¡Polos opuestos! Pumas y América llegan al Clásico Capitalino con los papeles invertidos
Los universitarios pasaron de liderar la Liga MX a buscar un milagro y Las Águilas transformaron su eliminación en una temporada de protagonismo

El fútbol tiene una manera particular de cobrar cuentas pendientes. Hace apenas seis meses, Pumas miraba al América desde lo más alto de la clasificación, convencido de que podía transformar su liderato en un campeonato. Las Águilas, en cambio, habían ingresado a la Liguilla desde el octavo puesto, con más dudas que certezas. Hoy, cuando ambos equipos vuelven a encontrarse en el Apertura 2026, la historia parece escrita al revés: los azulcremas son líderes generales y los universitarios necesitan una combinación de resultados para evitar que su temporada termine antes de tiempo.
La distancia entre aquel Clausura 2026 y el presente no se mide únicamente en puntos. Los protagonistas de una de las eliminatorias más recordadas del semestre anterior atraviesan realidades opuestas. Algunos cambiaron de camiseta, otros pasaron de héroes a señalados y uno de los futbolistas más cuestionados de aquella serie encontró en los goles una respuesta a las críticas. El Clásico Capitalino llega con una carga que va más allá de los tres puntos: representa el contraste entre dos proyectos que tomaron caminos distintos después de aquella confrontación.
Para Pumas, el partido contra América significa mucho más que enfrentar al rival de la ciudad. Es la posibilidad de mantenerse con vida en una campaña que comenzó con expectativas y terminó convertida en una lucha contra la eliminación. Para las Águilas, representa la oportunidad de reafirmar su liderato y demostrar que aquel fracaso en la Liguilla fue el punto de partida de su recuperación. El escenario es el mismo, pero los papeles, las responsabilidades y hasta la percepción de los protagonistas cambiaron por completo.
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De líderes a perseguidores: seis meses que cambiaron la historia de Pumas y América
Hay derrotas que modifican una temporada y victorias que parecen anunciar el nacimiento de una nueva etapa. El Clausura 2026 dejó ambas sensaciones en el Clásico Capitalino. Pumas había terminado la fase regular como líder general, una posición que lo colocaba entre los principales candidatos al campeonato. América, por el contrario, había tenido que conformarse con el octavo lugar, una clasificación que reflejaba sus dificultades para encontrar regularidad.
Aquel partido de vuelta (luego de que la ida quedara 3-3) pareció confirmar las diferencias desde sus primeros minutos. Rubén Duarte y Nathan Silva aparecieron en el marcador para darle ventaja a los universitarios, mientras Jordan Carrillo amplió la diferencia hasta el 3-0 momentáneo. La contundencia de Pumas alimentaba la posibilidad de dejar fuera a su rival, pero el América todavía tenía una respuesta pendiente.
El equipo azulcrema encontró en Patricio Salas y Alejandro Zendejas los goles que devolvieron la tensión a la serie. Salas descontó y Zendejas marcó un doblete para igualar el marcador global. El desenlace dejó una imagen que perseguiría al americanismo: Henry Martín falló el penalti que terminó por sellar la eliminación de Las Águilas. Pumas celebró su clasificación y América abandonó el torneo con la frustración de haber quedado fuera ante su rival capitalino.
Seis meses después, los resultados de aquella eliminatoria parecen pertenecer a otra época. América encabeza la clasificación del Apertura 2026, mientras Pumas se encuentra obligado a ganar para conservar posibilidades de disputar la Liguilla. El conjunto universitario pasó de administrar una ventaja sobre el resto de los equipos a depender de resultados ajenos. Las Águilas, que entonces buscaban sobrevivir desde el octavo puesto, ahora defienden la cima.
Rubén Duarte y Nathan Silva: de héroes del Clásico a señalados por la afición

