Matías Grande cumple su revancha en Santo Domingo y ya sueña con Los Ángeles: “Quiero la medalla olímpica”
En entrevista exclusiva con Claro Sports, el triple campeón centroamericano habla de su revancha, Los Angeles 2028 y su máxima ambición
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Con apenas 22 años, Matías Grande ya es uno de los grandes referentes del tiro con arco mundial. El mexicano, actual número tres del ranking de recurvo, acaba de conquistar tres medallas de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, individual, equipos varonil y equipos mixto junto a Alejandra Valencia, una actuación que confirmó su crecimiento rumbo al ciclo olímpico de Los Angeles 2028.
En entrevista exclusiva con Claro Sports, el arquero repasó el significado de esa actuación, la espina que finalmente logró sacarse tras San Salvador 2023, el trabajo mental que exige mantenerse entre los mejores del mundo y el sueño que sigue impulsando toda su carrera: convertirse en campeón olímpico.
El sueño de conquistar todo en el tiro con arco
A pesar de los títulos que ya acumula en su trayectoria, Matías Grande asegura que todavía está lejos de sentirse satisfecho. Su objetivo sigue siendo el más grande posible y reconoce que únicamente le faltan algunos campeonatos específicos para completar un palmarés que considera ideal.
“El límite, ojalá que ninguno. Ojalá que sea ser campeón olímpico, que logre ser campeón de todo en absoluto. Ya he sido campeón de Centroamérica, del continente de América, de Copa del Mundo, de Mundial Indoor. Vamos poco a poco haciendo las cosas. Nada más me faltan tres competencias por ser campeón y, si me retiro después de eso, me quedo tranquilo”.
Con apenas un ciclo olímpico en la espalda, Grande ya presume un campeonato panamericano, títulos en Copa del Mundo y un crecimiento que lo ha llevado hasta el tercer lugar del ranking mundial. Sin embargo, para él todo forma parte de un proceso cuyo destino final sigue siendo la cima olímpica.
La revancha de Santo Domingo
El oro individual en Santo Domingo tuvo un significado especial. No fue simplemente una medalla más, sino la oportunidad de cerrar una historia que llevaba tres años persiguiéndolo desde los Juegos Centroamericanos de San Salvador 2023.
“Justo en Centroamericanos me quedé con una espinita bien profunda desde el 2023. Había crecido y tenía muchas ganas de salir campeón de este evento para empezar a ganar medallas individuales y no lo había logrado. En San Salvador gané oro por equipos, oro mixto, pero quedé quinto en individual. En 2025 volvimos a Santo Domingo para sacar las plazas y otra vez terminé quinto. Yo decía: ‘No puede ser. Acababa de ser campeón de Copa del Mundo, campeón mundial indoor… yo puedo'”.
Ese trabajo terminó reflejándose en una actuación perfecta para la delegación mexicana, que dominó las pruebas de recurvo durante toda la competencia.
“Arrancó este 2026 y me repetía: ‘Quiero ser campeón aquí’. Hicimos una concentración en Mérida para adaptarnos al calor, a competir con 35 o 40 grados y muchísima humedad. Empezamos la clasificación y salí primero. México fue primero en individual, primero en mixto y primero por equipos. Incluso sacrificamos la ceremonia de inauguración porque al día siguiente peleábamos la primera medalla. Decidimos descansar, guardar energía y salió perfecto”.
La cereza del pastel: vencer al rival que lo eliminó tres años antes
Después de conquistar los títulos por equipos y en mixto junto a Alejandra Valencia, todavía quedaba el desafío más importante: el individual. Ahí apareció Jorge Enríquez, precisamente el arquero que lo había eliminado en San Salvador 2023.
“En el mixto estuvimos muy sólidos con Alejandra Valencia, ya nos conocemos desde hace mucho tiempo. Y para cerrar la cerecita del pastel terminé siendo campeón ganándole a Jorge Enríquez. Hemos jugado muchísimas veces, somos muy amigos, pero él me había sacado en cuartos de final en San Salvador. Yo le dije: ‘Me acuerdo… te perdono, pero no olvido'”.
Más allá de la rivalidad deportiva, Grande destacó que la competencia terminó siendo una revancha consigo mismo después de varios intentos frustrados por conquistar el título individual.
