Roberto Montoya, bajo la lupa: Comunicaciones repite errores y no encuentra salida
Malacateco causa un nuevo golpe a los Cremas.

Roberto Montoya identifica los problemas de Comunicaciones, pero todavía no consigue que su equipo deje de repetirlos. La derrota 1-0 ante Malacateco profundizó una crisis que ya suma tres caídas consecutivas y mantiene a los Cremas en el penúltimo puesto del Apertura 2026, con 14 puntos. La falta de reacción vuelve inevitable el análisis sobre la conducción del entrenador mexicano.
Montoya fue anunciado el 6 de septiembre para reemplazar a Marco Antonio Figueroa y recibió un equipo que ya atravesaba dificultades. Su llegada abrió una nueva etapa, aunque la recuperación sigue sin consolidarse: después de encadenar dos triunfos, Comunicaciones volvió a una secuencia de derrotas que expone problemas de juego y disciplina.
Después de perder ante Aurora, el entrenador planteó conversar con la directiva sobre posibles sanciones internas por las tarjetas rojas. “Vamos a tener que tomar medidas drásticas”, advirtió, según publicó Prensa Libre el 15 de octubre. El siguiente partido volvió a dejar al equipo con un jugador menos. En Malacatán, Samuel Camacho ingresó para disputar el complemento y fue expulsado tras una revisión en el FVS. Su roja se sumó a la de Diego Santis frente a Aurora y dejó a Comunicaciones en inferioridad numérica por segundo encuentro consecutivo.
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La responsabilidad de cada infracción corresponde al futbolista que la comete. Para el cuerpo técnico, la repetición también plantea una tarea pendiente: conseguir que las advertencias se traduzcan en un equipo capaz de competir sin condicionarse con nuevas expulsiones.
Las dificultades ya habían aparecido en el análisis del propio entrenador. Después de la derrota 2-1 ante San Pedro, Montoya reconoció que “también nos faltó profundidad” y señaló desatenciones en la marca, el pasado 12 de octubre. Desde entonces, los resultados no mostraron una recuperación. Aquel tropiezo fue seguido por el 1-2 frente a Aurora y el 0-1 contra Malacateco: cero puntos de nueve posibles, dos goles a favor y cinco en contra. Ante San Pedro y Aurora, además, Comunicaciones había comenzado ganando. Sostener una ventaja, producir ocasiones y reaccionar frente a la adversidad son exigencias que siguen sin resolverse de forma consistente. Ese es el terreno en el que debe evaluarse el trabajo de Montoya: los problemas que describe necesitan una respuesta dentro de la cancha.
La afición tiene motivos para mirar al banquillo
Ante Malacateco, Montoya realizó tres modificaciones para iniciar el segundo tiempo, pero el equipo no consiguió transformar esos movimientos en un resultado favorable. Fredy Pérez, que ya había detenido un penalti en la primera mitad, volvió a ser necesario para contener al rival antes del gol de Eliser Quiñónez.
Ese balance ofrece argumentos deportivos para que la afición mire de reojo la gestión del entrenador. La fragilidad para sostener resultados y las expulsiones repetidas afectan la confianza en un equipo que necesita acercarse a los puestos de clasificación.
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Montoya tiene por delante una exigencia concreta: convertir sus diagnósticos en soluciones que duren más de una o dos jornadas. Comunicaciones necesita recuperar profundidad, orden y capacidad para cerrar los partidos. Cada fecha que pasa sin esa mejora aumenta el desgaste de su conducción.


