Chivas, Cruz Azul y Pumas se quedan sin pretextos: la Liga MX se convierte en su gran obligación
América fue el único de los cuatro grandes que avanzó en Leagues Cup; Chivas, Cruz Azul y Pumas vuelven a la Liga MX obligados a responder

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La Leagues Cup 2026 dejó un golpe importante para tres de los clubes con mayor exigencia del fútbol mexicano. América fue el único de los cuatro grandes que consiguió avanzar a los cuartos de final, mientras Pumas, Chivas y Cruz Azul regresaron a México antes de lo esperado.
Los tres llegaron al torneo con la intención de competir por el título, pero terminaron eliminados en la primera fase. Ahora, la Liga MX se convierte en su principal obligación y el rendimiento durante las próximas jornadas determinará qué tan profundo fue realmente el golpe internacional.
Pumas necesita demostrar que el subcampeonato del semestre pasado no fue un episodio aislado; Chivas debe transformar su funcionamiento en goles y resultados; y Cruz Azul, campeón del Clausura 2026, está obligado por la calidad y profundidad de su plantilla a mantenerse entre los grandes candidatos. Los tres regresan con una presión importante.
Pumas vuelve a fracasar a nivel internacional
Pumas sigue sin encontrar la fórmula ante los equipos de la MLS. Los universitarios decepcionaron en la Leagues Cup, con derrotas ante Charlotte y Cincinnati, además de un empate frente a Columbus que terminó con una caída en la tanda de penales. El equipo cerró su participación con apenas un punto y un gol a favor.
A nivel internacional, los descalabros comienzan a acumularse. En 2025 quedó eliminado en la primera fase de la Leagues Cup, en 2024 fue goleado por Seattle Sounders en los octavos de final y en 2023 cayó frente a Querétaro. La edición de 2026 volvió a terminar mucho antes de lo esperado.
La eliminación pone nuevamente toda la atención sobre la Liga MX, donde la escuadra universitaria está obligada a competir después de haber sido subcampeón del fútbol mexicano el semestre anterior. Aquella campaña demostró que un golpe internacional puede convertirse en un punto de inflexión.
Pumas llegó a su serie frente a San Diego en la Concacaf Champions Cup con dudas alrededor de su rendimiento. Había conseguido victorias sobre Santos y Tigres, pero también había dejado puntos en casa con empates ante Querétaro y León. Entonces llegó el 4-1 sufrido en el partido de ida ante los californianos y la eliminación continental terminó por cambiar el rumbo de la temporada.
A partir de la jornada 6, Pumas ganó ocho partidos y sufrió solamente una derrota en Liga MX. Esa racha le permitió terminar como líder y posteriormente avanzar hasta la final, donde incluso estuvo por delante en el marcador frente a Cruz Azul antes de permitir una remontada que culminó con un gol al minuto 95.

Sin embargo, la continuidad de aquel proyecto desapareció durante el verano. Efraín Juárez dejó la dirección técnica para marcharse a Europa y el plantel también perdió futbolistas importantes, entre ellos Jordan Carrillo. La llegada de Esteban Solari abrió entonces una nueva etapa. El inicio parecía complicado después de la derrota frente a Pachuca en la jornada 1, pero las victorias posteriores cambiaron rápidamente las sensaciones. El equipo capitalino venció a Toluca en el Estadio Nemesio Diez y goleó 5-1 a Juárez, resultados que elevaron el ánimo antes de viajar a la Leagues Cup.
Los fantasmas internacionales, sin embargo, volvieron a aparecer. Para una afición que lleva 15 años esperando un campeonato, la eliminación representa otro golpe y deja preguntas sobre el verdadero potencial de una plantilla que apenas unos meses atrás estuvo a minutos de conquistar el título. Ahora tendrá la posibilidad de reconstruir su camino desde casa. Pumas ocupa el cuarto lugar de la Liga MX y tendrá dos partidos consecutivos como local, primero frente a Querétaro el domingo 16 de agosto y posteriormente contra Necaxa el 23.
Desde su último campeonato, el club no ha conseguido sostener proyectos exitosos durante largos periodos. Los equipos que consiguieron acercarse al título terminaron desmoronándose antes de consolidarse. La pregunta vuelve a ser si esta plantilla podrá dejar atrás los errores que marcaron su Leagues Cup o si terminará repitiéndose la misma historia.
Chivas domina, compite y genera, pero sigue sin encontrar el gol
Chivas volvió a quedar expuesto en una competencia internacional. Desde que la Leagues Cup comenzó a disputarse con todos los equipos de la Liga MX, el Guadalajara no ha conseguido superar la primera fase. En esta edición terminó con una victoria, un empate y una derrota, insuficientes para mantenerse con vida.
La expectativa alrededor del Rebaño era muy alta. El equipo inició la temporada como uno de los candidatos por la profundidad de su plantilla, el talento disponible y refuerzos como Jordan Carrillo y Kevin Castañeda, además de haber conseguido mantener a los cinco futbolistas que disputaron la Copa del Mundo.
Durante la campaña anterior, las ausencias de los mundialistas habían servido como contexto para explicar algunas dificultades. Aun así, el cuadro rojiblanco alcanzó las semifinales y estuvo cerca de eliminar a Cruz Azul. Ahora, con el plantel completo, no han logrado regresar al mismo nivel.

