Alerta por incendios forestales en Tolima: hay 800 familias damnificadas, aparte de las afectadas por el terremoto
Varios municipios del departamento atraviesan una emergencia doble y se han dado indicaciones para hacerle frente.

Tolima enfrenta una nueva emergencia mientras continúan las labores de atención y recuperación tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto. En el departamento, decenas de incendios forestales han afectado zonas rurales, viviendas, cultivos y áreas de vegetación, con Ortega entre los municipios que concentran la mayor preocupación de las autoridades.
El balance conocido durante la jornada señala que al menos 800 familias campesinas han resultado damnificadas por los incendios en Ortega. A esto se suma una afectación superior a las 10.000 hectáreas en diferentes puntos del departamento y más de 50 viviendas campesinas comprometidas. La emergencia ocurre mientras las autoridades todavía adelantan evaluaciones y acciones de recuperación por los daños ocasionados por el movimiento telúrico. De esta manera, los organismos de socorro y las administraciones municipales enfrentan dos situaciones que demandan recursos y capacidad operativa de manera simultánea.
¿Cuáles son los daños que han dejado los 38 incendios en Tolima?
Los incendios forestales han provocado daños en diferentes zonas rurales del Tolima y han comprometido terrenos utilizados para actividades agrícolas y ganaderas. San Luis y Ortega se encuentran entre los municipios con mayores áreas afectadas, aunque las llamas también han obligado a mantener activos varios frentes de atención en otras localidades.
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En Ortega, la emergencia ha tenido un impacto directo sobre las comunidades campesinas. El reporte de las autoridades señala que más de 800 familias están damnificadas y que existen varios puntos considerados críticos. La situación se complica en algunas veredas debido a las condiciones de acceso, lo que dificulta el desplazamiento de los organismos de socorro. Además de la pérdida de cobertura vegetal, el fuego ha afectado terrenos productivos y viviendas rurales. Las llamas también representan una amenaza para fuentes de agua, ecosistemas y animales que habitan las zonas comprometidas.
Ante la magnitud de la emergencia, las autoridades han desplegado equipos terrestres y apoyo aéreo para controlar los focos activos. En Ortega se ha contado con la participación de cuerpos de bomberos y apoyo del Ejército Nacional mediante operaciones helicoportadas. La Gobernación del Tolima también avanzó en la declaratoria de calamidad pública, con el propósito de fortalecer la capacidad institucional y facilitar la movilización de recursos para atender la emergencia.
¿Qué provocó los incendios forestales y qué otras localidades son afectadas?
Las altas temperaturas, la sequedad de la vegetación y la disminución de las lluvias generan condiciones que favorecen la propagación de los incendios forestales. Durante los periodos de mayor calor, cualquier foco puede extenderse rápidamente, especialmente cuando existen pastizales o material vegetal seco. Sin embargo, las condiciones climáticas no determinan por sí mismas el origen de todos los incendios. Las autoridades ambientales han insistido en la necesidad de evitar quemas, fogatas y otras actividades que puedan generar puntos de ignición en zonas rurales.
Durante la emergencia se reportaron 38 incendios en diferentes puntos del Tolima, con afectaciones en municipios como Melgar, Ortega, San Luis, Valle de San Juan, Honda, Chaparral, Piedras, Alvarado, Coello, Coyaima, Rovira, Purificación, Venadillo, Falan y Anzoátegui. Ortega se convirtió en uno de los puntos de mayor atención debido al número de familias damnificadas y a las dificultades para ingresar a determinadas zonas rurales. San Luis también registra una importante extensión de terreno afectado. La situación llevó a las autoridades departamentales a reforzar la coordinación con los municipios y los organismos de socorro. El objetivo es contener los incendios, proteger a las comunidades y evitar que las llamas alcancen nuevos sectores habitados.
¿Cómo va la recuperación después del terremoto de 7,4 del 10 de agosto?
El terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto fue sentido en buena parte del territorio nacional y generó daños en distintos departamentos. En el Tolima, las autoridades reportaron afectaciones en 28 municipios, principalmente relacionadas con viviendas, vías, iglesias e instituciones educativas. En los primeros balances departamentales no se registraron personas lesionadas como consecuencia del sismo, aunque sí se identificaron daños materiales que requieren evaluación y atención por parte de las autoridades.
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La recuperación continúa con la verificación de las estructuras afectadas y la identificación de las necesidades de las comunidades. Las administraciones locales deben determinar cuáles viviendas pueden seguir habitadas y cuáles requieren intervenciones antes de que sus ocupantes puedan regresar con seguridad. A nivel nacional, el Gobierno puso en marcha medidas para atender la emergencia y coordinar la respuesta en las regiones afectadas. Las labores incluyen la evaluación de daños, atención humanitaria y recuperación de infraestructura.
En el Tolima, este proceso se desarrolla de manera paralela a la emergencia por los incendios forestales. La coincidencia de ambos eventos representa un desafío para los municipios, que deben distribuir recursos humanos y materiales entre las labores de recuperación del terremoto y la atención de los focos de incendio. La situación también obliga a mantener vigilancia sobre posibles nuevos eventos naturales y sobre las condiciones de las estructuras que pudieron haber quedado debilitadas por el movimiento telúrico.
¿Cómo proteger a tus seres queridos y mascotas? Estas son las recomendaciones del gobierno
Las autoridades de gestión del riesgo recomiendan evitar cualquier actividad que pueda iniciar un incendio durante los periodos de altas temperaturas. Esto incluye las quemas de residuos vegetales, fogatas y otras prácticas que impliquen el uso de fuego en zonas rurales. También es importante mantener despejados los alrededores de las viviendas y retirar material vegetal seco que pueda facilitar la propagación de las llamas. Las familias que viven cerca de zonas forestales deben identificar con anticipación las rutas de evacuación y los puntos de encuentro.
En caso de que un incendio se aproxime a una vivienda, la prioridad debe ser proteger la vida y seguir las instrucciones de los organismos de socorro. Si las autoridades ordenan evacuar, se debe abandonar el lugar sin intentar enfrentarse directamente al fuego. El humo también puede representar un riesgo para la salud. Las personas deben reducir la exposición a las columnas de humo y evitar realizar actividad física al aire libre cuando la calidad del aire se vea afectada. Quienes presenten dificultad para respirar, tos persistente, dolor en el pecho u otros síntomas deben buscar atención médica.
Las mascotas deben estar incluidas en el plan familiar de emergencia. Se recomienda tener preparado un guacal, correa, alimento, agua y otros elementos básicos para trasladarlas en caso de evacuación. Durante una emergencia, los animales pueden asustarse y escapar, por lo que es importante mantenerlos controlados y alejados del humo y las llamas.
Finalmente, ante cualquier incendio o columna de humo, la recomendación es informar rápidamente a los organismos de socorro. La detección temprana puede facilitar la intervención de los equipos y reducir la posibilidad de que el fuego avance hacia viviendas, cultivos y zonas de difícil acceso. Mientras continúan las labores de control de los incendios y la recuperación por el terremoto, las autoridades mantienen el llamado a la prevención. La protección de las comunidades depende tanto de la respuesta institucional como de las medidas que adopten los habitantes de las zonas que permanecen bajo riesgo.