El cambio de percepción es especialmente evidente en la defensa universitaria. Rubén Duarte y Nathan Silva fueron los autores de los primeros dos goles de aquella eliminatoria, anotaciones que colocaron a Pumas en una posición favorable y los convirtieron en protagonistas de una noche de celebración para su afición.
Hoy, ambos nombres aparecen en el centro de las críticas. Los dos defensores son señalados por sectores de la afición como futbolistas que deberían abandonar el club, una situación que contrasta con el reconocimiento que recibieron durante el Clausura 2026. Sus goles ante América quedaron registrados, pero el recuerdo de aquella actuación no ha impedido que sus rendimientos actuales sean cuestionados.
La transformación también refleja las exigencias que acompañan al fútbol mexicano. Un gol en un Clásico puede convertir a un defensa en protagonista, pero no garantiza respaldo permanente. Duarte y Silva representan esa contradicción: fueron determinantes en una eliminatoria que fortaleció las aspiraciones de Pumas y ahora llegan al siguiente enfrentamiento bajo el escrutinio de quienes celebraron sus anotaciones.
Los goleadores que ya no están: Jordan Carrillo y Patricio Salas

El tiempo también modificó los vestidores. Jordan Carrillo, autor del tercer gol de Pumas en aquella vuelta de cuartos de final, ya no pertenece al conjunto universitario. Su salida rumbo a Chivas dejó atrás a uno de los futbolistas que participaron directamente en la eliminación americanista. Su anotación al minuto 22 había colocado el 3-0 en el marcador, una ventaja que parecía suficiente para resolver la serie. Sitio Oficial
Del otro lado ocurrió algo similar. Patricio Salas, responsable del 3-1 que inició la reacción azulcrema, dejó al América para continuar su carrera en Portugal. Aquel gol fue importante porque impidió que el conjunto de Coapa se marchara al descanso sin respuesta. Hoy, ninguno de los dos estará disponible para repetir su participación en el Clásico.
Alejandro Zendejas y Henry Martín: del héroe ausente al villano que recuperó el gol

Alejandro Zendejas fue el hombre que estuvo más cerca de transformar una eliminación en remontada. Su doblete en el Estadio Olímpico Universitario permitió al América empatar 3-3 el encuentro de vuelta y 6-6 el marcador global. Sus goles, al minuto 39 de penalti y al 60 con un remate de cabeza, devolvieron la esperanza a las Águilas cuando Pumas parecía tener controlada la eliminatoria. Deportes en EL PAÍS
Sin embargo, Zendejas no podrá participar en el nuevo Clásico Capitalino debido a una lesión. Además, su rendimiento durante el Apertura 2026 ha quedado por debajo de lo mostrado en aquel Clausura. El futbolista que encabezó la reacción ante Pumas ahora observará desde fuera un encuentro en el que América llega como líder general.
La historia de Henry Martín tomó la dirección contraria. El delantero fue señalado después de estrellar en el poste el penalti que pudo darle la clasificación al América. La acción ocurrió al minuto 86, cuando el marcador permanecía empatado y Las Águilas necesitaban un gol para superar a los universitarios. La falla terminó por convertirse en una de las imágenes de aquella eliminación.
Hoy, Henry Martín figura entre los goleadores del Apertura 2026 y ha recuperado efectividad desde el punto penal. El atacante que salió cuestionado de Ciudad Universitaria regresa como uno de los referentes ofensivos del líder del campeonato. Mientras Zendejas pasó de protagonista a ausencia, Henry encontró en el siguiente torneo la oportunidad de cambiar la percepción sobre su rendimiento.
¿Qué necesita Pumas para avanzar a la Liguilla?
Pumas necesita derrotar al América para mantener sus posibilidades de clasificación a la Liguilla del Apertura 2026. Con dos jornadas por disputar, el conjunto universitario ya no depende únicamente de sus resultados y necesita aprovechar el Clásico Capitalino para acercarse a los puestos que permiten disputar la fase final.
Una victoria frente a Las Águilas deberá combinarse con un resultado en el que al menos uno de sus competidores directos (Tijuana, León, Santos Laguna o Monterrey) no consiga ganar. Ese escenario permitiría a Pumas superar a alguno de esos equipos en la clasificación y llegar a la última jornada con opciones de mantenerse en la pelea.
Un empate ante América dejaría a Pumas al borde de la eliminación, mientras que una derrota complicaría todavía más su panorama. El equipo que seis meses atrás terminó como líder general ahora está obligado a conseguir puntos y esperar resultados ajenos para prolongar su temporada.
El contraste define el momento de ambos clubes. América llega con la posibilidad de consolidar su liderato; Pumas, con la urgencia de evitar un fracaso después de haber encabezado la Liga MX en el torneo anterior. Los universitarios tienen ante sí al rival que eliminaron en mayo, pero ahora son ellos quienes necesitan una actuación que cambie el rumbo de su campeonato.


