obligación”, declaró Infantino.
La intervención del presidente se produjo después de que trascendiera una carta enviada a las federaciones con los detalles financieros del proyecto y un plazo para expresar su respaldo. La FIFA sostiene que la propuesta busca elevar a más de 10 mil millones de dólares la inversión destinada al desarrollo del fútbol durante los próximos ciclos.
¿Qué es FIFA Forward Enterprise y cómo funcionaría?
De acuerdo con Infantino, FFE sería una filial propiedad de la FIFA y permanecería bajo el control del organismo. La compañía concentraría las operaciones comerciales y la organización de eventos relacionadas con sus torneos varoniles, femeniles y juveniles.
La nueva estructura también administraría áreas como los derechos de transmisión, los patrocinios, las licencias y otras iniciativas comerciales vinculadas con la Copa Mundial, el Mundial Femenil y el resto de las competencias pertenecientes a la FIFA.
“Se trataría de una filial propiedad de la FIFA y controlada por la FIFA, que concentraría las operaciones comerciales y de organización de eventos del organismo”, explicó el dirigente.
Infantino argumentó que una parte limitada de los ingresos generados por el fútbol internacional llega actualmente a las regiones que necesitan recursos para infraestructura, formación de entrenadores, selecciones nacionales, competencias locales y programas de fútbol base.
A partir de esa evaluación, la FIFA considera que necesita personal y conocimientos especializados para aprovechar el valor comercial de sus torneos. El presidente diferenció esa función de las responsabilidades de gobernanza y desarrollo que ya desempeña el organismo.
“Fortalecer el aspecto comercial del fútbol es el siguiente paso natural dentro de esta evolución”, afirmó Infantino al recordar los cambios administrativos, las reformas internas y la expansión de torneos impulsados durante la última década.
FIFA promete hasta 40 millones de dólares por asociación
Uno de los principales argumentos de la FIFA es el incremento de los recursos que recibirían sus miembros. En el ciclo 2027-2030, la aportación del programa FIFA Forward subiría de ocho a 20 millones de dólares por asociación, siempre que la iniciativa sea aprobada.
Cada federación también tendría la posibilidad de solicitar otros 20 millones de dólares mediante un programa denominado FIFA Fast Forward. De esta manera, el financiamiento potencial alcanzaría los 40 millones de dólares por asociación miembro durante el siguiente periodo.
“Es una oportunidad de oro para acelerar el desarrollo del fútbol a nivel mundial. Pero, nuevamente, se trata únicamente de una oferta, no de una obligación”, insistió el presidente de la FIFA.
El organismo considera que esos recursos podrían destinarse a la construcción y renovación de canchas, el fortalecimiento de selecciones nacionales y la creación de vías de desarrollo para niñas y niños. FIFA Forward ya funciona como su principal programa de apoyo a las asociaciones y confederaciones afiliadas.
Infantino mencionó los casos de Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán como ejemplos del impacto que puede generar una inversión sostenida. De acuerdo con su postura, el aumento de los fondos permitiría que más países desarrollen estructuras capaces de competir en torneos internacionales.
Infantino garantiza que FIFA mantendrá el control
Otro de los puntos abordados por el dirigente fue el temor a que la entrada de inversionistas privados modifique la organización de las competencias o reduzca el control institucional de la FIFA sobre el fútbol internacional.
“Los aficionados siguen siendo la piedra angular del deporte y el fútbol que ven y aman no cambiará. La FIFA continuará gobernando el fútbol sin ninguna interferencia externa”, sostuvo.
Infantino agregó que torneos como la Copa Mundial masculina y el Mundial Femenino permanecerán bajo la conducción de la FIFA. La entidad que encabeza asegura que las posibles inversiones serían minoritarias y no otorgarían derechos de control sobre la nueva compañía.
Las explicaciones no han detenido las críticas. La UEFA afirmó que existe una oposición “significativa y creciente” y cuestionó que las federaciones puedan perder una oferta de pago único si no respaldan el proyecto dentro del plazo fijado. El organismo europeo acusó a la FIFA de utilizar el deporte para enriquecerse y beneficiar a personas cercanas.
Concacaf, por su parte, expresó preocupación por la falta de un proceso de consulta. La confederación señaló que los detalles fueron diseñados y difundidos públicamente antes de ser discutidos con los organismos de gobierno y las partes involucradas.
Las asociaciones tendrán hasta el 19 de septiembre para definir su postura. Mientras aumenta la oposición al proyecto, Infantino sostiene que FIFA Forward Enterprise no representa una decisión tomada, sino una alternativa que dependerá de la votación de sus miembros y de la aprobación del Consejo de la FIFA.


