Fantasy Football 2026: los 15 jugadores que debes evitar antes de arruinar tu Draft
Lesiones, competencia interna y cambios de ofensiva convierten a varias figuras de la NFL en apuestas delicadas para el Fantasy

El Draft del Fantasy Football no se define únicamente por encontrar al próximo sleeper o jugador por debejo del radar. Evitar pagar de más por jugadores cuyo escenario no corresponde con su posición promedio de selección puede resultar igual de importante, sobre todo en las primeras rondas, donde un error deja menos margen de maniobra durante la temporada.
Hablar de un jugador a evitar tampoco significa que vaya a tener una mala campaña. El concepto de ‘bust’ está relacionado con el valor obtenido frente al ADP, por lo que una estrella puede producir números aceptables y, aun así, convertirse en una selección costosa si fue elegida varias rondas antes de donde debía.
Los ADP pueden cambiar dependiendo de la plataforma y la fecha del Draft. La combinación de lesiones, competencia por volumen, cambios de coordinador, situación del quarterback y dependencia de touchdowns permite identificar algunos de los perfiles con mayor riesgo. Estos son 15 jugadores cuyo precio merece cautela de cara a la temporada 2026.
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¿Qué jugadores debes evitar en el Fantasy Football de la NFL 2026?
De’Von Achane (MIA) – ADP 12 | RB7
Una parte sustancial del valor de De’Von Achane se ha construido como receptor. Durante las últimas dos temporadas promedió 21.5 puntos PPR cuando Tua Tagovailoa estuvo disponible, pero apenas 10.5 sin él, una diferencia que adquiere relevancia ante cualquier cambio en la posición de quarterback. Un pasador con mayor tendencia a resolver las jugadas con las piernas podría reducir los pases cortos hacia el corredor. Un descenso en recepciones puede impedir que Achane responda a un precio cercano a primera ronda.
Justin Jefferson (MIN) – ADP 11.8 | WR6
El talento de Justin Jefferson permanece fuera de discusión, pero su precio exige una recuperación inmediata. El receptor terminó 2025 con 11.9 puntos PPR por encuentro pese a recibir 141 targets, por lo que el problema estuvo principalmente en la calidad de esas oportunidades y en la producción de touchdowns. Minnesota afronta otra campaña con interrogantes alrededor de la posición de quarterback. Jefferson puede volver a ser un WR1, pero seleccionarlo dentro del top 12 exige que el rebote ocurra desde la primera semana.

Trey McBride (ARI) – ADP 23 | TE2
McBride dominó la posición en 2025 con 126 recepciones, 1,239 yardas y 11 touchdowns, pero repetir ese volumen bajo una estructura ofensiva distinta será complicado. Arizona puede buscar una mayor presencia terrestre y reducir una cantidad de pases que la campaña anterior estuvo entre las más elevadas de la liga. Si disminuyen tanto el volumen de la ofensiva aérea como el porcentaje de targets destinado a los tight ends, pagar una selección de segunda ronda por McBride pierde atractivo.
A.J. Brown (NE) – ADP 19 | WR7
El nuevo escenario de A.J. Brown abre otra discusión sobre su valor. El receptor tiene 29 años, viene de una campaña con menor eficiencia respecto a sus mejores temporadas y ha perdido varios encuentros durante los últimos dos años. Su nueva ofensiva también cuenta con diferentes alternativas para distribuir el balón. El precio de segunda ronda prácticamente obliga a que se convierta desde el inicio en el eje absoluto del juego aéreo para justificar la inversión.
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Bucky Irving (TB) – ADP 45.8 | RB20
Irving perdió parte del impulso obtenido como novato. En 2025 disminuyó aproximadamente dos yardas por acarreo respecto a su primera temporada y se perdió varios partidos, por lo que existen preguntas alrededor de su capacidad para recuperar el nivel mostrado durante su irrupción. Tampa Bay también dispone de alternativas para repartir el trabajo. Si Irving no domina las recepciones ni los acarreos cerca de la zona de anotación, su techo queda limitado para un jugador seleccionado alrededor de la cuarta o quinta ronda.
Jameson Williams (DET) – ADP 57.2 | WR26
Jameson Williams terminó como WR12 en puntos totales la temporada anterior, pero su promedio de 12.9 puntos PPR por partido lo colocó apenas en el sitio 19 entre receptores en producción por encuentro. Su problema fue la regularidad: registró 6.6 puntos o menos en 41.2% de sus partidos e incluso terminó dos veces sin puntos. Con Amon-Ra St. Brown y Sam LaPorta compartiendo targets, su perfil continúa dependiendo demasiado de jugadas explosivas.
Cam Skattebo (NYG) – ADP 37.3 | RB17
Cam Skattebo dejó señales de impacto como novato, pero su costo actual en los Drafts resulta difícil de justificar por las dudas alrededor de su volumen. Antes de sufrir una fractura de peroné acompañada por una lesión de ligamentos que terminó con su temporada 2025, el corredor promedió alrededor de 19.5 toques y 96.3 yardas totales entre las Semanas 2 y 7. El problema para 2026 es que los Giants incorporaron a Najee Harris y todavía cuentan con Tyrone Tracy Jr. y Devin Singletary, por lo que Skattebo podría perder oportunidades en terceros downs, zona roja y series específicas.
Harold Fannin Jr. (CLE) – ADP 70.2 | TE5
Fannin aparece como uno de los tight ends seleccionados más temprano, aunque Cleveland incorporó a KC Concepcion y Denzel Boston para acompañar a Jerry Jeudy, lo que aumenta considerablemente la competencia por targets. Cuando recibió siete pases dirigidos o menos en 2025 promedió apenas 9.3 puntos PPR; con ocho o más, subió a 16.9. Pagar precio de TE5 por un jugador tan dependiente del volumen, dentro de una ofensiva con dudas en quarterback, representa una apuesta complicada.
Courtland Sutton (DEN) – ADP 76.6 | WR33
La llegada de Jaylen Waddle modifica el panorama de Courtland Sutton. El veterano ya había visto reducirse sus targets y touchdowns durante dos temporadas consecutivas, mientras Troy Franklin terminó 2025 apenas 20 targets detrás de él. Denver también cuenta con Pat Bryant dentro de una ofensiva con más alternativas. Sutton todavía puede ofrecer semanas productivas, pero resulta difícil proyectar el volumen necesario para superar su ADP si Waddle asume un papel prioritario en el juego aéreo.
Jake Ferguson (DAL) – ADP 112.4 | TE12
El valor de Ferguson estuvo muy condicionado por la disponibilidad de CeeDee Lamb. En cuatro encuentros en los que Lamb salió temprano o no jugó, Ferguson promedió 8.3 targets, un touchdown y 18.6 puntos PPR. Con Lamb disponible, cayó a 5.6 targets, 0.3 touchdowns y 9.4 puntos. La presencia de George Pickens agrega otro competidor. En formatos estándar de 10 o 12 participantes existen tight ends con un camino más claro hacia volumen constante.
Patrick Mahomes (KC) – ADP 99.3 | QB13
Patrick Mahomes representa un caso particular porque su nombre y trayectoria pueden impulsar su selección antes de lo recomendable. Una parte relevante de su producción Fantasy reciente también ha dependido de lo que consiga aportar con las piernas, además de su capacidad como pasador. Kansas City podría administrar ese recurso para limitar golpes innecesarios. Con quarterbacks productivos disponibles en zonas similares del Draft, asumir un precio elevado por Mahomes no siempre ofrece la mejor relación entre costo y producción.

