FIFA e Italia rechazan propuesta de Donald Trump de reemplazar a Irán en el Mundial 2026
Tanto el organismo como el propio país rechazan la propuesta del presidente de sustituir a Irán en el Mundial 2026. La Azzurra no jugará sin clasificar en la cancha

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La idea de sacar a Irán del Mundial 2026 para darle su lugar a Italia no pasó de ser una ocurrencia con escaso sustento reglamentario y nulo respaldo deportivo. Este jueves, la propuesta atribuida al entorno de Donald Trump encontró una respuesta inmediata: ni la FIFA ni las autoridades italianas compraron el planteamiento, en un episodio que volvió a mezclar política internacional, tensiones geopolíticas y fútbol a menos de dos meses del arranque del torneo en Norteamérica.
La iniciativa fue empujada por Paolo Zampolli, enviado especial de Trump para alianzas globales, quien planteó que Italia sustituyera a Irán como plan de emergencia en caso de que la selección asiática no pudiera presentarse al torneo. El propio Zampolli defendió la idea bajo el argumento del peso histórico de la Azzurra, pero la reacción fue de rechazo casi inmediato porque Italia no ganó su lugar en la cancha y porque Irán, hasta ahora, no se ha retirado de la Copa del Mundo.
Ese punto es central: Irán sí está clasificado al Mundial 2026 por mérito deportivo. FIFA lo incluye entre las selecciones ya calificadas tras asegurar su boleto el 25 de marzo, y en los últimos días tanto el gobierno iraní como Gianni Infantino han insistido en que el equipo se prepara para una “participación orgullosa” y que acudirá al torneo pese al conflicto regional y a las dudas políticas sobre su presencia en territorio estadounidense.
¿Qué dice el reglamento en el caso de Irán e Italia?
En el plano reglamentario, la propuesta tampoco tiene un camino claro. El artículo 6.7 del reglamento del Mundial 2026 establece que, si una asociación participante se retira o es excluida, FIFA decidirá “a su sola discreción” qué medida tomar y que “puede decidir reemplazar” a ese equipo con otra asociación. El texto no concede un pase automático a Italia ni menciona a la Azzurra como alternativa natural; por eso, la lectura dominante en las fuentes consultadas apunta a que, de abrirse una vacante, la sustitución tendría lógica deportiva y regional, no política.
De hecho, la opción que más se menciona en caso de una baja de Irán no es Italia, sino Emiratos Árabes Unidos. El combinado asiático sería el mejor posicionado entre los no clasificados, ya que la FIFA indica que el relevo debería salir de la misma confederación, es decir, de Asia.
La respuesta en Italia fue todavía más dura por una cuestión de orgullo competitivo. Andrea Abodi, ministro de Deportes, cortó de tajo la discusión al afirmar que “primero, no es posible, y segundo, no es apropiado”, además de recordar que “la clasificación se consigue en el terreno de juego”. Luciano Buonfiglio, presidente del Comité Olímpico Italiano, fue igual de tajante al decir que se sentiría ofendido por una invitación de ese tipo, mientras que el ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti, calificó la idea de “vergonzosa”.
La molestia italiana también se entiende por el contexto. Italia quedó fuera del Mundial por tercera edición consecutiva, luego de perder el repechaje europeo ante Bosnia-Herzegovina el 31 de marzo, un golpe que derivó en una nueva sacudida institucional dentro del fútbol azzurro. En otras palabras, la Azzurra no está afuera por una maniobra de escritorio, sino por un nuevo fracaso deportivo, razón por la cual en Italia la propuesta fue vista más como una humillación que como una oportunidad.
El caso deja una conclusión contundente: el Mundial 2026 no se reescribe por presión política ni por nostalgia histórica. Irán sigue en el torneo, FIFA mantiene su calendario y las voces más relevantes del lado italiano han dejado claro que el boleto mundialista se gana, no se concede por decreto. A falta de un cambio real en la situación de Irán, la idea de Trump y su enviado queda como una anécdota incómoda, ruidosa y poco viable en un torneo que comenzará el 11 de junio en Estados Unidos, México y Canadá.


