André Jardine descarta su renuncia y pone su futuro en manos de la directiva y la plantilla
Jardine asume el fracaso tras la eliminación ante Nashville, admite deuda con la afición y deja su continuidad sujeta al respaldo interno

- MLS, la gran debilidad de André Jardine: seis victorias en 17 partidos y cinco eliminaciones
- América fracasa en Concachampions y agrava su crisis: eliminado por Nashville en el Azteca
- Larcamón asume la eliminación de Cruz Azul y asegura que van por el título en la Liga MX
América quedó eliminado de la Concacaf Champions Cup 2026 tras caer 0-1 ante Nashville SC en el Estadio Azteca, resultado que lo deja fuera en cuartos de final y extiende su crisis deportiva con seis partidos sin ganar. Tras el partido, el técnico André Jardine habló sobre su continuidad y descartó una renuncia inmediata, al tiempo que dejó su futuro condicionado al respaldo institucional y del grupo.
Sobre la posibilidad de dejar el cargo, el entrenador explicó que su permanencia no depende únicamente de su decisión, sino de la evaluación interna del proyecto tras el fracaso internacional: “Yo siempre imagino dos hipótesis para cerrar un ciclo, que es cuando la dirección ya no cree más en nuestro trabajo. El día que tanto Baños o el patrón creer que el mejor camino para América es un cambio tienen total derecho. Esta silla, que es pesadísima, pertenece a ellos. Ellos deciden, y tiene que tener aquí un entrenador que confíen que está a altura de los objetivos y del trabajo”.
En esa misma línea, el técnico insistió en que no percibe una ruptura con el vestidor ni con la directiva, aunque reconoció que el contexto puede cambiar rápidamente tras la eliminación.: “Y la segunda hipótesis es cuando sienta que el grupo no se conecta más conmigo, cuando el grupo esté con algún problema interno. No es exactamente lo que siento en este momento, ni en relación a la dirección, ni en relación al grupo. Pero estas cosas en el fútbol son dinámicas, cambian rápido. Mañana va a ser un día importante porque tenemos que hacer los análisis tanto con la dirección como con el grupo de jugadores. Yo siento respaldo de las dos partes, sensación de que es posible seguir y el día que no lo sienta, va a ser el día que me vaya”.
El impacto de la derrota se trasladó directamente al vestidor, donde el equipo asumió el golpe de quedar fuera del torneo que representaba la prioridad institucional en el semestre: “El vestidor está muy muy triste, muy abatido. Estábamos colocando toda la energía que teníamos en esta competición, es el pedido del club y de la afición. Vamos a seguir pensando en esto y el club de una forma va a seguir con este objetivo. Yo estoy muy consciente de esto. Un día va a pasar, sea porque voy salir, sea porque me van a sacar, pero así es el fútbol y así es en los equipos grandes”.
Pese al resultado, Jardine planteó la necesidad de ajustes internos inmediatos, con una revisión profunda del funcionamiento colectivo tras quedar eliminado sin marcar en la serie: “Pero la otra hipótesis que es la que más quiero que pase es que tratemos de encontrar un un cambio en algunas cosas que nos tornan más fuertes. Y es un combo de varias cosas que en mi visión tenemos que tenemos que mejorar sí o sí. Entonces, mañana va a ser un día importante”.
La responsabilidad colectiva y la falta de liderazgo
En cuanto a las expectativas, el entrenador reconoció que el equipo no cumplió con lo exigido por el club y la afición, en un torneo donde América acumuló una década sin título desde 2016: “No estuvimos a la altura de la expectativa de todos, de la afición, del club, de la directiva. Es un día doloroso para todos. El vestidor está bastante triste, bastante abatido y tiene que ser. Hay que sentir cuando no se cumplen objetivos importantes como este. Mañana con la cabeza un poco más fría, trataré de hacer un análisis más profundo. Va a ser un día bastante duro y pesado para todos y en estos momentos yo como líder tengo que asumir la responsabilidad y tratar de de encontrar los problemas de una forma interna y tratarlos con con sobre todo con la dirección”.
El técnico también profundizó en la autocrítica, señalando que la responsabilidad es compartida dentro del club, aunque enfatizó su rol como líder del proyecto: “Hoy es un día donde todas las personas del América tienen un nivel de responsabilidad y yo soy una de esas, sin duda que que que te pesa. Te quedas pensando e intentando buscar ¿Dónde estás dejando? ¿Dónde estás fallando? ¿Dónde puede ser mejor? Yo procuro siempre antes de apuntar el dedo a quien sea hacer una autocrítica y una autorreflexión dura conmigo mismo. Creo que no hay ni una persona más dura conmigo de que yo mismo”.
Finalmente, el entrenador apuntó a la ausencia de liderazgo dentro del plantel como un factor relevante en el rendimiento reciente, en particular la baja de su capitán: “En este momento nos hacen falta los líderes. Sobre todo nuestro capitán. Henry es un jugador que que que nos marca diferencia no solamente dentro del campo, sino también su capacidad de liderar al equipo y esto no es tan fácil de reemplazar. Es un momento para que los líderes seamos autocríticos y asumamos cada uno en su parte, pero también trataremos de encontrar de inmediato una solución, para un América más competitivo y para tener chance en la liga“.


