El estigma del América de Jardine: Los siete fracasos internacionales que empañan el tricampeonato
Pese a los éxitos en la Liga MX, las Águilas no ganan un torneo internacional desde el 2016, fracasando en Leagues Cup, Concachampions y el pase al Mundial de Clubes

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La fecha del 14 de abril de 2026 quedará marcada como un punto de quiebre definitivo para el Club América. La eliminación a manos del Nashville SC en la Concacaf Champions Cup no fue un evento aislado, sino la culminación de una crisis de resultados fuera de México, ya que suma siete tropiezos consecutivos bajo el mando de André Jardine.
Una realidad que contrasta drásticamente con la hegemonía doméstica que el técnico brasileño ha construido en la Liga MX, donde su nombre ya es leyenda tras la obtención de un tricampeonato histórico. Sin embargo, el prestigio del club más laureado de México se mide también por sus conquistas internacionales, una asignatura que se ha vuelto una pesadilla recurrente en Coapa. A continuación, repasamos la cronología de los siete pecados internacionales que han marcado la era Jardine.
El ciclo de frustraciones inició el 8 de agosto de 2023, durante la primera edición de la ‘nueva’ Leagues Cup, en la que ya participaban todos los equipos del fútbol mexicano. En un partido caótico frente a Nashville SC en octavos de final, las Águilas fueron eliminadas en una tanda de penaltis recordada por la intervención del VAR, que ordenó repetir un cobro que Luis Malagón ya había atajado, enfriando un festejo que ya se sentía en el nido.
Meses después, el 30 de abril de 2024, el golpe llegó en la Concacaf Champions Cup. Tras una serie cerrada, el Pachuca de Guillermo Almada eliminó al América en semifinales. La intensidad física y el dinamismo de los jóvenes Tuzos superaron un planteamiento azulcrema que lució estéril en el Estadio Hidalgo, dejando al equipo a un paso de la gran final regional.
En agosto de 2024, la Leagues Cup volvió a ser el escenario de un tropiezo. En la fase de cuartos de final, el Colorado Rapids resistió el asedio americanista durante noventa minutos para llevar la definición a los penaltis. En una tanda de muerte súbita que terminó 9-8, el equipo de Jardine volvió a quedar fuera ante un rival que, en el papel, era inferior.
La racha negativa se profundizó el 8 de abril de 2025 en la Concacaf Champions Cup. En una edición internacional del Clásico Joven, Cruz Azul se encargó de cerrar el paso a las Águilas en los cuartos de final con un marcador global de 2-1. Perder ante el archirrival en un torneo continental aumentó la presión sobre un cuerpo técnico que parecía no encontrar la llave fuera de la liga local.
Quizás el fracaso más doloroso de este recuento ocurrió el 31 de mayo de 2025. El América disputó un repechaje decisivo por el último boleto al Mundial de Clubes de la FIFA frente al Los Angeles FC. Tras ir ganando gran parte del encuentro, un colapso táctico en los minutos finales permitió que el equipo de la MLS empatara y, posteriormente, sentenciara el partido 2-1 en tiempos extra, arrebatándole al América el sueño mundialista.
Solo dos meses después, en agosto de 2025, el equipo tocó fondo en la Leagues Cup. Por primera vez en la Era Jardine, el América no logró superar siquiera la fase de grupos, quedando eliminado de forma prematura tras una serie de resultados mediocres que desataron las primeras críticas serias sobre la gestión internacional del brasileño.
Finalmente, el séptimo capítulo de esta historia se escribió anoche, 14 de abril de 2026. Nashville SC regresó al Estadio Azteca para cobrar factura nuevamente. Con un solitario gol de Hany Mukhtar al minuto 51, el conjunto estadounidense selló el 0-1 definitivo en los cuartos de final de la Champions Cup. Este resultado no solo significa la eliminación, sino que extiende a diez años la sequía de títulos continentales para la institución.
Aunque André Jardine ha demostrado ser un estratega implacable en el formato de la Liga MX, acumulando trofeos cada noventa días en promedio, su deuda con la afición en el plano internacional es hoy una herida abierta. El tricampeonato es un escudo poderoso, pero en el Club América, ser el rey de casa ya no es suficiente cuando el mundo parece quedarles grande.


