Falla de software paraliza el GP de Bahréin y obliga a la FIA a intervenir en plena carrera
El incidente dejó coches prácticamente detenidos sobre la pista y obligó a la FIA a interrumpir la actividad para encontrar una solución antes de comenzar la competencia

La lluvia no fue el único problema que alteró el Gran Premio de Bahréin 2026, disputado en el circuito de Sepang, Malasia. La carrera tuvo que esperar más de lo previsto después de que un fallo de software afectara a varios monoplazas durante el procedimiento de salida. El incidente dejó coches prácticamente detenidos sobre la pista y obligó a la FIA a interrumpir la actividad para encontrar una solución antes de permitir que comenzara la competencia.
El primer retraso tuvo relación con una tormenta que cayó sobre Sepang minutos antes de la largada. Dirección de Carrera aplazó el inicio alrededor de 40 minutos por la cantidad de agua acumulada. Cuando los pilotos finalmente salieron detrás del coche de seguridad para completar las vueltas de formación, apareció un inconveniente que no estaba relacionado directamente con la adherencia: varios motores dejaron de entregar potencia a muy baja velocidad.
¿Qué provocó el fallo de los Fórmula 1 en Sepang?
Nikolas Tombazis, responsable de monoplazas de la FIA, explicó que el problema apareció cuando algunos coches redujeron demasiado la velocidad durante la vuelta de formación. El ritmo del grupo provocó un efecto acordeón que llevó a determinados monoplazas casi hasta detenerse. Bajo esas condiciones se activó un error del sistema que impedía restablecer la potencia una vez que el régimen del motor había caído.
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El problema dejó escenas poco habituales en una parrilla de Fórmula 1. Max Verstappen y Lewis Hamilton, quienes ocupaban la primera fila, estuvieron entre los pilotos que detectaron falta de respuesta del acelerador, mientras otros coches quedaron detenidos durante el procedimiento. Ante el riesgo de mantener vehículos sin potencia en una pista todavía mojada, Dirección de Carrera mostró la bandera roja y suspendió el proceso de salida.
La situación estuvo relacionada con el funcionamiento del software de las unidades de potencia de la generación 2026. Tombazis reconoció que la FIA no había contado con suficientes oportunidades para comprobar el sistema en condiciones similares. La temporada había tenido pocas sesiones sobre pista mojada y la combinación de baja velocidad, lluvia y las características de los nuevos motores no había sido probada con la profundidad necesaria antes del Gran Premio.
La FIA tuvo que enviar una actualización a todos los equipos
Una vez identificado el origen, los técnicos prepararon una modificación del software y la distribuyeron entre los equipos para instalarla en los monoplazas. Según Tombazis, la preparación y aplicación de la actualización tomó alrededor de 20 minutos, aunque el procedimiento completo provocó que la reanudación se extendiera durante más tiempo. El directivo admitió que una mayor cantidad de pruebas previas probablemente habría permitido detectar el fallo antes de llegar a una carrera.
El episodio también provocó críticas dentro de la parrilla. Sergio Pérez calificó lo sucedido como ‘inaceptable’, mientras Lando Norris cuestionó la dependencia electrónica de las nuevas unidades de potencia. Fernando Alonso abordó el incidente con ironía después de la competencia y recordó que había sufrido varios abandonos durante la temporada sin que una carrera tuviera que detenerse por sus problemas mecánicos.
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Después de solucionar el error, el Gran Premio pudo disputarse y Max Verstappen consiguió su primera victoria de la temporada 2026 con Red Bull, por delante de Kimi Antonelli y Lewis Hamilton. El episodio de Sepang, sin embargo, dejó uno de los primeros casos en los que las características técnicas de la nueva generación de Fórmula 1 obligaron a intervenir directamente sobre el software de los coches durante un Gran Premio para poder continuar con la competencia.


