Isaac del Toro crece al lado de Pogacar: la amistad con el mejor del mundo que impulsa su presente y futuro
Compartir equipo con Tadej Pogacar y crecer dentro del dominante UAE Team Emirates-XRG ha acelerado la evolución del mexicano, que ya respondió con un podio histórico y el maillot blanco en su debut en el Tour de France

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Isaac del Toro llegó al Tour de France 2026 para ayudar a Tadej Pogacar a recuperar el maillot amarillo. Sin embargo, terminó escribiendo una nueva historia. A falta de la llegada a París, el mexicano aseguró el tercer lugar de la clasificación general y conquistó el maillot blanco al mejor joven, un resultado que ningún ciclista mexicano había conseguido en la historia de la ronda francesa.
El podio confirmó el enorme talento, carácter y nivel de Del Toro, atributos enaltecidos por el entorno en el que se ha desarrollado. Desde que firmó con UAE Team Emirates-XRG, el bajacaliforniano ha tenido algo que muy pocos corredores de su generación pueden presumir: aprender todos los días junto al mejor ciclista del planeta y dentro del equipo que domina el WorldTour desde hace tres temporadas.
Competir al lado de Tadej Pogacar significa entrenar con quien marca el ritmo del ciclismo moderno. Significa compartir concentraciones, preparar las Grandes Vueltas junto al hombre que ha ganado cinco Tours, un Giro, 13 Monumentos y dos Campeonatos del Mundo. También significa formar parte de una estructura que ha convertido la excelencia en una obligación. Ese entorno ha acelerado una evolución que hoy ya se refleja en los resultados.
La relación con Pogacar comenzó mucho antes del Tour
Isaac del Toro aterrizó en UAE Team Emirates como una de las grandes joyas del ciclismo tras conquistar el Tour de l’Avenir, pero su ascenso fue mucho más rápido de lo esperado. En apenas un año dejó de ser un joven con proyección para convertirse en un corredor capaz de ganar carreras del calendario WorldTour, pelear el Giro de Italia frente a la élite y responder en los escenarios más exigentes del pelotón.
Con el paso del tiempo, la convivencia con Pogacar en el escenario mayor se convirtió en una amistad. Durante los últimos dos años se han vuelto habituales las imágenes de ambos entrenando solos en Mónaco y los Alpes, reconociendo puertos de montaña o acumulando kilómetros durante las concentraciones del equipo. También aparecen constantemente juntos en videos y publicaciones del UAE, donde las bromas, las risas y la confianza dejan ver una relación mucho más cercana que la de dos simples compañeros.
Esa cercanía también se refleja sobre la bicicleta. Pogacar ha encontrado en Del Toro a un corredor capaz de responder cuando la carrera se rompe en la montaña, de impulsarlo en las etapas más exigentes y ayudarlo a defender posiciones. Isaac, por su parte, tiene la posibilidad de aprender junto al mejor corredor del mundo, sin la presión de cargar desde ahora con el peso absoluto del equipo. Esa combinación ha beneficiado a ambos.
El Tour confirmó que trabajan el uno para el otro
La primera gran muestra llegó en la segunda etapa del Tour de France, con final en Barcelona. En un recorrido ideal para un ataque explosivo, Del Toro encontró el momento para marcharse en solitario. Pogacar tenía piernas para disputar la victoria, pero al ver la ventaja del mexicano decidió controlar al grupo perseguidor y permitió que su compañero levantara los brazos. Isaac consiguió su primera victoria de etapa en el Tour y el UAE firmó un histórico 1-2.
La siguiente imagen llegó en la etapa 15. Una caída masiva cambió por completo el desarrollo de la jornada y provocó el abandono de Jonas Vingegaard. Mientras Pogacar controlaba la lucha por el maillot amarillo, Del Toro resistió entre los mejores, terminó tercero y recuperó el liderato de la clasificación de los jóvenes con el apoyo de su compañero. El mexicano ya no era únicamente un gregario de lujo; era un candidato real a terminar el Tour entre los mejores del mundo.