David Montgomery (HOU) – ADP 50 | RB22
Montgomery presenta riesgo por la posible distribución del trabajo dentro del backfield. La presencia de otras alternativas puede impedir que controle de manera constante los snaps, acarreos y oportunidades por pase, tres factores fundamentales para un running back seleccionado alrededor del pick 50. Su producción puede depender especialmente de los touchdowns. Ese escenario resulta costoso para un corredor que podría terminar dentro de una rotación más equilibrada de lo esperado.
Chuba Hubbard (CAR) – ADP 90 | RB34
Carolina cuenta con opciones suficientes para evitar que Hubbard tenga garantizado un volumen dominante durante toda la temporada. La competencia dentro del backfield puede quitarle una porción importante de los acarreos y limitar su participación en situaciones de pase, especialmente si otro corredor consigue aprovechar sus oportunidades. El peligro con Hubbard es terminar pagando por un titular cuando su participación semanal podría cambiar rápidamente dependiendo del rendimiento y el plan de juego.
DK Metcalf (PIT) – ADP 90.6 | WR37
El nombre de DK Metcalf continúa teniendo peso dentro de los Drafts, pero su producción reciente obliga a revisar con cuidado el precio antes de seleccionarlo. En 2025 registró 99 targets, 850 yardas y 59 recepciones, números alejados de sus temporadas de mayor impacto Fantasy. La distribución del balón y la consistencia del juego profundo también serán factores determinantes. Aunque su ADP ha descendido, existen receptores en esa misma zona con mayores posibilidades de entregar un piso semanal estable.
Travis Kelce (KC) – ADP 104 | TE10
Travis Kelce sigue siendo una opción reconocida en Fantasy, pero su producción y situación dentro de Kansas City generan dudas para seleccionarlo como TE10. En 2025 registró 76 recepciones en 108 targets para 851 yardas y cinco touchdowns, mientras que con Patrick Mahomes en el campo su participación de targets fue de 18.8%, lejos del 28.7% registrado por Rashee Rice. Además, Kelce cumplirá 37 años en octubre y los Chiefs reforzaron su juego terrestre con Kenneth Walker III y Emmett Johnson, una modificación que podría reducir el volumen de pases. En sus últimos tres encuentros de 2025 promedió apenas 4.8 puntos PPR, por lo que apostar por él dentro del top 10 de tight ends implica confiar en que mantenga un volumen que ya ha comenzado a disminuir.
Para un Draft en el 2026, priorizar jugadores con caminos más claros hacia volumen, salud y estabilidad semanal puede ofrecer una construcción de roster menos vulnerable. En especial durante las primeras seis rondas, evitar selecciones cuyo techo ya está incorporado en el ADP puede ser tan importante como encontrar al próximo breakout.
*ADP se refiere al promedio de lugar en el que cada jugador es drafteado.


