¡Una nueva estrella! Paul Seixas se lleva la Fleche Wallonne 2026 con un sprint final tremendo
El francés gana la Fleche Wallonne 2026 con un ataque demoledor en el Muro de Huy. El ciclista 19 años confirma su irrupción en la élite y es el más joven en ganar esta carrera

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Paul Seixas ya no es promesa: es una realidad que golpea con fuerza al ciclismo mundial. El francés de 19 años se quedó con la Fleche Wallonne 2026 después de una resolución salvaje en el Muro de Huy, el escenario que acostumbra separar a los buenos de los elegidos. En una carrera de desgaste, nervio y castigo, el corredor del Decathlon CMA CGM apareció en el instante decisivo para firmar una victoria que confirma el gran momento que atraviesa tras un arranque de temporada impresionante.
La historia tuvo el guion clásico de Huy, pero con un protagonista nuevo. Desde antes de la salida, Seixas era uno de los nombres que más ruido provocaban en la previa, no solo por su edad, sino por lo que venía de hacer en 2026, con triunfos de peso y un estatus creciente dentro del pelotón. La Flecha Valona, con su final sobre el Muro de Huy por 42ª vez y sus tres pasos por esa pared de 1.3 kilómetros al 9.6%, volvía a prometer una definición brutal.
🏹 🇫🇷 Paul Seixas est le nouveau roi du Mur de Huy !
— La Flèche Wallonne (@flechewallonne) April 22, 2026
🏹 🇫🇷 Paul Seixas is the new king of the Mur de Huy!#FlecheWallonne pic.twitter.com/U74Ir32kDe
La fuga marcó la primera parte del día
La jornada arrancó con mucha tensión y sin fuga consolidada en los primeros kilómetros, hasta que un grupo de seis corredores consiguió abrir hueco y tomar el control del frente. Andreas Leknessund, Sjoerd Bax, Vincent Van Hemelen, Jakub Otruba, Jardi Christiaan van der Lee y Alan Jousseaume encontraron aire en la ruta, mientras el pelotón aceptó la maniobra y administró la persecución sin perder de vista el circuito final. Era una escapada útil para ordenar la carrera, pero nunca lo bastante peligrosa como para desatar el pánico atrás.
Con el paso de los kilómetros, la diferencia se estabilizó alrededor de los tres minutos, aunque el panorama cambió cuando el pelotón elevó el ritmo rumbo a las cotas que anunciaban el desenlace. Decathlon comenzó a enseñar las cartas por Paul Seixas, mientras otros bloques fuertes, como Ineos, UAE, Lidl-Trek y Tudor, también se acomodaban al frente para evitar sorpresas y preparar la batalla en las Ardenas. La escapada seguía viva, sí, pero cada relevo del grupo principal sonaba como una advertencia.
El primer gran sacudón llegó cuando el circuito final empezó a morder de verdad. La subida a Ereffe, luego Cherave y más tarde el primer paso serio por el Muro de Huy redujeron la escapada y empezaron a vaciar piernas. Julian Alaphilippe, triple ganador de esta clásica, perdió contacto con el pelotón cuando la carrera comenzó a tensarse en serio, una imagen que dejó claro que la Flecha ya exigía más de lo que muchos podían sostener.
El Muro de Huy dictó sentencia
En la vuelta final, la carrera se volvió una prueba de nervios. Tobias Halland Johannessen se fue al suelo y tuvo que perseguir, Marc Hirschi también quedó involucrado en otra caída y Leknessund trató de estirar la incertidumbre con una ofensiva en solitario. El noruego resistió con valentía, abrió unos segundos y obligó al pelotón a trabajar con precisión, pero terminó absorbido a 7.5 kilómetros de la meta, justo antes de que la carrera entrara en su zona de máxima verdad.
A partir de ahí todo fue colocación, tensión y cálculo. Decathlon tomó la cabeza para proteger a su joya, los favoritos se pelearon cada metro y el pelotón, ya muy reducido, se lanzó hacia el último ascenso con la sensación de que cualquier error sería definitivo. Huy no perdona titubeos: exige piernas, cabeza y un cambio de ritmo capaz de romper el dolor.
Y entonces apareció Seixas. Primero amagó, después insistió y finalmente encontró el momento exacto para desatar el golpe final en las rampas decisivas. El francés soltó un cambio de ritmo devastador en el Muro de Huy y dejó clavados a sus rivales cuando la meta ya estaba a la vista. No fue un ataque largo; fue un zarpazo perfecto, medido y feroz, de esos que transforman una gran actuación en una escena inolvidable. La explosión del joven corredor terminó por convertir la subida final en una consagración.
Seixas cruzó la meta con un tiempo de 4:35:29 y levantó los brazos en una de las victorias más resonantes de la primavera europea. Mauro Schmid terminó segundo a tres segundos, Ben Tulett fue tercero, y detrás quedaron nombres pesados como Benoît Cosnefroy y Mattias Skjelmose. A los 19 años, Paul Seixas firmó en Huy una victoria que no solo vale por el prestigio de la Flecha Valona: vale porque sugiere que el ciclismo presencia el ascenso de una nueva estrella.


