¿Y ahora qué? Comunicaciones y el día después de la salida del Fantasma Figueroa
Qué camino seguirán los Cremas tras la salida del entrenador chileno.

Comunicaciones decidió ponerle punto final a la segunda etapa de Marco Antonio “Fantasma” Figueroa. El club anunció este lunes la salida del entrenador chileno después de la derrota frente a Municipal en el Clásico 338 y de un comienzo irregular en el Torneo Apertura 2026. Ahora, con el equipo lejos de los primeros lugares y una afición que reclama un cambio profundo, aparece una pregunta inevitable: ¿qué viene para los Cremas?
Figueroa había regresado a comienzos de 2026 en un contexto completamente diferente. Su primera misión no era necesariamente pelear por un campeonato, sino sacar a Comunicaciones de una delicada situación en la tabla acumulada y alejar definitivamente el peligro del descenso. Ese objetivo fue cumplido y el equipo incluso consiguió avanzar hasta las semifinales del Clausura 2025, pero lo que inicialmente significó una recuperación nunca terminó convirtiéndose en un proyecto capaz de devolver al club al protagonismo.
Desde su llegada, el entrenador había prometido un Comunicaciones ofensivo, agresivo y dispuesto a asumir el protagonismo tanto de local como de visitante. Esa identidad nunca terminó de consolidarse. Durante diferentes momentos de su ciclo, el equipo mostró dificultades para generar fútbol, encontrar regularidad y sostener una propuesta reconocible, mientras los resultados tampoco consiguieron compensar esas falencias.
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Los números que deja el Fantasma Figueroa en Comunicaciones
La segunda etapa del chileno terminó después de 32 partidos oficiales, repartidos entre el Clausura 2025 y el Apertura 2026. Su balance fue perfectamente equilibrado entre victorias y derrotas: 14 triunfos, cuatro empates y 14 caídas. Una estadística que también ayuda a explicar por qué, después de superar la urgencia inicial, el equipo nunca consiguió afirmarse como candidato constante.
Los clásicos también marcaron su recorrido. Figueroa enfrentó tres veces a Municipal, con una victoria y dos derrotas. Curiosamente, comenzó su segunda etapa derrotando al máximo rival y terminó prácticamente de la manera opuesta: la caída en el Clásico 338 fue su último partido antes de que Comunicaciones comunicara su salida.
La relación con una parte de la afición ya venía deteriorándose desde el campeonato anterior. Uno de los puntos de quiebre se produjo alrededor de la semifinal del Clausura 2025 frente a Xelajú MC, cuando algunas declaraciones realizadas por Figueroa después del encuentro de ida generaron rechazo entre los seguidores. La posterior eliminación profundizó ese desgaste y el respaldo hacia el entrenador comenzó a reducirse.
El comienzo del nuevo Apertura terminó acelerándolo todo. Comunicaciones consiguió apenas siete puntos y quedó en la novena posición después de seis jornadas. La derrota en el Clásico aumentó todavía más la presión y terminó convirtiéndose en el último capítulo de un ciclo que ya acumulaba cuestionamientos por los resultados y, especialmente, por el funcionamiento del equipo.
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¿Y ahora qué hará Comunicaciones?
La salida de Figueroa resuelve solamente una parte del problema. La decisión más importante será determinar qué proyecto pretende construir Comunicaciones a partir de ahora. No se trata únicamente de encontrar un entrenador capaz de conseguir resultados inmediatos, sino de definir una idea para un club que lleva tiempo buscando recuperar estabilidad y protagonismo.
La afición ya había dejado clara su postura antes de conocerse la salida del chileno. El descontento no estaba limitado únicamente al entrenador: también existía un reclamo por un proyecto diferente, ambicioso y capaz de romper con decisiones que los seguidores consideran repetitivas. Por eso, la elección del reemplazante será observada con especial atención.
El nuevo cuerpo técnico recibirá un equipo en una situación muy distinta a la que encontró Figueroa cuando asumió. Ya no existe la emergencia del descenso que condicionó el comienzo de 2026. Ahora la exigencia vuelve a ser la habitual para Comunicaciones: competir arriba, recuperar una identidad futbolística y transformarse nuevamente en candidato al título.
Figueroa cumplió la misión urgente que motivó su regreso, pero no consiguió completar el siguiente paso. Comunicaciones sobrevivió primero; ahora necesita volver a competir. Con el Fantasma fuera del banquillo, ya no queda la discusión sobre su continuidad. Desde este lunes, la presión cambia de lugar: la próxima decisión está en manos de la dirigencia crema.


