Si el descenso existiera: Puebla, Santos y Atlante perderían la categoría en la Liga MX
A seis años de la suspensión del ascenso y descenso, la tabla de cocientes revela qué clubes estarían en riesgo de perder su lugar en Primera División

Durante décadas, el descenso fue una de las consecuencias que marcaron el rumbo de los clubes en el fútbol mexicano. No bastaba con competir por un campeonato o conseguir un lugar en la Liguilla; para algunos equipos, cada jornada representaba una oportunidad de mantenerse en Primera División. La tabla de cocientes determinaba el futuro de las instituciones y convertía la permanencia en una disputa que podía extenderse durante varias temporadas.
Sin embargo, la suspensión del ascenso y descenso en 2020 cambió la dinámica de la Liga MX. Desde entonces, los equipos que terminan en el fondo de la clasificación ya no enfrentan la pérdida de categoría, mientras que los campeones de la Liga de Expansión permanecen sin una vía deportiva para llegar al máximo circuito. Por ello, hacemos un ejercicio sobre qué pasaría en el Apertura 2026 si el ascenso y descenso estuvieran activos.
¿Cómo estaría la tabla de cocientes de la Liga MX en el Apertura 2026?
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Con la información disponible hasta la jornada 15, Puebla se encuentra en el fondo de la clasificación de cocientes. El conjunto poblano acumula 64 unidades en 83 encuentros, una producción que lo colocaría como el principal candidato a perder su lugar en Primera División si continuara vigente el sistema de descenso.
Santos Laguna aparece por encima con 71 puntos en el mismo número de compromisos. Su promedio de 0.8554 lo mantendría dentro de la disputa por evitar el último puesto, aunque todavía con una diferencia respecto al conjunto poblano.
El caso de Atlante presenta una situación distinta. Después de regresar a la Liga MX, el equipo capitalino únicamente cuenta con 15 partidos para calcular su promedio, por lo que cada resultado tiene un impacto mayor en su cociente, que hasta el momento es de 0.933333333.
La diferencia entre Puebla y Santos Laguna es de siete puntos acumulados, mientras que Atlante tiene un promedio superior al de ambos clubes. Sin embargo, los Potros cuentan con una cantidad de encuentros considerablemente menor, circunstancia que provoca variaciones más pronunciadas después de cada jornada.
Si el descenso se resolviera en este momento únicamente con los cocientes presentados, Puebla sería el equipo que perdería la categoría a falta de jornadas por disputarse.

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¿Cómo funcionaba el descenso por cociente en la Liga MX?
Antes de la suspensión del ascenso y descenso, el fútbol mexicano utilizaba un sistema basado en el rendimiento acumulado de los equipos durante varios torneos.
El cociente se obtenía al dividir los puntos conseguidos entre los partidos disputados dentro del periodo considerado. Al finalizar la temporada, el club con el promedio más bajo perdía su lugar en Primera División, mientras que un equipo procedente del Ascenso MX podía ocupar esa plaza conforme a las reglas de la competencia.
Este mecanismo no dependía exclusivamente de la posición de un club en un torneo. Un equipo podía terminar una campaña fuera de los últimos lugares de la clasificación general y, aun así, encontrarse en riesgo de descenso debido a los resultados obtenidos en temporadas anteriores.
Para los clubes con menos tiempo en Primera División, el cálculo se realizaba con los encuentros que habían disputado desde su incorporación. Esta condición explica por qué el promedio de Atlante, con 15 partidos, debe analizarse de manera distinta al de Puebla y Santos Laguna, que registran 83 compromisos.
¿Por qué desapareció el ascenso y descenso de la Liga MX?
El 24 de abril de 2020, durante la emergencia sanitaria por COVID 19, el fútbol mexicano anunció la suspensión del sistema de ascenso y descenso. La decisión también estuvo acompañada por la conclusión de los torneos que se encontraban en desarrollo.
Como parte de la reorganización, el Ascenso MX dejó de operar bajo su formato anterior y dio paso a la Liga de Expansión MX. El proyecto contemplaba establecer requisitos de certificación relacionados con la infraestructura, las finanzas y la operación de los clubes que aspiraran a participar en Primera División.
La medida cambió las consecuencias deportivas de terminar en los últimos puestos de la tabla de cocientes. En lugar de perder la categoría, los equipos comenzaron a enfrentar sanciones económicas, cuyos recursos se destinarían al fortalecimiento de las organizaciones de la Liga de Expansión.
El esquema contempló multas de hasta 80 millones de pesos para los clubes ubicados en las últimas posiciones, aunque las cantidades dependían del lugar ocupado en la clasificación. Mientras tanto, los equipos de la división de ascenso continuaron disputando sus campeonatos sin que la obtención del título representara una oportunidad de incorporarse a la Liga MX. Pero, tras varias disputas la multa también fue eliminada, quedando sin ninguna sanción el ser el peor equipo del torneo.
Si el sistema anterior continuara vigente, el Apertura 2026 tendría una disputa que iría más allá de la clasificación a la Liguilla. Puebla, Santos Laguna y Atlante estarían pendientes de cada punto, con la permanencia como objetivo. Por ahora, la tabla de cocientes permite imaginar ese escenario y deja abierta una pregunta que sigue acompañando al fútbol mexicano: ¿qué cambiaría en la competencia si volver a perder la categoría fuera una posibilidad?