El equipo de Gabriel Milito es capaz de dominar, controlar la posesión y llevar los partidos hacia campo rival, pero la pregunta comienza a ser si eso basta cuando no consigue transformar ese control en goles. La escuadra tapatía comenzó el torneo con una derrota 2-0 frente a Toluca. Después apenas pudo vencer por la mínima a Juárez y marcó solamente un gol ante Puebla en un partido que terminó empatado.
Los mismos problemas aparecieron en la Leagues Cup. Contra LAFC, el Guadalajara únicamente consiguió un empate 1-1 y posteriormente cayó por la mínima ante Dallas pese a controlar el encuentro. La victoria frente a Seattle Sounders en la última jornada terminó siendo únicamente un consuelo, porque el equipo ya estaba eliminado.
El gran pendiente está frente a la portería. Armando ‘Hormiga’ González acumula seis partidos sin marcar esta temporada, mientras Chivas necesita que el volumen ofensivo que genera termine reflejándose en el marcador. Para una afición que está cerca de cumplir una década sin celebrar un título, el funcionamiento por sí solo ya no es suficiente. El equipo necesita resultados y ahora tendrá prácticamente toda su atención colocada en el campeonato mexicano.
Chivas visitará a Santos Laguna este 16 de agosto, con la obligación de ganar ante un club que todavía no ha sumado durante la campaña. Posteriormente volverá a casa el 22 de agosto para recibir a Tijuana.
Después comenzará un tramo considerablemente más complejo, con encuentros frente a Pachuca, Atlético de San Luis, Pumas y América. Será una secuencia que permitirá medir con mayor claridad hasta dónde puede llegar realmente el proyecto.
Cruz Azul cambia la Leagues Cup por la obligación de buscar el bicampeonato
La eliminación de Cruz Azul fue probablemente la más inesperada de las tres. Joel Huiqui llegó al mes de agosto al frente de la Máquina después de un inicio de etapa perfecto, con el Clausura 2026 y el Campeón de Campeones en su palmarés y sin conocer la derrota.
La racha invicta terminó frente al Atlante, pero el mensaje alrededor del proyecto se había mantenido: La Máquina quería competir por todos los títulos que disputara y la profundidad de su plantilla parecía darle argumentos suficientes para hacerlo.
El comienzo de la Leagues Cup reforzó esa sensación. Cruz Azul arrancó con una victoria y posteriormente consiguió otro triunfo frente a New York City FC, por lo que llegó a la última jornada dependiendo completamente de sí mismo. Los celestes necesitaban solamente un punto frente a Chicago Fire para asegurar su clasificación, pero un doblete de Puso Dithejane cambió el escenario.
La eliminación aumenta las exigencias sobre un proyecto construido para pelear en todos los frentes. La inversión realizada, la profundidad del plantel y los resultados obtenidos durante los últimos meses colocan a los capitalinos bajo una vara distinta, como se ha reflejado desde la directiva. Ahora deberá dejar atrás el golpe internacional y recuperar en Liga MX el ritmo que lo convirtió en campeón.

Su siguiente partido será como visitante frente a Tijuana el domingo 16 de agosto. Posteriormente recibirá al Atlas y viajará para medirse con Necaxa, una secuencia en la que tendrá la oportunidad de recuperar la estabilidad rápidamente.
Sin embargo, la Liga MX no será su único compromiso durante los próximos meses. El 16 de septiembre regresará a Estados Unidos para enfrentarse al Inter Miami en la Campeones Cup, otra oportunidad para borrar los fantasmas del certamen binacional.
El calendario alrededor de ese encuentro será particularmente exigente. El partido frente a Lionel Messi y compañía llegará cuatro días después del Clásico Joven contra América y apenas tres días antes de visitar a Monterrey, el equipo que aprovechó su caída ante Chicago.
Cruz Azul todavía tendrá otra oportunidad internacional durante el semestre, pero primero deberá responder en el torneo donde ya demostró que puede ser campeón. Después de quedarse corto en la Leagues Cup, la misión ahora es clara: volver a ganar y demostrar que aquella eliminación fue solamente un tropiezo dentro de un proyecto construido para dominar.


