Jesús Sánchez, el entrenador mexicano que construye un proyecto olímpico en Colombia
Jesús Sánchez es el entrenador de la arquera Alejandra Usquiano, una de las principales deportistas colombianas que sueñan con Los Angeles 2028
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Desde hace año y medio, el mexicano Jesús Sánchez es el entrenador de la arquera colombiana Alejandra Usquiano, y el trabajo entre ambos los llevó a ser cuartos del ranking del orbe en compuesto, además de conseguir el bronce individual en el Mundial de Gwangju 2019, recientemente el bronce en la Copa del Mundo de Puebla, y ahora tienen la meta de clasificar a Los Angeles 2028.
“Queremos ganar todo, pero con objetivos: en Tlaxcala es ganar las plazas panamericanas, en Centroamericanos es ganarlo; nuestro objetivo es ir por esa medalla de oro en individual y en mixtos es quedar por arriba de sus compañeras y tirarlo. Vamos a querer ganarle a todos, pero cumpliendo nuestros objetivos tanto internos como externos, que son los que todos ven con las medallas”, dijo en entrevista exclusiva con Claro Sports.
El mexicano fue diagnosticado con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) cuando era niño, por lo que el deporte siempre ha estado en su vida, pero su enamoramiento con el tiro con arco llegó a los 12 años como atleta en activo. En 2019 comenzó su etapa como entrenador, tras formarse en Educación Física y cursar una maestría en Ciencias del Alto Rendimiento, en la opción de biología, en la Universidad Autónoma de Chihuahua, lo que posteriormente lo llevó a trabajar en Querétaro e incluso, por su nivel, fue invitado por Guatemala para dirigirlos, pero rechazó la oferta.
“Fui a todos los deportes y nada me gustaba, pero en una expo deporte descubrí el tiro deportivo; al no enseñarme bien, vi el tiro con arco y me llevaron a tomar clases los domingos. Me gustó tanto que hasta vendí mi PSP para comprarme un arco, invertía todo en flechas y en material que no me servía en ese momento, pero nadie me asesoró hasta que mi papá comenzó a entrenarme, lo que nos llevó a vivir muchas alegrías y tristezas también”, relató.
El chihuahuense quiso buscar nuevas oportunidades laborales y aprovechó el ofrecimiento de su pareja de buscar un reto en Colombia, aunque eso representó estar un año sin percibir un sueldo por la tardanza de su contratación. Sin embargo, sobrevivió con el apoyo de su familia y con la venta de cuerdas para el arco.
“El poder llevar a un atleta a lo más alto es algo muy bonito para mí, es tocar vidas. Ya tengo seis años como entrenador. Me decían: regrésate a México, porque un año fue por amor al arte, pero uno tiene la oportunidad de entrenar a gente con este nivel y con esta confianza; todo fue más fácil porque uno respira”, aseveró.
Jesús es de la idea de compartir sus conocimientos y técnicas que a él le han funcionado para que el tiro con arco crezca. Por eso, desde su llegada a Medellín comenzó a darle consejos a Alejandra para que ganara más confianza, pues hace dos años era la novena del mundo y hoy es una de las mejores del compuesto. Esto hizo que ella lo quisiera como entrenador para ver mejorías en sus competencias que la acercan al sueño olímpico.
“Salir del país fue duro, pero la decisión de venir a Colombia era: vamos a ver qué pasa y, si no, pues conozco el país. Inicié compartiendo lo que había aprendido en los cursos en Estados Unidos, las técnicas de gente que ya había sido campeona mundial. A mí siempre me ha gustado compartir lo que uno sabe, nunca guardarme la información para tener ventaja sobre los demás”, dijo.
Por el momento, el mexicano no viaja con Alejandra a sus competencias porque no trabaja con la federación colombiana, pero eso no evita que esté al pendiente de las necesidades de su arquera y de asesorarla a distancia.
“Ojalá algún día me toque viajar con ella, que las cosas sean distintas y ver qué sucede, porque uno con su propio entrenador puede hacer muchas cosas. Falta ser entrenador nacional, esperemos que pronto se pueda ser, y es uno de los sueños que tenemos ahí pendientitos”, explicó.
El entrenador ya tiene un contrato desde octubre pasado y no solo trabaja con ‘Aleja’, también lo hace con el colombiano Daniel Muñoz, quien ya se retiró de la selección, pues ahora solo compite en eventos nacionales.
“Soy menor que ellos, pero los dos han sido mente abierta, reciben todas las enseñanzas. Desde el día cero se dieron cuenta de que queríamos que ganaran y que fueran mejores. Estoy muy contento con lo logrado”, indicó.
Jesús no solo lleva en cada competencia el sueño de sus atletas hacia la gloria mundial, también lo hace bajo la bandera mexicana, que se ha ganado un respeto internacional y que ahora comparte con Colombia.