La historia terminó de escribirse en la etapa reina. Mientras Richard Carapaz atacaba para ganar la jornada y Paul Seixas intentaba arrebatarle el podio al mexicano, Pogacar asumió un papel que casi nunca había desempeñado en su carrera. Marcó el ritmo del grupo, neutralizó los ataques y protegió a Del Toro durante el tramo decisivo de la etapa. El objetivo ya no era ampliar su ventaja en el liderato; era asegurar que Isaac llegara al podio de París.
Después de cruzar la meta, el propio campeón resumió lo ocurrido con una frase que explica perfectamente cómo funciona esta relación. “Sí, lo sé. Ahora tal vez la gente hable de cómo ayudé a Isaac a llegar al podio, pero, en primer lugar, él me ayudó a vestir el maillot amarillo”.
Pogacar dejó claro que el trabajo es recíproco. Isaac fue clave para controlar la carrera durante las primeras semanas y, cuando llegó el momento de devolver el apoyo, el esloveno no dudó en hacerlo.
Las celebraciones posteriores mostraron la otra parte de esa historia. Los abrazos al cruzar la meta, las felicitaciones , las entrevistas en las que ambos destacaban el trabajo del otro “legar juntos a la meta en un día como este creo que es un logro bastante memorable“, declaró el esloveno. Las imágenes compartidas durante todo el Tour dejaron ver una amistad genuina, algo poco habitual entre dos corredores que, por nivel, algún día podrían disputar la misma clasificación general.
El mejor lugar para crecer
El entorno también explica buena parte del presente de Del Toro. UAE Team Emirates-XRG cerró 2024 con 81 victorias, incluida la Triple Corona de Pogacar entre Giro, Tour y Campeonato Mundial. En 2025 rompió todos los registros con 97 triunfos, 104 podios y 15 clasificaciones generales conquistadas. En 2026 superó las 50 victorias antes de terminar junio y mantiene el primer lugar del ranking mundial por equipos.
No existe otra estructura que haya dominado el ciclismo reciente con esa consistencia. Para un corredor de 22 años, crecer dentro de ese ambiente supone una ventaja enorme. Del Toro trabaja diariamente con algunos de los mejores escaladores, rodadores, preparadores físicos, nutricionistas y directores deportivos del mundo. Aprende cómo se prepara una Gran Vuelta, cómo se administra el esfuerzo durante tres semanas y cómo se compite bajo la presión de ganar casi cada carrera en la que participa el equipo.
El futuro ya empezó
Hace apenas un año, Isaac Del Toro era visto como uno de los jóvenes con mayor proyección del pelotón. Hoy la conversación es distinta. Terminó segundo en el Giro de Italia 2025. En su debut en el Tour de France aseguró el podio de la clasificación general, ganó el maillot blanco y demostró que puede convivir con la presión de una carrera de tres semanas.
Dentro del UAE tampoco ocupa ya el papel de una simple promesa. Pogacar seguirá siendo el líder del equipo, pero Del Toro ya se perfila como la segunda gran carta del equipo para las Grandes Vueltas. El Tour ha demostrado que ambos pueden competir juntos sin estorbarse y, por el contrario, fortaleciendo al equipo.
Con la vista puesta hacia el futuro. El de Ensenada también se perfila como el gran heredero del campeón mundial. El mismo Pogacar reconoció que, cuando decida ponerle fin a su carrera en la élite, el equipo y el deporte quedarán en buenas manos: “No voy a correr mucho más tiempo y él tiene un potencial y talento increíble para ser mi relevo“
Isaac Del Toro llegó al UAE Team Emirates para aprender del mejor ciclista del mundo. Dos temporadas después, se ha consolidado como el elegido para relevar al mejor ciclista del mundo. En un deporte donde el desarrollo suele tomar años, el mexicano encontró el mejor lugar posible para acelerar su crecimiento.


