La Selección Colombia expone flaquezas en un friccionado empate a México
El nuevo ciclo de Néstor Lorenzo arrancó con un error individual de Jhon Lucumí y varios fallos en los retrocesos.

El inicio de una nuevo ciclo para dos selecciones se marcaba con el duelo preparatorio entre México y Colombia. Como suele suceder en territorio estadounidense con las aficiones latinoamericanas, el M&T Bank Stadium de Baltimore se llenó por completo para ver un enfrentamiento que se ha vuelto repetitivo a través de la historia. Era el estreno de Rafael Márquez en el banquillo Manito, mientras que Néstor Lorenzo tenía continuidad del lado Cafetero. Sería un 1-1 bastante disputado y con revelaciones para los directores técnicos.
La Tricolor presentó dos novedades en ataque con respecto a lo acostumbrado durante los últimos años en la alineación titular: Jhon Arias apareció como creativo libre y Carlos Andrés Gómez apareció como referente de velocidad y regate. Bien temprano, los sudamericanos encontraron espacio con la habilidad y el centro de Ríchard Ríos, que llegó exacto para un cabezazo de Luis Javier Suárez en la apertura del marcador al minuto 9.
Luego de eso, vinieron 20 minutos de bastante fricción, en los que Colombia estuvo pegando más de la cuenta. México se tomó confianza como para empezar con los intentos de media distancia y estuvo realmente cerca de encontrar el empate. Hubo una jugada en la que Roberto Alvarado disparó contra el palo y, estando de frente y con el portero vencido, Luis Chávez puso a temblar el larguero. Poco después, Hirving Lozano también encontró cabezazo con sonido metálico.
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El combinado cafetero lo ganaba, pero estaba resultando en una contienda bien pareja que estaba revelando flaquezas defensivas. El descanso llegó como el momento justo para que ambos banquillos plantearan modificaciones, teniendo en cuenta que también están observando a jugadores con potencial para liderar el recambio generacional.
La dinámica colombiana cambió para el complemento. Ya no le estaba apostando tanto al vértigo de transiciones ofensivas, sino que optó por darle un mejor trato a la pelota y trabajar las conexiones colectivas. Estuvo cerca de ampliar la ventaja en un tiro libre ejecutado por Jhon Arias que tomaba dirección hacia un ángulo superior y tuvo la buena estirada de Raúl Rangel.
Los méritos que los mexicanos habían trabajado en la primera parte encontraron su premio. Ya había visto que los defensores colombianos estaban teniendo dificultades para retroceder y un envío largo se convirtió en golpe. Gilberto Mora llegaba con poco ángulo de disparo y amagó igualmente con rematar, engaño que Jhon Lucumí compró con una ingenuidad propia de un debutante y lejana a la de un zaguero que actúa en la Juventus. Habiendo enganchado, el atacante quedó con arco a disposición para vencer la resistencia de Álvaro Montero e igualó el marcador al 62′.
Las modificaciones ordenadas por Lorenzo tuvieron los ingresos de Yáser Asprilla y Matías Orozco, dos talentos jóvenes que están buscando su espacio en la Tricolor que entraron en muy buena forma y con ganas notorias. Casos distintos a ciertos jugadores que todavía no se entiende cómo siguen siendo convocados e incluidos en la alineación titular, como Kevin Castaño, que poco y nada ha aportado desde que llegó a los listados.
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Los últimos minutos tuvieron cierto empuje de la Selección Colombia por procurar un gol agónico que lo dejara con el triunfo. Sin embargo, México se vio como una escuadra ordenada en el fondo e hizo lo adecuado para cerrar el encuentro sin mayores contratiempos. El juego acabó con amago de bronca por empujones de varios de los jugadores centroamericanos contra Gustavo Puerta. Un 1-1 que deja muchos aspectos por trabajar.


