Cumbre en la Fórmula 1: FIA, FOM y jefes de equipo se reúnen por la crisis en el reglamento
Pese a que el motor se mantendría con un 50/50 entre energía de combustión y eléctrica, la Fórmula 1 plantearía modificaciones en el reglamento

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Las quejas de algunos equipos, pilotos y la prensa especializada parecen haber hecho eco en la Fórmula 1. Tras sólo tres Grandes Premios disputados en la temporada 2026, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) convocó a una cumbre clave este lunes 20 de abril junto a los jefes de equipo y la Formula One Management (FOM), la entidad comercial del campeonato. El objetivo será someter a votación posibles modificaciones al reglamento técnico introducido este año, ampliamente cuestionado desde su implementación por su impacto en el rendimiento y el espectáculo.
Después de varias reuniones preliminares entre los protagonistas, el encuentro definitivo servirá para discutir los últimos detalles en torno a aspectos técnicos y cuestiones de seguridad, dos temas que han monopolizado el arranque de la campaña. La preocupación se intensificó especialmente tras el accidente sufrido por Oliver Bearman en el Gran Premio de Japón, un incidente que reavivó el debate sobre los riesgos asociados al nuevo reglamento y la necesidad de ajustes inmediatos.
Pese a que no se esperan cambios en el reparto 50/50 entre el motor de combustión y su componente eléctrico, al tratarse de una base reglamentaria difícil de modificar en plena temporada, los equipos han planteado la necesidad de ampliar el margen para gestionar la energía y los procesos de recarga de la batería, punto central de las críticas de pilotos como Max Verstappen. El foco de la discusión estaría en evitar diferencias excesivas de velocidad en fases de aproximación, especialmente cuando dos monoplazas se encuentran en estados de carga distintos, una situación que ha generado desequilibrios en pista y preocupaciones tanto deportivas como de seguridad.
“Me complace informar que se produjo un debate constructivo y colaborativo entre la FIA y los pilotos de F1, antes de la reunión de este lunes entre los directores ejecutivos y los jefes de equipo para discutir posibles cambios en el reglamento de 2026. Los pilotos aportaron valiosas contribuciones sobre los ajustes que consideran necesarios, principalmente en el área de la gestión de la energía, para garantizar carreras seguras, justas y competitivas. La FIA también mantuvo una serie de reuniones en las últimas semanas con representantes técnicos de los equipos, fabricantes de motores y la FOM para debatir los cambios propuestos“, declaró el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, en un comunicado de prensa publicado desde sus redes sociales.
Uno de los cambios más criticados en la Fórmula 1 tiene que ver con la gestión de la energía eléctrica. Los pilotos se han encontrado con una situación poco intuitiva: ir al límite no siempre se traduce en mejores tiempos. La limitada recuperación de energía en las frenadas hace que las baterías no mantengan la potencia necesaria en los automóviles cuando corren en las rectas, lo que termina por afectar el rendimiento de algunos monoplazas. El descontento creció aún más tras el accidente de Oliver Bearman en el Gran Premio de Japón, ya que varios pilotos señalaron que este tipo de incidentes podría estar vinculado precisamente a las limitaciones en la unidad de potencia y a la gestión energética impuesta por el nuevo reglamento.
“La seguridad y los mejores intereses del deporte son el centro de estas discusiones. Tras la reunión de este lunes, las propuestas finales se someterán al Consejo Mundial del Automovilismo de la FIA para su votación virtual. Se están llevando a cabo debates constructivos y colaborativos entre la FIA, los pilotos y todos nuestros socios para garantizar que el reglamento de 2026 haga de nuestro deporte el mejor posible. Estamos comprometidos a garantizar carreras seguras, justas y competitivas, y espero con interés los debates de este lunes”, señaló el directivo.
Para corregir estas anomalías, una de las propuestas plantea aumentar la potencia del superclipping hasta los 350 kilovatios y, en paralelo, reducir el límite de recarga a seis megajulios por vuelta. Además, se analiza ajustar la energía total disponible en la batería, un factor determinante en el comportamiento general de los monoplazas. A estas medidas se suma la posibilidad de ampliar el uso de la aerodinámica activa a más zonas del circuito y revisar el reparto efectivo entre el motor de combustión y el sistema eléctrico, con un objetivo claro: afinar los puntos débiles detectados sin modificar la esencia del reglamento vigente.


