El Gabriel Milito más autocrítico tras la debacle ante Tigres: “No podemos conceder nada”
El argentino admite fallas de Chivas tras el 4-1 ante Tigres y señala errores en momentos clave. Descarta falta de actitud y exige corregir para aspirar al título
- ¡Garra universitaria! Tigres noquea a unas Chivas irreconocibles que dejan viva la pelea por la cima
- Se acabó la malaria: Rodrigo Aguirre vuelve al gol en Liga MX ante Chivas en el Volcán
- Liga MX Clausura 2026: resultados jornada 14, goles y posiciones del fútbol mexicano
Gabriel Milito no esquivó la autocrítica después de la derrota de Chivas por 4-1 ante Tigres en la jornada 14 del Clausura 2026. El técnico rojiblanco aceptó que su equipo fue superado en momentos puntuales del partido y reconoció que, si el Guadalajara quiere pelear por objetivos grandes en la recta final del torneo, hay errores que no se pueden repetir, sobre todo en los arranques de cada tiempo y frente a rivales de peso.
Lejos de poner el foco en factores externos, el entrenador argentino asumió la responsabilidad desde el análisis futbolístico. Para Milito, el problema no pasó por el arbitraje ni por una falta de entrega del plantel, sino por fallas concretas que terminaron por inclinar el juego a favor del conjunto felino. Su discurso dejó una idea central: Chivas compitió por momentos, pero pagó muy caro sus desconcentraciones.
Milito descarta al arbitraje y señala el mal arranque de Chivas

Uno de los primeros temas que abordó Gabriel Milito fue el arbitraje, aunque dejó claro que no lo considera determinante en el resultado. El estratega explicó que el verdadero problema estuvo en la manera en la que su equipo entró al partido, con un rival que mostró mayor decisión desde los primeros minutos. “No. Comenzamos el partido y ellos comenzaron con una mayor determinación al comienzo del partido. Nosotros intentamos recuperarlo, lo hicimos después del gol. Logramos empatar y cuando sentíamos que estábamos metidos en el partido después de un mal comienzo, ya sobre el final del primer tiempo llegó el 2-1. Llega el 2-1 y fuimos al descanso perdiendo”, expresó el entrenador rojiblanco.
Milito consideró que ese cierre del primer tiempo cambió el panorama del encuentro, porque cuando Chivas había logrado corregir el mal inicio y encontrar el empate, recibió un nuevo golpe antes de ir al vestidor. Después, en la reanudación, el escenario terminó por complicarse aún más. “Ahí el partido nos quedó un poco largo. El rival se sintió mucho más cómodo, lógicamente con la diferencia ampliada en el marcador y después ya es más difícil poder generar peligro porque hay menos espacio. El rival se cerró muy bien atrás y salió muy bien de contragolpe. Eso podía suceder. La única manera de evitar eso era tener mucha precisión en la circulación y finalizar”, añadió.
“No es un tema de esfuerzo”: la autocrítica del técnico rojiblanco
Milito fue contundente cuando se le preguntó si Chivas había quedado a deber en actitud o esfuerzo ante uno de los rivales fuertes del torneo. El argentino rechazó esa lectura y defendió la disposición de sus jugadores, aunque subrayó que el equipo sí debe corregir detalles muy puntuales que terminan por definir partidos de este calibre. “Esfuerzo no. Habitualmente cuando se pierde se habla de esfuerzo, se habla de falta de actitud o este tipo de cuestiones y si hay algo que a este equipo no le falta es esfuerzo, si hay algo que no le falta es actitud. Hay que corregir algunos puntos, algunos detalles que son determinantes en el partido, que te marquen el 2-1 finalizando el primer tiempo, iniciar sacando del medio y a los 30 segundos te metan el 3-1. Eso no tiene relación con el esfuerzo”, afirmó.
