Amarini Villatoro, el mejor director técnico guatemalteco de los últimos tres años
El chapín lleva tres temporadas haciendo ruido

Amarini Villatoro sigue acumulando resultados que explican por qué su nombre aparece cada vez que se habla de los entrenadores más destacados de Guatemala. El actual técnico de Cartaginés atraviesa una etapa importante en Costa Rica, donde ha conseguido mantener a su equipo en la pelea tanto en el campeonato local como en la Copa Centroamericana. Su presente prolonga el reconocimiento que había ganado al frente de Xelajú.
No fue casualidad que surgiera como una de las alternativas para sustituir a Luis Fernando Tena cuando la renovación del seleccionador de Guatemala estuvo en duda a comienzos de año. Su apellido también sonó entre las posibilidades de Comunicaciones después de la salida de Marco Antonio Figueroa. Esas menciones reflejan el lugar que se ha ganado a partir de campañas que le permitieron destacarse dentro y fuera de su país.
Uno de los grandes puntos de su trayectoria reciente fue la conquista del Apertura 2024 con Xelajú, un título que respaldó su trabajo y elevó las expectativas alrededor de su proyecto. Aquella consagración se convirtió en una referencia importante para evaluar su capacidad de conducir a un equipo en la lucha por el campeonato y responder en los encuentros decisivos.
MÁS INFORMACIÓN: Cartaginés ruge ante Olimpia y se ilusiona con la final de la Copa Centroamericana
El recorrido posterior también tuvo dificultades. Después de un Clausura 2025 negativo, Xelajú logró recuperarse durante el segundo semestre y trasladó esa reacción al ámbito internacional. El equipo alcanzó la primera final internacional de su historia, un logro que le dio otra dimensión al ciclo de Villatoro. Aunque terminó perdiendo ante Alajuelense en una ajustada definición por penales, la campaña dejó un antecedente histórico para la institución.
Ese desempeño llamó la atención de Cartaginés, que apostó por el entrenador guatemalteco para la temporada 2026. El cambio representaba una nueva exigencia: adaptarse al fútbol costarricense y trasladar su propuesta a otro plantel. En menos de un año de trabajo, los resultados le han permitido responder a esa confianza y mantener al club involucrado en distintos frentes de competencia.
En el pasado Clausura, Cartaginés consiguió llegar a semifinales, mientras que en el actual Apertura se mantiene en puestos de clasificación. Esa continuidad es uno de los aspectos más destacados de su gestión, porque le ha permitido competir por objetivos importantes mientras avanza en el plano regional. Ahora, la posibilidad de alcanzar la final de la Copa Centroamericana aparece como el desafío más inmediato.
El primer paso en esa dirección ya está dado. Cartaginés venció por 1-0 a Olimpia de Honduras en la ida de las semifinales y tomó una ventaja que intentará defender el próximo miércoles como visitante. La diferencia es mínima y mantiene abierta la eliminatoria, por lo que el equipo de Villatoro deberá completar su trabajo fuera de casa para asegurar el boleto a la definición.
MÁS INFORMACIÓN: Cartaginés toma una drástica decisión con Olimpia antes de la semifinal de Copa Centroamericana
La revancha determinará si el guatemalteco consigue disputar otra final centroamericana, esta vez al frente de un club diferente. Sin embargo, su valoración no depende únicamente de ese resultado: después de llevar a Xelajú a una instancia histórica, volvió a instalarse entre los protagonistas regionales con Cartaginés. Sostener ese nivel de competencia en equipos distintos es el principal respaldo de un entrenador que sigue fortaleciendo su nombre a través de los resultados.


