El arma secreta de Bélgica que pone a prueba la imbatibilidad de España en el Mundial
España presume la mejor defensa del Mundial 2026, pero Bélgica tiene un recurso inesperado que podría cambiar el partido en minutos

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España llega a los cuartos de final del Mundial 2026 con la distinción de ser la mejor defensa del torneo gracias a los cinco partidos consecutivos sin recibir gol.
Sin embargo, el duelo de España frente a Bélgica en el SoFi Stadium de Los Ángeles presenta un desafío distinto. El peligro no estará necesariamente en el once inicial de los Diablos Rojos, sino en el futbolista que espera su oportunidad desde el banquillo: Romelu Lukaku.
El delantero de 33 años ha transformado su papel de suplente en una de las historias más sorprendentes de la Copa del Mundo y amenaza con romper el impecable registro defensivo del equipo de Luis de la Fuente.
Lukaku encontró en el Mundial la revancha que no tuvo en los clubes
Hace apenas unos meses, parecía impensable que Romelu Lukaku volviera a ser protagonista de una gran competición.
Una grave lesión muscular limitó su actividad con el Nápoles durante buena parte de la temporada y una recaída frenó cualquier intento de recuperar continuidad. A ello se sumó un duro episodio personal con el fallecimiento de su padre, un golpe que marcó su preparación rumbo al Mundial.
Lejos de llegar sin ritmo, el atacante belga ha convertido esa falta de desgaste en una ventaja. Mientras muchos futbolistas acumulan una temporada extenuante, Lukaku ha aparecido fresco en los segundos tiempos, imponiendo su potencia física cuando las defensas rivales comienzan a resentir el esfuerzo.
El resultado ha sido demoledor: tres goles en sus últimas tres apariciones como suplente y un promedio de eficacia prácticamente perfecto, ya que cada uno de esos tantos llegó con su único disparo a portería en el encuentro.
Su capacidad para cambiar partidos en pocos minutos quedó demostrada frente a Nueva Zelanda en la goleada de 5-1, ante Senegal en el 3-2 a favor de Bélgica y contra Estados Unidos, donde necesitó muy poco tiempo sobre el césped para inclinar la balanza a favor de Bélgica. Más que un revulsivo, se ha convertido en la carta táctica más valiosa del seleccionador Rudi García.
El gran examen para la defensa española llegará en el tramo final
España ha construido su éxito sobre el orden defensivo, la posesión del balón y la seguridad de Unai Simón.
Sin embargo, el ingreso de Lukaku podría obligar a modificar ese libreto. Con 1.91 metros de estatura, potencia para jugar de espaldas y experiencia en escenarios de máxima presión, el delantero representa un desafío muy distinto al que han enfrentado Pau Cubarsí y Aymeric Laporte durante el torneo.
El plan belga apunta a resistir durante gran parte del encuentro y liberar a Lukaku en el momento en que la intensidad física disminuya.
Si logra recibir balones largos o ganar los duelos aéreos, abrirá espacios para futbolistas como Kevin De Bruyne, Jérémy Doku o Leandro Trossard, capaces de aprovechar cualquier desajuste defensivo.
Para España, mantener el arco en cero no dependerá únicamente de controlar la posesión. También será fundamental evitar que Lukaku pueda girar, descargar el balón o imponer su físico cerca del área.
Si la Roja supera ese examen, dará otro paso hacia las semifinales. Pero si concede un solo descuido, el delantero belga ya demostró en este Mundial que necesita muy poco tiempo para convertir una oportunidad en un gol decisivo.


