Tigres, entre eliminaciones y cambios, busca salir de su peor racha
El club atraviesa una reestructuración interna con las salidas de André-Pierre Gignac, Guido Pizarro y Ángel Correa

Tigres atraviesa un momento marcado por la falta de resultados, eliminaciones y cambios dentro de su estructura deportiva. El equipo regiomontano quedó fuera de la Leagues Cup después de empatar sus tres partidos de la fase de grupos y ahora regresa a la Liga MX con la misión de salir del fondo de la tabla, cuando enfrente al Atlas el sábado 15 de agosto.
La eliminación internacional se suma a una serie de resultados que han acompañado al club durante los últimos meses. Desde mayo, Tigres no consigue ganar un partido en tiempo regular y acumula ocho encuentros sin triunfo en los 90 minutos, con cinco empates y tres derrotas.
La racha también ha tenido consecuencias en distintas competencias. El equipo fue eliminado por Chivas en los cuartos de final del Clausura 2026 después de perder 2-0 el partido de vuelta y posteriormente cayó frente a Toluca en la Final de la Copa de Campeones de Concacaf.
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El inicio del Apertura 2026 tampoco representó un cambio de tendencia. Después de tres jornadas, Tigres suma un empate y dos derrotas, resultados que lo mantienen en la parte baja de la clasificación con un punto.
La Leagues Cup aparecía como una posibilidad para recuperar resultados antes de retomar la actividad en Liga MX. Sin embargo, los felinos empataron sus tres encuentros de la primera fase y no lograron reunir los puntos necesarios para colocarse entre los equipos clasificados.
Más allá de los marcadores, el club también atraviesa una transformación dentro de su proyecto. André-Pierre Gignac dejó la institución, Guido Pizarro salió de la dirección técnica y Ángel Correa también abandonó el equipo, tres movimientos que modificaron diferentes áreas de una estructura que había mantenido continuidad durante los últimos años.
La salida de esas figuras coincide con un periodo en el que Tigres busca nuevas referencias dentro del campo y en el banquillo. El equipo ha tenido que reorganizar funciones mientras compite en un calendario que incluyó Liga MX, Concacaf y Leagues Cup.
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Los números muestran el alcance del momento. Tigres acumula más de 100 días sin ganar en tiempo regular, además de haber quedado eliminado del Clausura 2026 y la Leagues Cup y de perder la Final de Concacaf.
El problema no se reduce a una sola competencia. La falta de victorias ha acompañado al equipo en tres torneos diferentes y ha impedido que encuentre continuidad después de competir por un título internacional durante el semestre anterior.
También existe una diferencia entre los empates y la capacidad para convertirlos en triunfos. En Leagues Cup, Tigres logró mantenerse dentro de los partidos, pero no consiguió resolver ninguno durante los 90 minutos, situación que terminó reduciendo sus opciones de clasificación.
La presión ahora se traslada al Apertura 2026. Con la eliminación de la Leagues Cup, el calendario inmediato permitirá concentrar esfuerzos en la Liga MX, donde el margen comienza a reducirse después de sumar únicamente un punto en tres jornadas. El reto no consiste únicamente en cortar una racha de ocho partidos sin ganar. El equipo necesita recuperar regularidad, sumar puntos y evitar que el inicio del Apertura profundice una secuencia que ya tuvo consecuencias en tres competencias.
El panorama coloca a Tigres frente a una etapa distinta. Después de años de continuidad en nombres, resultados y protagonismo, el club atraviesa un periodo de ajuste en el que la primera tarea será volver a ganar y, a partir de ahí, definir el rumbo del proyecto para el resto de la temporada.


