Charlyn Corral se quiebra tras el Balón de Oro: “He hecho lo que ningún mexicano ha hecho”
La delantera del Pachuca habló con la voz entrecortada sobre los obstáculos de su carrera y aseguró que llegó el momento de disfrutar su pasión

Charlyn Corral cumplió un sueño y, después de vivirlo, decidió hablar de todo lo que hubo detrás. En una conferencia de prensa organizada por Pachuca Femenil, la delantera recordó los obstáculos que ha enfrentado durante su carrera, las veces que sintió que su capacidad era cuestionada y el largo camino que recorrió hasta recibir un reconocimiento internacional. Lo hizo con la voz entrecortada, pero también con una sensación de tranquilidad que pocas veces había expresado públicamente.
“Para mí es un honor compartirles lo que viví; otra vez se me puso la piel chinita de todo lo que viví cuando me dieron la noticia. La verdad es que creo que cumplí un sueño, fue algo muy grande que a cualquier futbolista le puede pasar”, relató. Corral también destacó que el reconocimiento no lo percibe solamente como un logro personal, sino como un momento importante para Pachuca y para el futbol mexicano.
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Pero detrás de la celebración también hubo espacio para recordar los años en los que sintió que todavía tenía algo que demostrar. Corral explicó que desde niña recibió de su familia el mensaje de que podía estar entre las mejores del mundo y que esa mentalidad la acompañó durante toda su trayectoria. Incluso recordó el impacto que tuvo su paso por España y el hecho de haber compartido cancha con futbolistas que posteriormente se convertirían en campeonas del mundo.
Ese recorrido, sin embargo, también estuvo acompañado por momentos difíciles. La propia futbolista recordó etapas de su adolescencia en las que recibió comentarios que afectaron la manera en que se veía a sí misma. “Es que haga aquí lo que haga, pues no parece que no valgo”, recordó al hablar de aquellos años y de cómo, con el tiempo, comenzó a tomar decisiones diferentes para continuar con su carrera.
Por eso, el reconocimiento que recibió ahora tiene un significado distinto. Corral considera que representa ese momento que durante años imaginó que llegaría demasiado tarde. “Yo creía que iba a ser tarde. Hoy me doy cuenta que llegó en el momento justo, porque no es tarde”, explicó. Para ella, el premio también fue una manera de poner sobre la mesa todo lo que ha construido y dejar claro que su trayectoria no puede reducirse únicamente a sus números.
“Creo que hoy, después de esto, ya es un golpe sobre la mesa de decir: ‘Has sido una jugadora diferente, he sido una jugadora especial’”, señaló. Corral reconoció el talento que recibió, pero también el trabajo que realizó para desarrollarlo: “Dios me dio un talento, pero yo también supe aprovechar y trabajar ese talento”.
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Ahora quiere vivir el futbol de otra manera. Después de años de exigirse al máximo y cargar con responsabilidades que, según explicó, incluso llegaron desde su infancia, Corral aseguró que llegó el momento de dejar atrás parte de esa presión. “Hoy ya quiero disfrutar más del fútbol, ya no le debo nada a nadie”, afirmó. También adelantó que quiere recuperar una nueva versión de sí misma: “Ahora, después de esto, ya quiero que regrese la Charlyn 3.0, la nueva versión”.
La atacante también tiene objetivos deportivos por delante. Quiere que Pachuca llegue a la Liguilla y mantiene la ilusión de disputar otro Mundial con la Selección Mexicana. “Creo que sería muy bonito estar en otro Mundial, que sea el mejor Mundial de México, el mejor Mundial también en lo personal”, expresó. Al mismo tiempo, aseguró que no quiere adelantarse demasiado y que prefiere concentrarse en el día a día.
Su reflexión también alcanzó al futbol femenil mexicano. Corral reconoció que la existencia de una liga profesional, la presencia de jugadoras extranjeras y la posibilidad de jugar en estadios representan avances que durante su generación parecían lejanos. Consideró que el reconocimiento que acaba de recibir puede servir para que más futbolistas se motiven y para que la Liga MX Femenil continúe ganando visibilidad.
En medio de esa reflexión apareció uno de los mensajes que más quiso dejar: la competencia no debería dividir al futbol mexicano. Corral pidió que las futbolistas se apoyen entre ellas y que el objetivo sea competir fuera del país, en lugar de concentrarse en decidir quién es la mejor dentro de México. “Nosotros nos tenemos que ayudar para pelear y ser los mejores del mundo, motivarnos en vez de estar peleándonos por quién es mejor en México”, sostuvo.
También habló de las niñas que vienen detrás y de la importancia de combinar el futbol con la educación. Su consejo fue directo: “Nunca les diría que desistan de la educación. Creo que la educación es muy importante”, y pidió a las jóvenes tener como prioridad terminar sus estudios.
Al final, Corral habló de cómo quiere que se recuerde su carrera. No solo por los goles, los récords o los títulos, sino por lo que intentó transmitir dentro y fuera de la cancha. “Charlyn es más que eso, Charlyn es una buena amiga, una buena persona, una estudiante, una persona que se preparó académicamente, una persona que se sobrepuso de todos los obstáculos”, afirmó.
Quizá por eso, después de tantos años de exigencia, su mensaje ya no fue una promesa de demostrar algo más, sino una declaración de libertad. “No debo nada, nadie me debe nada, no tengo rencores con nadie, porque gracias a eso soy quien soy. Pero de ahora en adelante sí quiero vivir al máximo cada momento”, dijo.
Y mientras piensa en lo que viene, Corral también dejó claro que quiere seguir representando a las mujeres y niñas que encontraron en el futbol una posibilidad. “Todas esas mujeres, niñas que no pudieron llegar, para mí, yo las sigo representando. Y ojalá que pueda representarlas más tiempo y lo haré de la mejor manera”, concluyó.


