Raphinha, entre Barcelona y Brasil: el riesgo de ser indispensable para ambos equipos
Publicado por Abraham Bencid
El delantero vuelve a ser convocado por la ‘Canarinha’ pese a sus problemas físicos. Su importancia para Barcelona y la selección aumenta el riesgo de lesiones por la carga de partidos

La importancia de Raphinha para el Barcelona y la selección de Brasil ha convertido su estado físico en un motivo de preocupación para Hansi Flick. El atacante brasileño, que todavía recupera su ritmo competitivo después de sufrir molestias musculares durante el último parón internacional, fue nuevamente convocado por Carlo Ancelotti para los amistosos contra Japón y Singapur, programados para el 14 y 17 de noviembre de 2026.
La decisión llega en un momento en el que el Barcelona necesita recuperar su mejor funcionamiento ofensivo, después de las derrotas contra el Paris Saint-Germain en la Champions League y el Real Madrid en LaLiga. Aunque Raphinha ya regresó a las canchas y anotó en el Clásico, todavía no ha completado 90 minutos desde su reincorporación, una circunstancia que alimenta las dudas sobre la conveniencia de someterlo a otra concentración internacional.
El problema no es nuevo y los antecedentes explican la inquietud del conjunto azulgrana. Durante 2026, Raphinha sufrió problemas físicos en tres concentraciones consecutivas con Brasil: primero en marzo, posteriormente durante el Mundial y finalmente en septiembre. Esta situación vuelve a enfrentar las necesidades deportivas de dos equipos que consideran al futbolista de 29 años una pieza importante, pero cuyos calendarios dificultan encontrar periodos prolongados de recuperación.
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Los números de Raphinha explican por qué Barcelona no puede prescindir de él
Desde la llegada de Hansi Flick, Raphinha se ha consolidado como uno de los principales referentes ofensivos del Barcelona. Durante la temporada 2024-25 registró 34 goles y 22 asistencias en 57 partidos, cifras que reflejaron su participación tanto en la definición como en la construcción de jugadas. Su influencia continuó en la campaña 2025-26, cuando consiguió 21 anotaciones y ocho asistencias en 33 encuentros, pese a atravesar diferentes problemas musculares.
Su inicio de la temporada 2026-27 confirma que mantiene una participación determinante en el ataque. Hasta el 30 de octubre registra 15 goles y tres asistencias en 11 partidos oficiales, para un total de 18 intervenciones directas en anotaciones. En LaLiga acumula 13 tantos en nueve encuentros, mientras que en la Champions League suma dos goles en dos apariciones. Estos registros lo colocan como el máximo goleador del campeonato español.
La aportación del brasileño va más allá de las estadísticas de goles y asistencias. Raphinha también suma 24 pases clave durante la presente campaña, una muestra de su intervención en la generación de oportunidades. Dentro del sistema de Flick, puede comenzar desde la banda, atacar espacios interiores y realizar movimientos a la espalda de los defensores. Su movilidad y participación en la presión también forman parte del funcionamiento colectivo del Barcelona.
Sin embargo, la continuidad que exige su protagonismo contrasta con los problemas físicos que ha enfrentado durante el último año. En la temporada 2025-26 se perdió 26 partidos entre compromisos de club y selección por problemas musculares en el muslo. El antecedente resulta relevante porque, cuando regresó de Brasil a finales de septiembre con un edema en el muslo derecho, las pruebas posteriores descartaron una lesión muscular de gravedad, pero el Barcelona decidió mantenerlo fuera de los encuentros contra Getafe y Galatasaray.
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Su regreso también refleja la necesidad de administrar las cargas de trabajo. Raphinha disputó 20 minutos ante el Betis, posteriormente jugó 60 frente al PSG y llegó a 86 contra el Real Madrid, encuentro en el que marcó el único gol azulgrana. Aunque recuperó su lugar en el once inicial, todavía no había completado un partido desde las molestias sufridas con Brasil. Para Flick, perder nuevamente a uno de sus principales goleadores supondría afrontar otra etapa de la temporada con menos alternativas ofensivas.

Brasil tampoco quiere perderlo: tres antecedentes físicos y otro viaje de 22 mil kilómetros
La selección brasileña también tiene argumentos deportivos para mantener a Raphinha entre sus convocados. El atacante acumula 43 partidos internacionales, 12 goles y nueve asistencias con la Canarinha, además de haber conseguido cinco anotaciones durante las eliminatorias sudamericanas rumbo al Mundial 2026. Su experiencia internacional y capacidad para ocupar diferentes posiciones ofensivas lo convierten en uno de los futbolistas considerados por Ancelotti para el nuevo ciclo que apunta hacia la Copa América 2028 y el Mundial 2030.
El historial reciente, sin embargo, representa una señal de alerta. En marzo de 2026 sufrió una lesión muscular en el muslo derecho durante un amistoso frente a Francia, en Boston, que lo alejó de la actividad durante varias semanas. En junio volvió a presentar un problema muscular contra Haití, durante el Mundial, y no pudo regresar a disputar minutos en el torneo. Finalmente, en septiembre abandonó al descanso un amistoso frente a Australia por molestias en la parte posterior del muslo derecho y regresó anticipadamente a Barcelona.
La nueva convocatoria ha dejado en evidencia las diferentes prioridades de Ancelotti y Flick. El seleccionador brasileño defendió su autonomía para elegir futbolistas y aseguró: “No tenemos peticiones particulares, tampoco las necesitamos”. Por su parte, Flick reconoció que la situación no es ideal y expresó su deseo de que Brasil administre los minutos del atacante. El alemán también señaló que entiende el compromiso de Raphinha con su país, aunque admitió que no puede intervenir en las decisiones del cuerpo técnico brasileño.
A la acumulación de partidos se añade otro factor: el desplazamiento de aproximadamente 22 mil kilómetros entre Barcelona y Singapur, contando ida y vuelta. Brasil disputará sus dos encuentros en el Estadio Nacional de Singapur, mientras que el conjunto azulgrana deberá preparar su regreso a la actividad frente al Villarreal, el 22 de noviembre, y posteriormente viajar a Azerbaiyán para enfrentar al Sabah en la Champions League, el día 25. El reto no se limita a los minutos de juego, sino que también incluye los viajes, la recuperación y la adaptación horaria.
La cuestión de fondo es cómo preservar a un futbolista que ambos entrenadores consideran necesario. Los antecedentes físicos no permiten asegurar que una nueva lesión sea inevitable ni atribuir cada problema exclusivamente a las convocatorias internacionales. Sin embargo, la recurrencia de molestias y la falta de periodos prolongados de descanso justifican la preocupación. Barcelona necesita sus goles para competir por los títulos y Brasil busca aprovechar su experiencia en una etapa de renovación. Para Raphinha, el desafío será mantener su rendimiento sin que la exigencia de ambos equipos vuelva a interrumpir su temporada.


