¿Misión imposible para el Barça? Simeone nunca ha perdido un partido de eliminatoria en Champions como local
Publicado por Abraham Bencid
Simeone nunca ha perdido en eliminatoria de Champions como local y el Barcelona jamás ganó ni marcó en sus visitas europeas al Atlético

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El Barcelona llegará al partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions League con una desventaja de 0-2 y con la obligación de buscar una remontada el martes 14 de abril de 2026 en el Estadio Metropolitano. El contexto ya era pesado por el marcador de la ida, pero se vuelve todavía más complejo cuando se revisan los antecedentes del Atlético de Madrid de Diego Simeone en noches europeas de eliminación directa en casa.
No se trata solo de una sensación de fortaleza local, sino de una tendencia sostenida durante más de una década. En la Champions, el Atlético de Simeone ha construido su prestigio continental a partir de eliminatorias que se endurecen en Madrid, con partidos cerrados, ventaja emocional y una capacidad probada para sostener resultados grandes. Y en el caso del Barça, además, el recuerdo europeo en casa rojiblanca no ofrece un solo precedente favorable.
El Metropolitano, el gran argumento del Atlético de Simeone
Tomando como base el historial oficial de la UEFA, Simeone llega invicto en partidos de eliminatoria de Champions disputados como local, desde el 4-1 al Milan en 2014, pasando por el 1-0 al Barcelona y el 0-0 ante Chelsea en aquella campaña, hasta el 1-0 al Leverkusen y el 0-0 contra el Real Madrid en 2015. Esa línea continuó con el 0-0 ante PSV, el 2-0 al Barça y el 1-0 al Bayern en 2016, además del 0-0 con Leverkusen y el 2-1 sobre el Real Madrid en 2017. La conclusión es clara: el Atlético nunca perdió ese tipo de partido en su estadio con el Cholo.
La fortaleza no quedó congelada en la mejor época del Calderón. Ya en el Metropolitano, el Atlético siguió defendiendo esa condición con el 2-0 a Juventus en 2019, el 1-0 a Liverpool en 2020, el 1-1 ante Manchester United y el 0-0 frente al Manchester City en 2022, el 2-1 al Inter y el 2-1 al Borussia Dortmund en 2024, y el 1-0 al Real Madrid en 2025, aun cuando esa serie terminó eliminado en penales. El patrón se repite contra rivales de élite y en distintos contextos competitivos.
Esta misma temporada europea volvió a confirmarlo. En casa, el Atlético ya goleó 4-1 al Club Brugge en el play-off y luego derrotó 5-2 al Tottenham en la ida de octavos, es decir, nueve goles a favor en sus dos partidos más recientes de eliminación directa en Madrid. Para un Barcelona que necesita al menos dos goles para forzar la prórroga, el dato no es menor: la serie no solo exige atacar, también demanda resistir en un estadio donde el Atlético suele castigar cada error.
El antecedente del Barcelona en casa del Atlético
El historial general entre ambos en la Copa de Europa/Champions tampoco juega a favor del conjunto azulgrana. Antes de la vuelta, la UEFA registra cinco enfrentamientos entre Barcelona y Atlético en la competición, con balance de tres victorias rojiblancas, un empate y una victoria blaugrana, además de un marcador global de 7-3 para el club madrileño. A eso se suma el 0-2 de la ida en el Camp Nou esta misma semana, que dejó al equipo de Hansi Flick obligado a una noche casi perfecta para seguir vivo.
Cuando el Barça visitó al Atlético en Champions, nunca salió vencedor y nunca marcó. En los cuartos de final de la temporada 2013/14 cayó 1-0 en el Vicente Calderón, resultado que selló su eliminación tras el 1-1 de la ida. Dos años después, en los cuartos de final de 2015/16, volvió a perder en Madrid, ahora 2-0, también para despedirse del torneo. Son dos visitas, dos derrotas y cero goles anotados en casa rojiblanca dentro de la Champions.
Eso explica por qué la misión del Barcelona parece más a una hazaña que a una simple remontada. El equipo catalán no solo debe levantar un 0-2 en una eliminatoria continental; también necesita romper una cadena histórica de Simeone en casa y modificar un antecedente directo que, cada vez que lo llevó a Madrid por Champions, terminó con el Atlético imponiendo su guion. La estadística no juega, pero sí marca el tamaño del reto.
Con esos números sobre la mesa, el Atlético llega a la vuelta con una ventaja que va más allá del marcador. Tiene la renta de la ida, tiene el respaldo de sus precedentes europeos como local y tiene, además, un historial directo ante el Barcelona que en Champions siempre se inclinó del lado rojiblanco cuando la serie se resolvió en Madrid. Si el Barça quiere avanzar, deberá hacer algo que casi nadie ha logrado con Simeone: ganar una noche de eliminatoria en su casa y, de paso, marcar donde nunca pudo hacerlo.


