¿Era roja? Isaías Violante recibe fuerte pisotón ante Perú y el árbitro no sanciona
La infracción fue visible y dejó a Violante tendido sobre el terreno de juego, mientras sus compañeros pedían una sanción al cuerpo arbitral

Isaías Violante protagonizó una de las acciones más discutidas del partido entre México y Perú después de recibir un fuerte pisotón al minuto 68. La jugada ocurrió con el marcador empatado 1-1 y generó reclamos inmediatos por parte de los futbolistas mexicanos.
El atacante nacional intentó disputar la pelota cuando recibió el contacto directo de un rival sobre el pie. La infracción fue visible y dejó a Violante tendido sobre el terreno de juego, mientras sus compañeros pedían una sanción al cuerpo arbitral.
Pese a la insistencia de los jugadores del Tricolor, el silbante decidió continuar con el encuentro. No hubo señalamiento de falta, tarjeta ni una interrupción prolongada para analizar la acción, lo que aumentó la molestia dentro del campo.
La jugada tomó mayor relevancia porque se produjo en una zona donde México buscaba progresar al ataque. Con el partido 1-1, cualquier decisión podía influir directamente en el desarrollo de los minutos finales, pero el cuerpo arbitral mantuvo su determinación inicial.
Tampoco se produjo una revisión en el monitor del VAR. El árbitro no acudió a observar nuevamente la acción y el partido siguió sin modificación alguna, a pesar de que el contacto sobre Violante fue uno de los momentos que más protestas generó.
El futbolista mexicano pudo continuar después del golpe, aunque la acción dejó una pausa momentánea en el ritmo del encuentro. México trató de recuperar el control del balón mientras el conjunto peruano reorganizaba su estructura defensiva.
La falta de sanción se convirtió en uno de los episodios arbitrales más señalados del partido. La selección mexicana reclamó que el pisotón merecía al menos una revisión más detallada, especialmente por la intensidad del contacto y el momento en que ocurrió.
El duelo siguió su curso con igualdad en el marcador y con México buscando romper el 1-1. La acción sobre Isaías Violante quedó como una de las jugadas que marcaron la conversación alrededor del arbitraje en un encuentro cerrado y con margen reducido para el error.


