Ómar Rodríguez, toda una cábala en Millonarios: así le ha ido como director técnico encargado
El exdefensor ya estuvo dos veces en condición de interino y la respuesta del equipo a su presencia en el banquillo fue positiva.

Como los relevos de directores técnicos en Millonarios a mitas de la competencia se han vuelto repetitivos durante los últimos años, no ha quedado mucho espacio para que el nuevo timonel en propiedad asuma. En ese contexto, Ómar Rodríguez, estratega de las divisiones inferiores del Embajador es el que ha asumido en las más recientes oportunidades y tendrá su tercera ocasión en el banquillo del primer equipo este miércoles.
Tras la repentina salida de Fabián Bustos del cargo, el club confirmó que el exdefensor estaría al mando en el derbi frente a Santa Fe. Además del tinte especial por ser el partido entre los dos cuadros más relevantes de Bogotá, el equipo albiazul buscará un triunfo que lo mantenga en la parte alta de la clasificación y le permita un panorama favorable a quien asuma de manera definitiva. Curiosamente, con Rodríguez el asunto no ha salido tan mal.
Una goleada inesperada a Junior
Para hablar de cómo le ha ido al guajiro al mando de Millonarios, hay que empezar por mencionar que ha estado en situaciones bien complejas. La irregularidad de los directores técnicos arrancó cuando Alberto Gamero se fue y se dio el voto de confianza para que David González llegara al cargo a inicios de 2025. Tras un semestre en el que se quedó al borde de clasificar a la final, todo se empezó a desmoronar.
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El Embajador arrancó el 2025-II con un pésimo rendimiento y la gota que rebosó el vaso fue perder de local contra un Unión Magdalena llamado a descender y que jugaba con un hombre menos. Ese día, recordado por la protesta pacífica con lanzamiento de zapatos por parte de la barra Comandos Azules, el antioqueño anunció que no continuaba. Seguía un partido bien difícil.
El reto era recibir a Junior, que ya empezaba a mostrar fuerza como para ilusionarse con el título que conseguiría en diciembre. Aquí es importante resaltar que quien aparecía como director técnico era Carlos Giraldo, pero no pasaron ni dos minutos de juego cuando se fue expulsado por un reclamo al árbitro Diego Ulloa. Fue entonces que Ómar Rodríguez quedó en la línea y Millonarios acabó goleando 3-0 al Tiburón en un hecho completamente inesperado.
Un empate que invitaba a levantar cabeza
El elegido para quedar en la dirección técnica en ese entonces fue Hernán Torres, quien regresaba con el grato recuerdo de la estrella 14 conseguida en el 2012-II bajo su proyecto. No obstante, la historia pareció repetirse y el pésimo inicio en el 2026-I le costó su salida. Esta vez, como Giraldo ya no estaba, Rodríguez sí se hizo cargo desde el primer momento para otro partido en Bogotá.
El rival de turno era Independiente Medellín y, por los resultados que se venían dando, las opciones daban lugar al pesimismo. Lo más memorable de ese día fue un aguacero que terminó inundando la cancha por el pésimo estados del terreno de juego y donde la administración del estadio tuvo responsabilidad directa con la organización de conciertos indiscriminada. No hubo más remedio que suspender y acabar al día siguiente.
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Esa vez, Bustos ya había sido anunciado y observó el encuentro desde un palco. Lo cierto es que el cuadro albiazul volvió a mostrar respuesta positiva a la presencia de Ómar Rodríguez y sostuvo un 0-0 que ya denotaba alguna mejoría en el juego. Está por verse si la cábala del encargado se repite en el derbi, duelo que se ha vuelto bien particular durante los últimos años, pues suele ganarlo el equipo que llega en tela de juicio.