La responsabilidad de representar a una potencia mundial
El crecimiento del tiro con arco mexicano ha provocado que los rivales lleguen a cada torneo con un respeto especial hacia la selección nacional. Para Matías Grande, lejos de convertirse en una carga, esa expectativa representa una motivación.
“Qué bueno que lo esperen, porque entrenamos muchísimo y le echamos muchas ganas. Las entidades de gobierno nos están apoyando mucho y nosotros respondemos trabajando. Se siente bonito que crean en ti, que te ayuden a cumplir un sueño, porque eso no le pasa a cualquiera. Hay que agradecerlo y aprovecharlo”.
Actualmente, México atraviesa uno de los mejores momentos de su historia en el tiro con arco, con atletas instalados de manera permanente entre los mejores del planeta.
“Siento que México está más unido que nunca. Tanto recurvo como compuesto estamos creciendo muchísimo. Todos estamos empujando para el mismo lado y eso se refleja cuando llegamos a competir internacionalmente”.
Mejorar sus resultados en los Juegos Panamericanos
Después del dominio en Centroamericanos, el siguiente gran reto será Lima 2027. Ahí Matías quiere superar la cosecha que consiguió en Santiago 2023.
“En lo personal quiero mejorar mi participación de Santiago 2023. Ahí me llevé una plata individual, una plata por equipos y un bronce mixto. Me gustaría subirle un color a cada una. Obviamente siempre sueño con el tres de tres, pero también hay que respetar el trabajo de los demás”.
París cambió su carrera: el entrenamiento nunca se detiene
Grande reconoce que los Juegos Olímpicos de Paris 2024 marcaron un antes y un después en su manera de entender el deporte. Desde entonces tomó la decisión de elevar todavía más su nivel de compromiso.
“Esa decisión la tomé regresando de París. Me encantó cómo competí y me encantó vivir unos Juegos Olímpicos, pero pensé que quería llevarme un recuerdito que no se puede comprar: una medalla. Desde entonces me lo tomo todavía más en serio, le meto más corazón y cuando un entrenamiento cuesta, voy con más ganas”.
Esa continuidad competitiva es una de las claves que, según explica, le ha permitido consolidarse entre los mejores arqueros del mundo.
“Las vacaciones ya fueron dos o tres días y seguimos dándole. Nosotros competimos prácticamente de enero a diciembre. Tenemos que mantenernos en ritmo porque la cabeza también se entrena. Si dejas de competir, luego llegas a un torneo y esa presión se siente diferente. Por eso seguimos viajando, cambiando horarios y acostumbrándonos a ese nervio”.
Corea, el gran referente mundial
Cuando habla de rivales, Grande evita enfocarse en nombres específicos. Explica que el tiro con arco consiste principalmente en competir contra uno mismo, aunque reconoce cuál es la potencia histórica del deporte.
“En tiro con arco pensamos mucho en nosotros mismos. Yo tiro a mi diana, a mi objetivo; no estoy peleando directamente contra alguien. Si hago un 30 perfecto, depende del otro igualarlo. Pero si hablamos de rivales, Corea sigue siendo la gran potencia. Llevan muchísimos Juegos Olímpicos dominando y eso habla del trabajo que han hecho durante décadas. Cuando vamos a competir allá entendemos perfectamente el nivel que tienen”.
Los Angeles 2028: el momento que siente ideal para pelear por el oro olímpico
Aunque todavía es uno de los arqueros más jóvenes de la élite mundial, Matías considera que llegará al siguiente ciclo olímpico en el punto exacto entre juventud y madurez deportiva.
“Con toda la experiencia que he podido agarrar, con los buenos y los malos momentos, pienso que Los Ángeles puede ser una muy buena edición para mí. Después de cada ciclo siempre haces un balance, pero después de París terminé enamorado del deporte y dije: ‘Otro ciclo más, sin problema'”.
“En tiro con arco es raro ver a alguien menor de 24 o 25 años en un podio olímpico porque es un deporte que necesita mucha madurez mental y técnica. Yo llegaría con 24 años y creo que puede ser un gran momento. No quiero que Los Ángeles sea el final; ojalá pueda seguir disfrutándolo muchos años y seguir dándole alegrías a México“.


