¿Alberto Gamero es el indicado para Millonarios? Pros y contras de su posible regreso como director técnico
El samario es uno de los grandes candidatos para asumir el cargo tras la sorpresiva salida de Fabián Bustos.

La mayor expectativa del fútbol colombiano durante las horas más recientes es quién va a ser el elegido para asumir la dirección técnica de Millonarios. La salida de Fabián Bustos del banquillo ha sido una completa sorpresa para propios y extraños. El argentino, avalado por la posición en la clasificación y criticado por la manera de jugar, no estaba en los planes de nadie para ser relevado de su cargo.
Por ahora, lo único cierto es que Ómar Rodríguez ha asumido el intinerato para dirigir el Embajador en la urgencia inmediata del derbi frente a Santa Fe de este miércoles. Sin embargo, es evidente que el club está en la búsqueda de un estratega que acoja el reto de manera definitiva para el resto del semestre. Dentro de la baraja de candidatos, el nombre de Alberto Gamero genera comentarios a favor y en contra para regresar.
A favor
Empezando por los puntos positivos para un eventual retorno del samario, está la experiencia comprobada. No se habla solamente de lo que hizo en Millonarios como uno de los directores técnicos con mejor rendimiento de las últimas cuatro décadas, sino de su trayectoria en el fútbol colombiano. Sus estrategias ya brillaron también en equipos como Boyacá Chicó y Deportes Tolima.
MÁS INFORMACIÓN: Fabián Bustos reacciona a su despido de Millonarios: “Nos sorprende muchísimo”
Además del gran nombre que ha construido con su trabajo, se ha notado que Gamero entiende bien la responsabilidad histórica del club Embajador y que sus maneras se acoplan al un estilo de juego que ha caracterizado al equipo albiazul a través de los años. Ligado a un punto en contra que se desarrollará más adelante, la gran mayoría de los aficionados de Millonarios le reconoce todavía su aporte y eso quedó demostrado con la ovación que generó desde las tribunas cuando visitó El Campín al mando de Deportivo Cali hace un año.
Muy importante es la ascendencia con la que cuenta dentro del grupo. Referentes de la plantilla como Andrés Llinás, Mackalister Silva, Leonardo Castro y Stiven Vega ya conocen sus metodologías y han sido testigos directos de que pueden dar éxito. Observando que la plantilla actual cuenta con jugadores de mayor calidad a los de su primera etapa, sería lógico pensar en que podría haber mejores resultados.
En contra
También caben aspectos desfavorables para un eventual retorno. El primero es el más mencionado por los aficionados, aunque parece más un asunto de especulación o cábala y, además, carece de argumentación. Es la reiterada frase de que “las segundas partes no son buenas”. Ante cualquier momento de duda, saldrá a flote el refrán, así que parece una presión para que, de darse, su proyecto empiece a marchar con regularidad desde el inicio.
Se mencionaba anteriormente que la afición reconoce su aporte, pero eso mismo llega a invalidar lo que sucedió con su salida. Las razones que presentó para no continuar en el cargo eran unas amenazas que recibió y, aunque entendibles, también tienen sus reproches. Perfectamente, las intimidaciones pudieron venir de parte de aficionados de otros clubes y, en caso de que hubiese sido de aficionados de Millonarios, está claro que se trataba de una minoría aislada. Ahí surgirían dos preguntas: ¿por qué regresar a un lugar donde lo amenazaron? ¿Qué garantiza que no tomará la misma decisión si eso se repite?
MÁS INFORMACIÓN: Así se jugarán la fecha 9 y varios partidos aplazados de la Liga BetPlay Dimayor 2026-II
Finalmente, está un punto que está relacionado con el anterior y tiene que ver con el sectorcito de siempre al que no le gusta nada. Sí, empezando por el autor de este artículo, todavía estamos los que no tragamos entero y seguimos denunciando la falta de responsabilidad en los medios de comunicación. Algunos supuestos medios partidarios, que parecen más enemigos del club que otra cosa, ya tienen bien estudiada una estrategia en la que generar escándalo los valida como el megáfono de oposición y les fortalece su mal ganada imagen. El mismo Gamero va a tener que soportar eso cuando las cosas no le salgan bien y siendo el principal objetivo de intereses ocultos que poco se averiguan en medio de lo pasional que puede ser el fútbol.


