El día que el peor América de la historia frustró al favorito Cruz Azul en el Clausura 2008
Último lugar, crisis total y con 10 hombres: así el América de Memo Ochoa y Salvador Cabañas evitó la caída ante un Cruz Azul de Markarián que peleaba el título

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El Clausura 2008 quedó marcado como uno de los torneos más oscuros en la historia del América. Las Águilas terminaron en el último lugar de la tabla con apenas 11 puntos, en medio de una crisis deportiva y cambios constantes en el banquillo. Sin embargo, en medio de ese panorama adverso, el equipo logró firmar un empate que se recuerda por el carácter mostrado ante uno de los mejores equipos del torneo: Cruz Azul.
La Máquina, en contraste, vivía una realidad completamente distinta con Sergio Markarián como técnico y Cristian Riveros, Miguel Sabah, Joaquín Beltrán, Gerardo Torrado, Jaime Lozano y César Villaluz como referentes. Finalizó en la tercera posición general con 31 unidades y alcanzó la final del campeonato, donde terminó por caer ante Santos. Aquel equipo celeste llegaba como amplio favorito, pero se encontró con un América que, pese a sus limitaciones, respondió con orgullo comandados por Salvador Cabañas.
Un torneo de caos en Coapa
El América vivió un semestre turbulento con tres entrenadores en el banquillo. Daniel Brailovsky inició el torneo, pero su ciclo ya mostraba desgaste tras la derrota en la final de la Copa Sudamericana 2007 ante Arsenal de Argentina.
Su lugar lo tomó Rubén Omar Romano, quien no logró revertir la situación. Bajo su gestión, el equipo acumuló un empate, curiosamente ante su exequipo, y nueve derrotas en Liga MX, además de un paso irregular en la Copa Libertadores. Finalmente, Juan Antonio Luna asumió el mando en un intento por estabilizar al plantel en la recta final.
El día que América sacó orgullo
La oportunidad parecía inmejorable para Cruz Azul. Llegaba con la posibilidad de romper una racha de más de una década sin vencer al América, ante un rival golpeado, con múltiples bajas y obligado a alinear jóvenes por la ausencia de varios titulares y seleccionados. Desde el inicio, La Máquina optó por un planteamiento cauteloso, bien parada en el campo, sin arriesgar de más, aunque con la expectativa de imponer condiciones ante su afición. El partido arrancó con ritmo bajo y muchas precauciones de ambos lados. América, por contexto, apostaba por resistir, pero Cruz Azul también tardó en soltarse. No fue sino hasta cerca del minuto 30 cuando los celestes comenzaron a generar peligro real, primero con un disparo de Gerardo Lugo que pasó cerca y después con un potente remate que se estrelló en el poste, en lo que fue el primer aviso serio del encuentro.
El escenario se inclinó aún más a favor de Cruz Azul cuando al minuto 30 Jesús ‘Woody’ Sánchez fue expulsado tras una barrida con los tachones por delante sobre Riveros. Con un hombre más, los locales aprovecharon y al 39, tras un centro desde fuera del área, Miguel Sabah conectó de cabeza para el 1-0, desatando la ilusión de finalmente romper la hegemonía azulcrema.
América reaccionó antes del descanso con un aviso de Salvador Cabañas, quien probó desde fuera del área y obligó a una gran intervención de Óscar Pérez. Para el segundo tiempo, los cambios de Rubén Omar Romano buscaron equilibrar al equipo, y poco a poco las Águilas encontraron espacios. El empate llegó al 54, cuando un balón largo encontró a Cabañas, quien ganó la carrera a la defensa, eludió al ‘Conejo’ Pérez y definió para el 1-1. Sin embargo, la respuesta celeste fue inmediata, y apenas cuatro minutos después, Sabah volvió a aparecer con un cabezazo para firmar su doblete y devolver la ventaja a Cruz Azul.
Cuando parecía que el triunfo se quedaba en casa, América sacó el carácter que no había mostrado en todo el torneo. Al 62, tras una jugada en la que Joaquín Beltrán no logró despejar, el recién ingresado Federico Higuaín aprovechó el rebote y definió con precisión para el 2-2 que silenció el Estadio Azul.
Con diez hombres, América resistió los intentos finales de Cruz Azul, que buscó el gol del triunfo sin éxito. El empate 2-2 tuvo un cierre tenso con conatos de bronca, pero para las Águilas significó más que un punto: fue un respiro en medio de una racha de cinco derrotas consecutivas (ante Morelia, Atlas, Santos, Tigres y San Luis).
Dos realidades opuestas en un mismo partido
Aquel resultado reflejó el contraste entre ambos equipos. Mientras Cruz Azul peleaba en la parte alta y se encaminaba a la final, América luchaba por salir del fondo de la tabla. Sin embargo, en ese duelo, la diferencia en la clasificación no se trasladó completamente al marcador. El empate dejó claro que, incluso en sus peores momentos, el América puede competir ante su acérrimo rival, apelando al orgullo y a figuras que marcaron diferencia en el campo.
Salvador Cabañas, un verdugo constante de Cruz Azul
Más allá de ese partido, Salvador Cabañas construyó una historia especial frente a Cruz Azul. El delantero paraguayo nunca perdió ante la Máquina y se convirtió en un auténtico dolor de cabeza para la defensa celeste.
Cabañas registró 9 goles en 7 partidos ante Cruz Azul, cifras que reflejan su dominio en este enfrentamiento. Su capacidad para aparecer en momentos clave lo consolidó como uno de los jugadores más determinantes en la historia reciente del Clásico Joven.