En esa misma línea, también aceptó que existe una tendencia que merece atención, ya que las derrotas del torneo han llegado contra rivales que pelean en la parte alta y todas han sido fuera de casa. Para Milito, ese dato no puede pasarse por alto si Chivas realmente aspira a competir por el título. “Es un dato cierto, además de eso, los tres partidos fueron en condición de visitante. Es un dato a prestar atención. Como también hay otros factores: si queremos aspirar a lo que soñamos, no podemos conceder absolutamente nada, sobre todo en los comienzos de los partidos porque te terminan saliendo caro. Nos sucedió en los primeros 20 minutos con Toluca. Nos sucedió hoy también”, reconoció.
El técnico insistió en que el equipo debe revisar esos episodios con seriedad, porque son errores que ya se repitieron y que, en su opinión, no deberían volver a aparecer en una fase decisiva del campeonato. Su diagnóstico fue claro: Chivas no fue un equipo sin voluntad, sino un conjunto que volvió a fallar en momentos clave.
El mensaje rumbo a la Liguilla: aprender del golpe y seguir adelante
A pesar de la dureza del marcador, Milito evitó caer en dramatismos y defendió que Chivas sigue en una ruta competitiva. El entrenador recordó que ningún equipo puede ganar todos sus partidos y sostuvo que el fútbol exige una mejora constante, incluso a partir de derrotas dolorosas como la sufrida ante Tigres. “Todos los equipos intentamos ganar, todos los equipos intentamos jugar bien al fútbol porque creo que es la mejor manera que te acerca a ganar. Nosotros estamos en un buen camino con algunos tropiezos que no quisiéramos tener, pero tampoco es normal poder ganar absolutamente todos los partidos. Los rivales también juegan y tienen las mismas ambiciones que nosotros”, señaló.
Cuando se le preguntó si el 4-1 había sido demasiado castigo para Chivas, Milito respondió con un análisis de los tiempos del encuentro. Reconoció que su equipo logró emparejar e incluso dominar por lapsos del primer tiempo, pero admitió que los goles de Tigres en momentos determinantes cambiaron toda la historia del partido. “Los momentos de los partidos terminan siendo determinantes en el juego. Por eso hablo de que el comienzo del primer tiempo y el comienzo del segundo tiempo no fue bueno para nosotros. Sí logramos en el primer tiempo mejorar y dominar a Tigres, así llegó el empate, pero llegamos 2-1 y la idea era en el segundo tiempo intentar forzar mucho más ataques”, expuso.
Después vino el golpe que más lamentó de toda la noche. Milito dejó claro que el 3-1 apenas iniciado el complemento fue el momento que terminó por romper anímicamente el plan de Chivas. “El comienzo del partido. Siento que ellos comenzaron el partido con una energía superior a la nuestra. Eso claramente, para aspirar a cosas grandes, no puede suceder. De haber comenzado el segundo tiempo con 2-1 solamente, a un gol de poder empatar, creo que hubiese sido distinto. El golpe del 3-1 y de la manera que fue, fue un golpe duro”, sentenció.
Finalmente, el técnico también miró hacia lo que viene para el Guadalajara en el cierre del torneo y la Liguilla. Aunque admitió que todavía no que jugadores perderá por convocatorias de selección, dejó claro que el equipo deberá competir con los elementos disponibles y con plena confianza en su plantel. “Terminaremos lo mejor posible del campeonato, que es nuestra obligación. Quedan tres partidos, dos en casa. Después ya vendrá la Liguilla y veremos cómo quedaremos en cuanto a las bajas por los jugadores que sean seleccionados, que aún no lo sabemos. Jugaremos la Liguilla con los jugadores que contamos, que son muy buenos. Creo mucho en ellos y creo mucho en el equipo”, concluyó.
La derrota ante Tigres dejó una noche incómoda para Chivas, pero también un mensaje directo de su entrenador. Milito no escondió las fallas, no buscó excusas y dejó sobre la mesa una advertencia interna: si el Rebaño quiere competir en serio por el Clausura 2026, tendrá que corregir de inmediato los errores que lo condenaron en Monterrey.


