¿La Selección Colombia se desbarata? Así cambia el plan de Néstor Lorenzo con la lesión de Luis Díaz
El problema muscular del atacante del Bayern lo dejaría por fuera de los dos amistosos de la Tricolor frente a Chile.

Los temores se hicieron realidad. Desde que se conoció la convocatoria de la Selección Colombia para los tres partidos de la fecha FIFA anterior, frente a México, Paraguay y Perú, se habló de lo extraña que resultaba la ausencia de Luis Díaz y lo perjudicial que podría resultar para el inicio de un nuevo ciclo tras el Mundial 2026. Ahora que se tiene conocimiento de la lesión sufrida por el atacante, se materializaron los miedos.
La explicación brindada por Néstor Lorenzo, director técnico de la Tricolor, fue que se llegó a un acuerdo con el jugador para darle esos días de reposo. No obstante, la inclusión de nuevos jugadores jóvenes con miras a alimentar el proyecto hacía más que necesaria su presencia para observar las interacciones con un futbolista que, está claro, será titular y parte fundamental de lo que viene. Esa oportunidad se ha perdido.
El plan original
Como se venía adelantando, el plan original era que Luis Díaz tuviera un tiempo de receso ante la gran carga competitiva que tuvo durante la temporada anterior y el tiempo que estuvo con la Selección Colombia en el Mundial. El interrogante que generaba esa decisión era si el descanso era realmente necesario justo después de haber tenido algunas semanas de vacaciones y ante tres partidos amistosos que iba a jugar la Tricolor.
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¿Acaso no resultaba más lógico que fuera el Bayern el que le dosificara los esfuerzos en medio de una temporada tan larga y en la que el único reto real del equipo alemán pareciera ser la UEFA Champions League? ¿Es suficiente el hecho de saber que las cualidades del atacante le dan para tener un lugar fijo en la Selección Colombia como para saltarse convocatorias en un momento tan sensible?
De cualquier modo, ya tomada la determinación de sacrificio por parte del combinado cafetero, había que mirar hacia el futuro. No parecía muy grave darle ese compás de espera cuando ya se había confirmado que tan solo un mes más adelante iba a haber otros dos encuentros amistosos frente a Chile. Antes de ver cómo iba a jugar la Tricolor esos tres partidos, también parecía una ventana para ver el comportamiento sin un jugador tan trascendental. Después, quedó en el aire que Néstor Lorenzo se equivocó al no convocarlo.
El perjuicio
El problema grande es que la Selección Colombia estuvo muy lejos de dejar una buena imagen, sobre todo, frente a México y Paraguay. Las enormes dificultades en cuanto a generación de juego y soluciones en ataque quedaron al desnudo, afectando principalmente la imagen de varios de los que recién se estaban estrenando. En eso, también cayó alguno de los de más experiencia y que no estuvo a la altura de las expectativas, tema para profundizar más adelante.
El perjuicio con la lesión del guajiro no es algo para tomar a la ligera. Se van a perder otros dos partidos en la misión de observar cómo se comporta el equipo con nuevos integrantes y la influencia de Luis Díaz. Ahora que Néstor Lorenzo ya tuvo el espacio para observar a varios de los jugadores del recambio generacional, va a tener que acudir a un diseño grupal al que terminó jugando frente a Perú, que fue lo más destacado, aunque con el condicionante de que el rival había sufrido una expulsión.
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Un agravante del panorama es que todavía no se sabe cuándo vaya a aparecer una nueva oportunidad de disputar encuentros preparatorios. Con las modificaciones que se están haciendo de cara al Mundial 2030, en el que Argentina, Uruguay y Paraguay ya tendrían su cupo asegurado por albergar unos partidos de la fase de grupos, no se sabe cómo va a ser el formato de la Eliminatoria ni cuándo vaya a iniciar.
En este momento, sería completamente especulativo hablar de probabilidades. Lo que sí se puede asegurar en la actualidad es que la posibilidad de que la siguiente oportunidad de reunión de la Selección Colombia sea para afrontar partidos oficiales en el arranque del proceso clasificatorio existe. Dado ese escenario y con Díaz sano, Néstor Lorenzo no tendría más opción que empezar la competencia en medio de otro laboratorio de experimentos.
Un beneficiado
Se hablaba anteriormente de un futbolista de experiencia que se quedó lejos de brindar buenas presentaciones en la pasada fecha FIFA. Se refiere puntualmente a Jhon Arias, quien lleva años jugando en una posición distinta a lo que tiene acostumbrado y que, tras el retiro de James Rodríguez de la Selección, recibía la oportunidad de ser el líder creativo. Su rendimiento fue deficiente y se fue en deuda.
Habiendo visto que el rol le quedó grande, fue en el segundo tiempo frente a Perú que Lorenzo se decidió por otros jugadores para repartir la pelota y envió al chocoano a jugar como extremo por izquierda. Y no hace falta ser adivino ni un experto para saber que esa es la posición inamovible de Luis Díaz. En medio de las conclusiones que se sacaron, ya se venía indicando que Arias apuntaba a regresar como centrocampista o a ser suplente del guajiro.
La lesión de Díaz, sin lugar a dudas, pone como gran beneficiado a Jhon Arias. Va a tener otra chance de demostrar que el mal nivel fue un tropiezo y que las esperanzas de tenerlo como un referente son reales. Ese par de duelos frente a Chile brindarán hechos comprobados sobre el jugador de Palmeiras, pero seguirán dejando la duda de las interacciones con Luis Díaz.


