Tahiel Jiménez, el hijo del ‘Lorito’ que heredó su amor por Santos y busca hacer historia con goles
Walter ‘Lorito’ Jiménez fue campeón con los Guerreros en 2008 y ahora su hijo busca escribir su propio capítulo en la institución que quiere renacer en la Liga MX

La historia parece destinada a repetirse en la Comarca Lagunera, aunque esta vez con un protagonista diferente. Tahiel Jiménez, delantero mexicano de apenas 20 años, comienza a construir su propio legado con Santos Laguna, el mismo equipo en el que su padre, Walter Adrián ‘Lorito’ Jiménez, conquistó el corazón de la afición. El joven futbolista se ha convertido en una de las figuras del Apertura 2026, con cinco goles en sus últimos dos partidos, que han contribuido a la racha de cinco victorias consecutivas de los Guerreros.
Su relación con cuadro coahuilense comenzó mucho antes de que pudiera comprender lo que significaba vestir la camiseta albiverde. Tahiel nació el 22 de enero de 2006 en Boca del Río, Veracruz, cuando su padre todavía desarrollaba su carrera en el fútbol mexicano con los Tiburones Rojos. Apenas unos años después, el destino llevó al ‘Lorito’ a Torreón, donde encontró un lugar en la historia del club y construyó un vínculo con la afición que perdura hasta estos días.

Fue precisamente en la Comarca Lagunera donde Walter Jiménez vivió algunos de los capítulos más importantes de su trayectoria, especialmente la conquista del título del Clausura 2008. El mediocampista argentino defendió los colores de Santos entre 2006 y 2010, periodo en el que también contribuyó a la permanencia del equipo en Primera División. Aquellas tardes en el antiguo Estadio Corona quedaron grabadas en la memoria de los seguidores, mientras su hijo crecía rodeado de una pasión que años después terminaría por convertirse en su propia historia.
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Tahiel Jiménez y el amor por Santos Laguna que heredó de su padre
La infancia de Tahiel estuvo ligada a los recuerdos de una de las generaciones que marcaron la historia reciente de Santos Laguna, ya que en distintas ocasiones saltó a la cancha de la mano de su progenitor en las previas de los partidos. Su padre mantuvo el cariño por la institución incluso después de su salida y compartió con su familia algunos de los lugares que marcaron su carrera. En 2020, el ‘Lorito’ regresó con sus hijos al antiguo Estadio Corona, donde recordó la conquista del campeonato de 2008, una escena que reflejó cómo la historia de los Guerreros también formaba parte de la vida familiar.

Sin embargo, los primeros pasos de Tahiel Jiménez como futbolista no ocurrieron en Santos, sino en las fuerzas básicas de Querétaro, institución en la que permaneció hasta 2019 y participó en la categoría Sub 13. Fue hasta 2022 cuando se incorporó formalmente a la cantera de los Guerreros, donde comenzó su desarrollo en la Sub 16 y posteriormente avanzó a otras categorías juveniles. Así inició el camino que le permitiría acercarse al sueño de jugar profesionalmente con el equipo que había marcado la trayectoria de su padre.
El esfuerzo tuvo recompensa el 12 de abril de 2024, cuando Tahiel debutó en la Primera División con apenas 18 años, en el encuentro que Santos Laguna perdió 2-0 ante Necaxa en el Estadio Victoria. Aquel partido representó el inicio de una nueva etapa para la familia Jiménez, pues el apellido que años atrás había acompañado los éxitos del conjunto lagunero volvía a aparecer en una cancha de la Liga MX, ahora con una generación distinta.
El recorrido del delantero también comenzó a abrirle oportunidades con la Selección Mexicana. Gracias a su nacimiento en México y a sus raíces argentinas, Tahiel cuenta con doble nacionalidad, aunque decidió representar al combinado nacional mexicano. Ha formado parte de distintas categorías juveniles, desde la Sub 17 hasta la Sub 23, con la que conquistó la medalla de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Durante esa competencia marcó un triplete frente a Guatemala, otra muestra de su capacidad goleadora.
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Los goles de Tahiel Jiménez que ilusionan a Santos Laguna
El Apertura 2026 se ha convertido en el escenario de su consolidación con Santos Laguna. Después de un proceso de formación y de buscar continuidad en el primer equipo, Tahiel encontró una oportunidad para mostrar su capacidad frente al arco. Primero marcó un doblete ante Atlético de San Luis en la jornada 11 y posteriormente firmó un triplete contra Querétaro en la fecha 12, durante la victoria de 5-0 de los Guerreros. Con estos resultados, el atacante llegó a cinco anotaciones en el campeonato y se colocó como el máximo goleador de su equipo.
Más allá de sus estadísticas, la aparición de Jiménez representa una nueva esperanza para una afición que conoce el peso de su apellido y los recuerdos que lo acompañan. Su crecimiento coincide con la recuperación futbolística de Santos Laguna, que acumula cinco triunfos consecutivos y encuentra en su joven delantero una alternativa ofensiva. A diferencia de su padre, quien destacó como mediocampista, Tahiel busca dejar su propia huella dentro del área rival, donde cada anotación fortalece sus posibilidades de consolidarse en la Primera División.

¿Tahiel Jiménez puede llegar a la Selección Mexicana?
El siguiente desafío de Tahiel Jiménez será mantener su producción goleadora y demostrar que puede convertirse en un referente del fútbol mexicano. Su edad, experiencia en selecciones juveniles y presente con Santos Laguna alimentan las expectativas de una eventual convocatoria al representativo mayor que encabeza Rafael Márquez. Mientras otros jóvenes como Gilberto Mora, Hugo Camberos y Santiago Sandoval buscan consolidarse en el panorama nacional, el delantero lagunero comienza a presentar argumentos para entrar en esa conversación.
Por ahora, el hijo del Lorito tiene la oportunidad de escribir una historia que comenzó mucho antes de su debut profesional. El apellido Jiménez volvió a cobrar protagonismo en Santos Laguna, pero esta vez no por los recuerdos del padre, sino por los goles de su hijo. El joven que creció con las historias de los Guerreros busca construir sus propios momentos con la camiseta albiverde y, quizá algún día, conseguir que la afición recuerde a dos generaciones de una misma familia por sus aportaciones al club.


