¿Error o acierto? Raúl Gutiérrez cuestiona salida de Larcamón de Cruz Azul
El ‘Potro’ califica como sorpresiva y arriesgada la salida de Larcamón de Cruz Azul, señalando desgaste del proyecto y presión directiva
- Los números de Nicolas Larcamón en Cruz Azul: Estadísticas positivas, resultados insuficientes
- ¡Se acabó la paciencia! Cruz Azul despide a Nicolás Larcamón antes de la Liguilla tras crisis de resultados
- Siboldi lanza crítica tras salida de Larcamón: “Lo más fácil es cortar al entrenador”
La salida de Nicolás Larcamón de Cruz Azul tomó por sorpresa al entorno celeste y abrió un debate inmediato sobre el momento elegido por la directiva. La decisión se da después de la eliminación ante LAFC en la Concacaf Champions Cup, serie que terminó 4-1 en el global, y además llega en un contexto en el que, apenas la semana pasada, todavía había reportes sobre su continuidad hasta el cierre del torneo. El pasado 22 de abril, se hizo oficial su cese.
En ese escenario, Raúl ‘Potro’ Gutiérrez, actualmente sin equipo y a la espera de una nueva oportunidad tras su última etapa en Correcaminos, analizó la salida del estratega argentino y apuntó a una mezcla de desgaste deportivo, decisiones internas y presión propia de un club grande como Cruz Azul.
Una decisión sorpresiva y de alto riesgo
Para el Potro, la salida de Larcamón es una medida que nadie veía venir en este momento del torneo. En su lectura, no solo sacude al vestidor, también coloca a la directiva en una posición de máxima exposición por el momento en que se tomó. “Sin duda, es una decisión muy sorpresiva y muy arriesgada. Por el momento en que se encuentra La Máquina y por lo que se estaba perfilando, puede ser un arma de doble filo. Si a Cruz Azul le va bien, seguramente se dirá que fue una decisión acertada; si pasa lo contrario, el peso de lo que suceda va a recaer en la directiva”.
El exentrenador celeste considera que no es un movimiento común dentro de una institución que todavía estaba en una circunstancia importante en lo deportivo. Por eso, insistió en que el impacto no se limita al escritorio, sino que también alcanza la parte competitiva del equipo. “Es una decisión poco común, complicada no solo para la directiva, sino para lo que representa deportivamente el equipo. Por eso sorprende a todos, definitivamente”.
El desgaste deportivo y un equipo que perdió sorpresa
En el análisis de Gutiérrez, la presión de Cruz Azul no permite demasiado margen de espera. Al tratarse de un club grande, explicó, las exigencias son inmediatas y cualquier baja en el rendimiento termina por convertirse en un foco rojo. “Es un equipo grande y las decisiones, así como las necesidades que tiene un club así, son de primera mano. No puedes esperar demasiado. Creo que todo fue un cúmulo de circunstancias, porque lo más visible era que el equipo no estaba funcionando desde hacía siete o nueve partidos”.
A partir de ahí, el Potro apuntó a un problema más profundo que los resultados aislados. Desde su punto de vista, el respaldo que tuvo Larcamón fue importante, incluso después de golpes fuertes, pero con el paso de las semanas el discurso dejó de tener el mismo efecto dentro del plantel. “La parte que se veía en la cancha puede tener muchos contextos. No sé qué detalles concretos pudieron influir, pero al final el respaldo que siempre se le dio al entrenador fue importante, sobre todo después de ese 7-0 que recibió en Estados Unidos. Por eso creo que el problema radica en otros detalles”.
También mencionó movimientos que, a su juicio, terminaron por afectar la estabilidad del proyecto. Las salidas de elementos que habían sostenido al equipo en momentos importantes fueron una señal del desgaste interno que se vivía. “Sorprende la salida de jugadores como Rivero, que de alguna manera le salvaron el puesto en partidos importantes la temporada pasada. Conforme pasa el tiempo, pareciera que ese discurso se fue desgastando con la plantilla. El equipo por momentos jugaba bien, pero todo el mundo ya sabía cómo jugarle a Cruz Azul, y eso le complicó muchísimo”.
El Potro cerró esa parte de su reflexión con una idea clara: la salida de Larcamón no responde a un solo factor, sino a una suma de señales que terminaron por reflejarse en la cancha. “La decisión es un cúmulo de detalles que se fueron reflejando en el campo. Sorprende por todo lo que representa, porque el equipo todavía estaba en una circunstancia importante para pelear por una posible liga, pero también está la eliminación de la Concachampions, donde Cruz Azul se vio superado, más allá del rival que tenía enfrente”.
El papel de la directiva y la apuesta por cambiar la tendencia
Otro de los puntos que abordó Raúl Gutiérrez fue la responsabilidad de la dirigencia. Ahí hizo una diferencia entre el contexto que él vivió en Cruz Azul y el que hoy existe en La Noria, sobre todo por la estructura deportiva actual. “Son tiempos diferentes. Cuando yo estuve, después del 7-0 salió Jaime Ordiales, Carlos López de Silanes quedó un tiempo en funciones y había muchos cambios alrededor del club. A mí me tocó un periodo de reestructuración, incluso con limitaciones económicas para planear el siguiente torneo”.
Gutiérrez recordó que en su etapa no pudo concretar los refuerzos que había pedido, lo que terminó por condicionar el proyecto. Por eso sostuvo que ahora el análisis debe ser distinto, ya que existe una figura específica para tomar decisiones en el área deportiva. “Yo pedí, por ejemplo, a Enzo Copetti, que en ese momento andaba muy bien, y me dijeron que costaba mucho dinero. Al final no logramos llevar a nadie. Por eso hoy hay que marcar la diferencia, porque ahora hay un director deportivo que se encarga de gestionar ese tipo de cosas”.
En ese sentido, el Potro salió en defensa de Víctor Velázquez y pidió que la discusión también alcance a Iván Alonso, responsable del armado y de la conducción deportiva del proyecto. “Sí tengo que hablar a favor del ingeniero. Es una persona con la que se puede platicar y, cuando terminó nuestra relación laboral, la parte humana siempre estuvo por delante. De repente cargarle toda la mano al ingeniero es demasiado, sobre todo teniendo ya un director deportivo que se ha encargado de las gestiones. Sería muy interesante escuchar la voz de Iván Alonso, porque al final él es el encargado de la parte deportiva”.
Finalmente, sobre la apuesta de cambiar de técnico para modificar la dinámica del equipo, Gutiérrez prefirió no entrar en detalles sobre la relación interna entre plantel y entrenador, aunque sí reconoció que ese tipo de rupturas suelen incubarse desde dentro. “Sería irresponsable de mi parte hablar de la relación entre la plantilla y el entrenador, porque esas cosas solo se ven desde dentro. Muchas veces sucede que, por pequeños desajustes, problemas o decisiones, la plantilla puede tener algún tipo de reacción”.
Aun así, dejó claro que el movimiento es arriesgado, pero en el fútbol nada está escrito y Cruz Azul puede encontrar una respuesta inmediata con el relevo. “Es una decisión arriesgada, porque la lógica diría que no va a funcionar. Pero esto es fútbol. Quién dice que con este cambio Cruz Azul no encuentra la tendencia que busca y hasta la décima copa”.
Así, el Potro resumió la salida de Nicolás Larcamón como una medida inesperada, delicada y de alto impacto, marcada por el desgaste del proyecto, la presión de los resultados y una apuesta de la directiva que, para bien o para mal, tendrá consecuencias inmediatas sobre el cierre del torneo.


